Música, teatro, danza y realidad virtual pusieron a peatones, ciclistas y conductores a pensar sobre sus decisiones en la vía.

Seis intervenciones simultáneas llevaron mensajes de seguridad vial a distintos puntos de Manizales mediante música, teatro, danza, trova, batucada y realidad virtual, como parte de una estrategia de cultura ciudadana que buscó llamar la atención sobre el uso del celular, el respeto por semáforos y cebras, la prisa y otros comportamientos que pueden aumentar los riesgos durante los desplazamientos.
La seguridad vial salió a la calle
Las actividades se realizaron en Confa de la 50, el paradero del Hospital de Caldas, la zona peatonal de Coldeportes, el Parque de la Mujer, Plaza 51 y el sector del semáforo del Triángulo.
La jornada hizo parte de los Estímulos de Cultura Ciudadana, vinculados a la línea Movilidad Segura y Consciente, una iniciativa que utiliza herramientas artísticas y pedagógicas para abordar comportamientos cotidianos relacionados con la movilidad.
El propósito fue poner sobre la conversación situaciones que ocurren diariamente en las calles: cruzar sin atender la señalización, utilizar el celular mientras se camina, ignorar un semáforo, no utilizar las cebras, conducir con prisa o realizar maniobras riesgosas en motocicleta.
En cada punto, el mensaje tomó una forma diferente.
En Confa de la 50, la música instrumental y el violonchelo acompañaron mensajes dirigidos a los peatones sobre autorregulación, atención y seguridad vial.
En el paradero del Hospital de Caldas, la propuesta ‘Reverso’ invitó a hacer una pausa frente a la cultura de la prisa, mientras la trova, el cuento y la oralidad sirvieron para conversar sobre las conductas en la vía.
En Coldeportes, una batucada llevó el mensaje a los transeúntes. En el Parque de la Mujer, la realidad virtual permitió experimentar una situación de riesgo asociada al uso del celular durante los desplazamientos.
Plaza 51 tuvo como protagonista la danza urbana, acompañada de mensajes sobre el respeto por los semáforos y las cebras, mientras que en el sector del Triángulo el teatro abordó los riesgos asociados al zigzagueo de motociclistas.
Una pausa para mirar cómo nos movilizamos
Una de las propuestas que buscó modificar los hábitos cotidianos fue ‘Reverso’, coordinada por Luisa Fernanda López.
Su dispositivo ‘Reclama un minuto’ plantea detenerse durante unos instantes para reflexionar sobre la manera en que cada persona se relaciona con el espacio público y con quienes comparten la vía.
“La interacción ha sido muy positiva”.
La coordinadora explicó que muchas personas no son conscientes de la velocidad con la que realizan sus desplazamientos y que esa pausa pretende convertirse en un momento de reflexión antes de continuar hacia el trabajo, la casa o el transporte público.
Otra de las propuestas, ‘Calma al peatón’, utilizó el arte para llamar la atención sobre el comportamiento de quienes cruzan las calles.
Alejandra, artista participante, explicó que la iniciativa busca promover el respeto por las señales de tránsito y generar conversaciones con los ciudadanos. Según relató, algunas personas incluso reconocen durante esos intercambios comportamientos que podrían mejorar.
Peatones y ciclistas también hablaron
Las intervenciones no estuvieron dirigidas exclusivamente a quienes conducen vehículos. El mensaje también puso sobre la mesa la responsabilidad de peatones, ciclistas y motociclistas.
César Augusto Alzate, ciclista de Manizales, destacó la importancia de involucrar a todos los actores viales:
“Considero que estas campañas son muy importantes para concientizar a todos los actores viales, peatones, conductores, ciclistas, motociclistas, porque de ahí depende la vida de nosotros”.
Adriana Aguirre, peatona y madre, señaló que respetar un semáforo en rojo también constituye una decisión de autocuidado:
“No solamente cuidar de otras personas al hacerlo, sino cuidar de nosotros mismos”.
Para Tomás, un joven del sector, la recomendación puede traducirse en acciones sencillas durante cada desplazamiento:
“Invito a las personas a que pasen siempre por la cebra y a que miremos siempre el semáforo en rojo”.
La jornada también generó observaciones sobre comportamientos de algunos peatones. Marta Cecilia llamó la atención sobre situaciones en las que personas, especialmente adultos mayores, cruzan de manera riesgosa sin respetar la señalización porque consideran que pueden hacerlo al no observar vehículos en ese momento.
La actividad fue observada además por visitantes de otros municipios. Nora Jeréz, procedente de La Dorada, destacó la manera en que las intervenciones se integraron al espacio público y valoró el comportamiento que observó entre conductores y peatones en el sector de Confa.
La cultura como herramienta de prevención
La estrategia parte de una idea sencilla: la seguridad vial no depende únicamente de controles o sanciones. También involucra las decisiones que cada persona toma durante sus recorridos cotidianos.
Por eso, las intervenciones combinaron pedagogía, expresiones artísticas y experiencias participativas para llamar la atención sobre comportamientos que muchas veces se vuelven automáticos.
Una persona que mira el celular mientras camina, un peatón que cruza por fuera de una cebra, un conductor que ignora un semáforo o un motociclista que zigzaguea entre vehículos toman decisiones diferentes, pero todas tienen efectos sobre la convivencia en la vía.
La propuesta Movilidad Segura y Consciente busca precisamente introducir una pausa en esos comportamientos y recordar que cada desplazamiento involucra a otras personas.
El mensaje común de la jornada alcanzó a conductores, motociclistas, peatones y ciclistas: todos son actores viales y las decisiones individuales pueden tener consecuencias sobre los demás.
Las actividades fueron desarrolladas mediante la Convocatoria de Estímulos a la Gestión de la Cultura Ciudadana, liderada por la Secretaría de Cultura y Civismo, en articulación con la Secretaría de Movilidad de Manizales, dentro del programa de estímulos El Aula es la Calle.

