Agua, transporte y espacio urbano: las obras que avanzan entre la construcción y la recuperación en Caldas

Territorio & Infraestructura

Tres proyectos muestran cómo avanza la infraestructura de Caldas mientras continúa la recuperación después del sismo del 10 de agosto.

Mientras el Acueducto Multiveredal de Neira llega al 99 % de ejecución para beneficiar a 4.700 habitantes, Manizales trabaja en la recuperación de la Línea 3 del Cable Aéreo y comienza las obras del Paseo La Sultana, tres procesos que muestran diferentes desafíos de la infraestructura caldense entre la prestación de servicios, la movilidad y la recuperación territorial.


La infraestructura de un territorio no se construye únicamente cuando comienzan las obras. También se pone a prueba cuando un sistema debe recuperarse después de una emergencia, cuando una comunidad espera durante años por un servicio básico o cuando una intervención urbana modifica temporalmente la movilidad de un sector.

En Caldas, tres proyectos muestran esas diferentes dimensiones.

En Neira, el Acueducto Multiveredal alcanzó el 99 % de ejecución y se acerca a la etapa que permitirá comenzar el suministro constante de agua potable para cerca de 4.700 habitantes.

En Manizales, la Línea 3 del Cable Aéreo continúa sometida a revisiones técnicas después de las afectaciones ocasionadas por el sismo del 10 de agosto y espera desde Italia un componente electromecánico indispensable para avanzar hacia su recuperación.

Y en el sector de La Sultana, ya comenzaron las obras de un proyecto que contempla la construcción de un andén hacia Niza y la reconstrucción de una losa de concreto, con modificaciones temporales en la circulación vehicular.

Son tres obras diferentes, pero tienen algo en común: la infraestructura determina buena parte de la manera en que las comunidades habitan, se movilizan y acceden a servicios esenciales.

Neira se acerca al agua potable

Después de varios años de procesos y dificultades, el Acueducto Multiveredal de Neira llegó al 99 % de ejecución.

El proyecto, liderado por la Gobernación de Caldas a través de la Secretaría de Vivienda y Territorio y el Plan Departamental de Agua, en conjunto con la Alcaldía de Neira, beneficiará a cerca de 4.700 habitantes del sector de Palermo y otras zonas ubicadas en inmediaciones del kilómetro 41.

La obra todavía no entra en operación.

Actualmente se adelantan algunas obras complementarias que, de acuerdo con lo informado durante la socialización del proyecto, se espera culminar durante la presente semana. Después comenzará el proceso de liquidación y los trámites administrativos necesarios para avanzar hacia la operación del sistema.

El siguiente paso será la articulación con las empresas encargadas de la prestación del servicio.

Francisco Javier Vélez Quiroga, secretario de Vivienda y Territorio de Caldas, explicó que una vez culminen las obras complementarias se entrará en la fase administrativa previa al suministro.

“Tras algunas obras complementarias que estamos por terminar durante la presente semana, entramos en fase de liquidación y en todo el trámite administrativo para que Empocaldas y la empresa de servicios públicos del municipio de Neira puedan firmar contrato y empezar el suministro constante de agua potable a 4.700 personas de este sector del municipio de Neira”.

Francisco Javier Vélez Quiroga, secretario de Vivienda y Territorio de Caldas

La cifra del 99 % resulta significativa, pero para las familias beneficiarias el indicador más importante será otro: que el agua finalmente llegue de manera constante a sus hogares.

Una espera que llegó a su última etapa

El alcalde de Neira, Jhon Jairo Castaño Flórez, destacó que el proyecto representa la posibilidad de resolver una necesidad que las comunidades han esperado durante años.

“Después de muchos procesos y dificultades, pero sobre todo gracias al compromiso y la responsabilidad de la Secretaría de Vivienda del departamento y a la gestión de nuestro gobernador, Henry Gutiérrez, podemos materializar la posibilidad de que las familias de este sector cuenten con agua potable”.

Alcalde de Neira, Jhon Jairo Castaño Flórez

El mandatario señaló que ahora deberán adelantarse los trámites para que el municipio, a través de la Empresa de Servicios Públicos de Neira —EPN—, pueda avanzar en la operación del acueducto y garantizar la prestación del servicio a los hogares beneficiados.

La obra también tiene detrás un proceso institucional prolongado.

El diputado de la Asamblea Departamental de Caldas, Hernán Alberto Bedoya Cadavid, recordó que desde la corporación se venía insistiendo en la necesidad de conseguir los recursos para hacer realidad el proyecto.

“Desde la Asamblea Departamental veníamos insistiendo, incluso desde el periodo anterior, en la necesidad de gestionar los recursos para hacer realidad este importante proyecto de acueducto para el municipio de Neira”.

Para Bedoya Cadavid, el avance fue posible gracias al trabajo conjunto entre la Gobernación, la Secretaría de Vivienda y Territorio, la Alcaldía de Neira y los diferentes actores vinculados al proceso.

Pero quizás la dimensión más clara de lo que significa llegar al 99 % de ejecución está en la voz de quienes han esperado el proyecto.

Néstor Giovani Jurado Carmona, administrador del Condominio Bosques de La Florida 1, describió así el momento:

“Estamos reunidos aquí en Palermo para recibir una noticia que nos llena de felicidad: el proyecto de acueducto para el sector de los condominios ya alcanza un 99 % de ejecución. Esta fue una espera de muchos años, con todos los altibajos y dificultades, pero finalmente llegamos a lo que todos esperábamos”.

El reto inmediato, por tanto, ya no es solamente terminar una obra física. Es conseguir que el sistema entre en operación y que la infraestructura construida se traduzca efectivamente en agua potable para las familias.

La Línea 3, de la construcción a la recuperación

En Manizales, el desafío es diferente.

La Línea 3 del Cable Aéreo no está en construcción desde cero. Es una infraestructura que debe ser recuperada después del sismo registrado el 10 de agosto.

La Asociación Cable Aéreo Manizales mantiene un proceso de revisión técnica, electromecánica y estructural de sus componentes antes de autorizar nuevamente la operación.

El objetivo es que la puesta en marcha se produzca bajo condiciones adecuadas de seguridad y confiabilidad para los usuarios.

Dentro de las revisiones realizadas se determinó la necesidad de reemplazar la Central Hidráulica, un componente electromecánico que debe ser adquirido directamente con la casa constructora del sistema, Leitner, ubicada en Italia.

Andrés Felipe Ortiz Álvarez, gerente de la Asociación Cable Aéreo Manizales, explicó que el trabajo continúa mientras se adelanta la llegada del componente.

“Estamos acá en la Estación Cable de la Línea 3 del Cable Aéreo de Manizales, donde seguimos trabajando día tras día para dar una apertura rápida a esta estación que sabemos que es muy importante para Manizales”.

El gerente agregó que actualmente se encuentran trabajando sobre los componentes electromecánicos y que esperan la Central Hidráulica necesaria para recuperar completamente la operación de la línea.

“Nos encontramos acá donde vemos los componentes electromecánicos, donde estamos ya esperando la Central Hidráulica, que es el componente electromecánico que debemos traer desde Italia directamente para poder poner a funcionar toda la Línea 3 del cable…”

La adquisición del repuesto es apenas una parte del proceso.

Una vez llegue el componente deberán realizarse las labores de instalación, además de las pruebas y verificaciones técnicas correspondientes antes de autorizar nuevamente el funcionamiento.

La seguridad define la fecha de regreso

La presión por recuperar la Línea 3 es comprensible: se trata de una infraestructura importante para la movilidad de Manizales.

Sin embargo, la Asociación Cable Aéreo ha reiterado que la fecha de puesta en marcha estará condicionada a la superación satisfactoria de las revisiones y pruebas técnicas.

Esto significa que la recuperación de un sistema de transporte después de un evento sísmico no consiste simplemente en reparar el elemento que sufrió daños y volver a encenderlo.

Hay que revisar el conjunto.

La infraestructura debe volver a operar cuando sus componentes hayan sido evaluados y las condiciones de seguridad hayan sido verificadas.

Por ahora, el proceso continúa con personal especializado, acompañamiento de expertos y aplicación de los protocolos establecidos para este tipo de sistemas.

La entidad también informó que mantendrá a la ciudadanía informada sobre los avances.

La Sultana comienza una nueva etapa

Mientras Neira espera la entrada en operación de un sistema de agua y la Línea 3 espera completar su proceso de recuperación, en otro punto de Manizales una obra urbana acaba de comenzar.

El proyecto Paseo La Sultana ya tiene equipos y personal en campo.

Las primeras intervenciones se concentran en dos puntos: la construcción del andén hacia la subida de Niza y la reconstrucción de la losa de concreto ubicada en el acceso a La Sultana.

La obra busca mejorar las condiciones de infraestructura y movilidad del sector, pero su ejecución implica desde ahora cambios temporales para quienes transitan por la zona.

En el tramo donde se construye el andén hacia Niza permanece habilitado un carril para el tránsito vehicular. Sin embargo, existe una restricción en el tramo inferior, en sentido de salida de Niza, debido a los trabajos.

Por eso, los residentes deben utilizar una ruta alterna.

La recomendación es salir por la Calle 68 y posteriormente realizar la U sobre la Calle 67, para tomar el retorno y continuar hacia la salida de La Sultana.

De acuerdo con la programación prevista, el cierre temporal se mantendrá aproximadamente hasta el 30 de septiembre, aunque el plazo estará sujeto al avance de las actividades constructivas.

La indicación para conductores y residentes es respetar la señalización, atender las instrucciones dispuestas en el sector y programar los desplazamientos con anticipación.

Tres obras, tres tiempos de la infraestructura

Las tres situaciones tienen ritmos diferentes.

En Neira, una obra que durante años estuvo en proceso se encuentra prácticamente terminada y entra en la etapa administrativa previa a su operación.

En la Línea 3 del Cable Aéreo, una infraestructura existente debe pasar por un proceso de diagnóstico, reparación, instalación de componentes y pruebas antes de regresar al servicio.

En La Sultana, apenas comienza una intervención que modificará durante unas semanas la movilidad del sector antes de entregar las mejoras previstas.

El contraste permite entender que hablar de infraestructura no significa únicamente hablar de cemento, maquinaria o porcentajes de ejecución.

También significa hablar de servicios públicos, movilidad, seguridad, tiempos de espera y calidad de vida.

Para las comunidades de Palermo y las zonas cercanas al kilómetro 41, el 99 % del Acueducto Multiveredal representa la proximidad de una solución a una necesidad básica.

Para los usuarios de la Línea 3, la espera representa la necesidad de recuperar un sistema de transporte sin comprometer la seguridad.

Y para los habitantes de La Sultana y Niza, las obras significan aceptar temporalmente restricciones de movilidad con la expectativa de contar después con mejores condiciones de infraestructura.

Tres procesos diferentes que ocurren simultáneamente en Caldas y que muestran una realidad común: el territorio nunca deja de transformarse.

Algunas veces esa transformación comienza con una obra nueva. Otras, consiste en reparar lo que una emergencia dañó. Y en otras, significa terminar finalmente una infraestructura que una comunidad lleva años esperando.

La obra termina cuando se construye.

Pero la infraestructura cumple su propósito solamente cuando mejora efectivamente la vida de quienes la necesitan.

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