Arboleda convierte la reparación colectiva en proyectos piscícolas para 27 familias

Ambiente & Ruralidad

La comunidad de Pensilvania recibió equipos, concentrado y 42.800 alevinos para fortalecer su producción y seguridad alimentaria.

Veintisiete familias campesinas del corregimiento de Arboleda, en Pensilvania, fortalecen sus proyectos piscícolas como parte de una acción de reparación colectiva solicitada por la propia comunidad y financiada con recursos de la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas (UARIV), mediante la entrega de activos productivos, 42.800 alevinos de mojarra roja y acompañamiento técnico de la Gobernación de Caldas y la Alcaldía municipal, con la expectativa de mejorar la seguridad alimentaria, generar ingresos y abrir nuevos mercados para una población afectada por la violencia.

Una reparación que toma forma en los estanques

La reparación colectiva de la comunidad campesina víctima del conflicto armado de Arboleda, en Pensilvania, comenzó a tomar una forma concreta en sus unidades productivas con la entrega de activos destinados al fortalecimiento de un proyecto de piscicultura.

La iniciativa fue presentada por la Alcaldía de Pensilvania y la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de Caldas y financiada mediante recursos de la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas (UARIV), como respuesta a una acción reparadora solicitada por la propia comunidad.

La entrega busca que las familias no solamente reciban una compensación material, sino que puedan fortalecer capacidades productivas que contribuyan a su seguridad alimentaria y generación de ingresos.

Entre los elementos entregados se encuentran cuchillos, neveras de poliestireno, báscula, empacadora al vacío, mangueras y bultos de concentrado, además de 42.800 alevinos de mojarra roja.

Los insumos permitirán mejorar la adecuación y el manejo de los estanques, fortalecer la producción y avanzar en los procesos de comercialización.

27 familias con una nueva oportunidad productiva

Evelyn Cárdenas, contratista de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de Caldas, destacó que el proyecto tendrá un impacto directo sobre las familias beneficiarias.

“Este proyecto va a beneficiar a 27 familias que podrán comercializar sus productos y generar sostenibilidad en sus unidades productivas. Es de resaltar también que este resultado se dio gracias al gran equipo cualificado que en este momento tiene la Secretaría, en cabeza del doctor Marino Murillo Franco”.

Evelyn Cárdenas, contratista de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de Caldas.

La apuesta productiva busca que la piscicultura se convierta progresivamente en una actividad capaz de generar ingresos y fortalecer la autonomía económica de las familias.

En ese proceso, los 42.800 alevinos representan uno de los principales componentes de la intervención, pues permitirán poner en marcha y ampliar la producción en los estanques existentes.

La comunidad pidió esta acción reparadora

Para Yurany Díaz Morales, líder de Reparación Colectiva de la Dirección Territorial Eje Cafetero de la UARIV, uno de los elementos centrales de esta iniciativa es que la acción surgió de una solicitud realizada por la propia comunidad.

“Esta fue una acción reparadora que la misma comunidad solicitó. A los beneficiarios se les hizo entrega de una dotación para la adecuación de sus estanques y posteriormente de unos alevinos que les van a permitir fortalecer sus proyectos productivos y su proceso de seguridad alimentaria”.

Yurany Díaz Morales, líder de Reparación Colectiva de la Dirección Territorial Eje Cafetero de la UARIV

Así, la reparación colectiva se conecta con una necesidad concreta de las familias: contar con mejores condiciones para producir, alimentarse y comercializar.

El proyecto busca que la inversión tenga efectos más allá de la entrega inicial de equipos e insumos y que pueda consolidarse como una actividad sostenible en el tiempo.

Del corregimiento hacia otros mercados

William Javier Navarro Escobar, técnico pecuario de la Alcaldía de Pensilvania, señaló que el proyecto también puede abrir una nueva etapa comercial para la comunidad.

“Para nadie es un secreto que esta comunidad ha sido golpeada por la violencia y va a estar disfrutando de esa reparación colectiva que le va a permitir fortalecer sus unidades productivas. Posteriormente, la idea es empezar a comercializar los peces no solo en el corregimiento, sino llevarlos a otros territorios cercanos como Pensilvania y Nariño, Antioquia”.

William Javier Navarro Escobar, técnico pecuario de la Alcaldía de Pensilvania

La posibilidad de comercializar la producción fuera de Arboleda plantea un siguiente paso para el proyecto: pasar de una iniciativa orientada principalmente al fortalecimiento de las unidades familiares a una actividad con capacidad de llegar a mercados de municipios cercanos.

Para ello será fundamental mantener el acompañamiento técnico y consolidar los procesos de producción, manejo, transformación y comercialización.

Un proyecto que la comunidad esperaba desde hace años

Desde Arboleda, Juan Camilo Giraldo Valencia, líder del Sujeto de Reparación Colectiva de la comunidad, destacó que la entrega representa la materialización de una iniciativa que llevaba varios años entre las expectativas de las familias.

“Estamos muy felices porque por fin vemos materializado un sueño que llevamos trabajando por mucho tiempo. Agradecemos a la Gobernación de Caldas, a la Alcaldía y a la UARIV porque este proyecto va a impactar favorablemente a las familias beneficiadas”.

Juan Camilo Giraldo Valencia, líder del Sujeto de Reparación Colectiva de Arboleda

La declaración resume uno de los principales sentidos de la reparación colectiva: que las medidas acordadas con las comunidades puedan convertirse en acciones visibles y útiles para su vida cotidiana.

En este caso, el proyecto piscícola busca que una comunidad afectada por la violencia encuentre en una actividad productiva una herramienta para fortalecer sus capacidades y proyectar nuevas posibilidades económicas.

El acompañamiento continúa

La entrega de los activos y los alevinos no representa el cierre del proceso.

La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de Caldas y la Administración Municipal de Pensilvania realizarán asesoría y acompañamiento técnico a las familias beneficiarias para contribuir a la sostenibilidad del proyecto en el largo plazo.

El acompañamiento será determinante para el manejo adecuado de los estanques, la producción piscícola y los procesos posteriores de comercialización.

De esta manera, la reparación colectiva en Arboleda se articula con una apuesta de desarrollo rural: fortalecer las unidades productivas, mejorar la seguridad alimentaria y generar condiciones para que las familias puedan producir y comercializar sus propios alimentos.

De la reparación a la autonomía productiva

El caso de Arboleda muestra una dimensión de la reparación colectiva que va más allá de la entrega de bienes.

Los equipos, el concentrado y los 42.800 alevinos de mojarra roja son herramientas para que 27 familias puedan fortalecer una actividad que ya hace parte de sus capacidades productivas.

El reto ahora será que esa inversión se traduzca en producción sostenible, ingresos y mercados.

Para una comunidad que ha vivido los efectos del conflicto armado, la piscicultura aparece así como un punto de encuentro entre memoria, reparación, seguridad alimentaria y desarrollo rural.

La expectativa de sus habitantes es que los peces que hoy llegan a los estanques de Arboleda puedan convertirse mañana en producción, ingresos y nuevas oportunidades para las familias.

Porque reparar también significa ayudar a recuperar la capacidad de una comunidad para construir su propio futuro.

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