Aprender a leer el territorio: cómo KreaLab despertó la creatividad y el sentido de pertenencia de niños rurales en Manizales

Ambiente & Ruralidad

Durante dos meses, estudiantes del Centro Educativo Rural La Palma transformaron el reciclaje, la cartografía social y la creatividad en herramientas para conocer, valorar y cuidar su comunidad.


🌱 La creatividad también puede enseñar a reconocer un territorio y fortalecer el vínculo con la comunidad

Un mapa no siempre se dibuja con carreteras y coordenadas. A veces comienza con una caminata por el campo, una conversación sobre los lugares que hacen parte de la vida cotidiana, una manualidad hecha con materiales reciclados o una reflexión sobre aquello que hace único el lugar donde se crece.

Ese fue el camino recorrido por los estudiantes del Centro Educativo Rural La Palma, en Manizales, quienes durante cerca de dos meses participaron en KreaLab, una iniciativa beneficiaria de los Estímulos Culturales 2026 de la Secretaría de Cultura y Civismo, diseñada para fortalecer la creatividad, las habilidades socioemocionales y el sentido de pertenencia hacia el territorio.

El proyecto concluyó con una jornada en la que niños y niñas compartieron los aprendizajes construidos a través de actividades de cartografía social, reciclaje, manualidades y reconocimiento del entorno rural, evidenciando que la cultura también puede convertirse en una herramienta para comprender el lugar que se habita y fortalecer la convivencia.


🗺️ Cuando un mapa también cuenta historias

Uno de los componentes centrales de KreaLab fue la cartografía social, una metodología que invita a las comunidades a representar su territorio desde la experiencia cotidiana y no únicamente desde la geografía.

A través de este ejercicio, los estudiantes identificaron los lugares que forman parte de su comunidad y reflexionaron sobre la manera en que esos espacios construyen identidad colectiva.

Más que aprender a ubicar caminos o edificaciones, los niños descubrieron que el territorio también está compuesto por recuerdos, relaciones, costumbres y experiencias compartidas.

Fue una oportunidad para mirar con otros ojos los espacios donde viven y comprender que el cuidado del entorno comienza por conocerlo.


🎨 La creatividad como herramienta para aprender a convivir

KreaLab no se limitó al desarrollo de actividades artísticas.

Su propósito fue utilizar la creatividad para fortalecer habilidades socioemocionales y ofrecer nuevas herramientas para la resolución de conflictos entre los estudiantes.

La creadora y fundadora del proyecto, Luna Guaneme, explicó el enfoque de la iniciativa:

«Nuestro proyecto consiste en trabajar la creatividad como herramienta socioemocional para la resolución de conflictos. Durante aproximadamente dos meses realizamos actividades con los estudiantes de primaria, utilizando manualidades, reciclaje y elementos propios del territorio como herramientas de aprendizaje.»

Las manualidades, el reciclaje y las dinámicas colaborativas se convirtieron así en recursos pedagógicos para estimular la imaginación, el trabajo en equipo y el diálogo.


🌿 Aprender del campo, desde el campo

Como parte del proceso, los estudiantes también visitaron el espacio CreaLab, un entorno natural donde pudieron acercarse a experiencias relacionadas con:

  • 🌱 Huertas.
  • 🌾 Cultivos.
  • ♻️ Cuidado del medio ambiente.
  • 🌳 Reconocimiento del paisaje rural.

Estas actividades permitieron fortalecer el vínculo entre los niños y el territorio que habitan, promoviendo una comprensión más cercana de los recursos naturales y de la importancia de conservarlos.

La experiencia buscó demostrar que el aprendizaje puede surgir del contacto directo con el entorno y que el campo también es un escenario privilegiado para desarrollar procesos creativos.


🧩 Cultura para fortalecer el sentido de pertenencia

Durante el cierre del proyecto, los participantes presentaron los resultados del proceso creativo y social desarrollado a lo largo de las últimas semanas.

La secretaria de Cultura y Civismo de Manizales, Paula Londoño Vallejo, destacó el alcance de este tipo de iniciativas en las comunidades rurales.

«Hoy estamos en el Centro Educativo Rural La Palma en el cierre de uno de los Estímulos Culturales 2026. Es un proyecto maravilloso llamado KreaLab, donde los niños nos muestran todo el proceso cartográfico y social que desarrollaron durante este tiempo.»

El ejercicio permitió visibilizar cómo la cultura puede convertirse en un espacio de formación ciudadana y fortalecimiento comunitario.


❤️ Reconocer el territorio también es aprender a cuidarlo

Para Luna Guaneme, uno de los principales logros del proyecto fue que los participantes comprendieran el valor del lugar donde viven.

«Queremos agradecer a la Alcaldía por hacer posible estos espacios, donde la comunidad aprende, fortalece el sentido de pertenencia y reconoce el valor de su territorio. Los niños descubren la riqueza de su entorno rural y comprenden que todos hacemos parte de este espacio que debemos cuidar y valorar.»

El reconocimiento del territorio deja entonces de ser únicamente un concepto académico para convertirse en una experiencia vivida, construida colectivamente y vinculada con la identidad de la comunidad.


📌 | KreaLab en La Palma

📍 Lugar: Centro Educativo Rural La Palma

🗓️ Duración: Aproximadamente dos meses

🎯 Iniciativa: Estímulos Culturales 2026

👧👦 Participantes: Estudiantes de primaria

🧩 Actividades:

  • Cartografía social.
  • Manualidades.
  • Reciclaje.
  • Reconocimiento del territorio.
  • Huertas y cultivos.
  • Educación ambiental.
  • Fortalecimiento de habilidades socioemocionales.

Sembrar creatividad para cultivar comunidad

Experiencias como KreaLab muestran que la cultura puede trascender los escenarios tradicionales para convertirse en una herramienta de transformación social. Cuando la creatividad se combina con el conocimiento del territorio, el trabajo colaborativo y el contacto con la naturaleza, los procesos educativos adquieren un significado que permanece más allá del aula.

A través de los Estímulos Culturales 2026, la Secretaría de Cultura y Civismo de Manizales impulsó una iniciativa que permitió a niños y niñas reconocer la riqueza de su entorno rural, fortalecer el sentido de pertenencia y descubrir que cuidar el territorio también comienza por conocerlo y compartirlo con los demás.

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