Café Fest Manizales 2026: el café como punto de encuentro para la recuperación económica

Economía, Turismo & Desarrollo

254 expositores, entrada gratuita y una apuesta comercial que conecta el café con la recuperación de Manizales.

Un encuentro alrededor del café, los negocios y la capacidad de volver a empezar

El café es mucho más que una bebida en Manizales. Su presencia atraviesa la historia económica de la región, la vida cotidiana de sus habitantes, las relaciones comerciales con otros territorios y una cultura que ha sabido transformar un producto agrícola en experiencias, conocimiento, turismo y nuevas formas de emprendimiento.

Esa relación volvió a ocupar el centro de la escena este viernes 2 de octubre, con la apertura de Café Fest Manizales 2026 en Expoferias. Durante tres días, hasta el domingo 4 de octubre, productores, tostadores, empresarios, emprendedores, baristas y consumidores tienen un espacio para encontrarse, conocer nuevas propuestas y establecer relaciones alrededor de una actividad que conecta el campo con la ciudad.

La cuarta edición del festival reúne a 254 expositores de Manizales, otros municipios de Caldas y diferentes departamentos del país. La entrada es gratuita, al igual que el transporte dispuesto para facilitar la llegada del público, en una estrategia que busca acercar los productos a los consumidores y ofrecer oportunidades comerciales a quienes participan.

Sin embargo, esta edición tiene un contexto particular. Es la primera feria comercial de la cadena cafetera organizada después del terremoto del 10 de agosto de 2026, un acontecimiento que afectó viviendas, establecimientos comerciales, emprendimientos y unidades productivas rurales.

Durante la apertura, el alcalde de Manizales, Jorge Eduardo Rojas Giraldo, insistió en que el encuentro debía entenderse también como una oportunidad para acompañar a los empresarios que continúan trabajando después de las dificultades de los últimos meses.

La invitación no se limitó a recorrer los pabellones de Expoferias. El mandatario pidió a los ciudadanos comprar, conocer las marcas participantes y respaldar a quienes buscan mantener sus negocios en funcionamiento.

“Estamos golpeados, pero nos abrazamos, nos paramos y seguimos de pie”.

Jorge Eduardo Rojas Giraldo. Alcalde de Manizales en la apertura del Café Fest MZL

La frase, pronunciada durante la apertura, resume el mensaje que la Administración Municipal quiso asociar con el festival y con las actividades comerciales que acompañarán la celebración de los 177 años de Manizales.

De una primera apuesta a una feria con 254 expositores

Café Fest no apareció de un momento a otro en el calendario de eventos de la ciudad. Según el balance presentado por el alcalde, la iniciativa comenzó en 2024 como una apuesta pequeña que buscaba reunir a los actores de la cadena cafetera en un escenario de encuentro y comercialización.

La primera edición se realizó durante dos días y recibió aproximadamente 5.000 visitantes, con 60 expositores. El resultado permitió ampliar la propuesta y explorar la posibilidad de convertirla en una cita periódica para los negocios relacionados con el café.

En 2025, la feria pasó a tres días, duplicó su asistencia hasta alcanzar cerca de 10.000 visitantes y aumentó su participación empresarial a 182 expositores.

El crecimiento continuó durante el primer semestre de 2026, cuando la tercera edición reunió a 210 expositores y recibió alrededor de 20.300 visitantes, de acuerdo con las cifras mencionadas por el mandatario durante su intervención.

La edición que comenzó este viernes cuenta con 254 expositores y tiene una meta superior a los 23.000 visitantes.

La secuencia permite observar la expansión del encuentro en apenas tres años. De una primera experiencia con 60 participantes pasó a reunir más de cuatro veces esa cantidad de expositores, mientras su convocatoria comenzó a extenderse más allá de Manizales.

La feria se presenta así como una plataforma de visibilidad comercial para marcas que necesitan acercarse a nuevos consumidores, presentar productos y construir relaciones con otros integrantes del sector.

También permite que el público conozca una cadena productiva que suele permanecer parcialmente oculta detrás de una taza: el cultivo, la recolección, el beneficio, el procesamiento, la selección, la tostión, la preparación y la comercialización.

Una feria que reúne toda la cadena del café

Uno de los aspectos destacados por el alcalde fue que Café Fest no está dirigido exclusivamente a quienes producen el grano o venden café preparado.

La propuesta incluye a quienes trabajan en las fincas cafeteras, los procesos de transformación, la tostión, las cafeterías, los establecimientos especializados, la gastronomía y el turismo asociado con la cultura cafetera.

Esa amplitud permite entender el café como un sistema de actividades económicas que se relacionan entre sí. La producción agrícola constituye uno de sus componentes, pero alrededor de ella también aparecen oportunidades en el diseño de marcas, la presentación de productos, la preparación de bebidas, la formación especializada, la experiencia del consumidor y la oferta turística.

Una finca puede convertirse en destino para visitantes interesados en conocer el cultivo y el procesamiento del grano. Una marca de café tostado puede diferenciarse mediante el origen, los perfiles de sabor y los métodos de preparación. Una cafetería puede construir su propuesta comercial alrededor de la selección de granos, la atención al cliente y las experiencias de degustación.

Café Fest ofrece un escenario en el que esas actividades pueden encontrarse con el público sin que la asistencia dependa de la compra de una entrada.

“Esto es toda la cadena del café en una ciudad que se hizo por el café”.

Con esta afirmación, Rojas Giraldo presentó el festival como una expresión de la relación histórica entre Manizales y la actividad cafetera, pero también como una oportunidad para mostrar la diversidad de negocios que actualmente se desarrollan alrededor del producto.

La importancia de esa diversidad radica en que los ingresos asociados al café no dependen únicamente de la venta de materia prima. La transformación, la especialización y los servicios relacionados pueden abrir otros espacios de participación económica para empresas de distintos tamaños.

Manizales, Caldas y otros departamentos en Expoferias

La cuarta edición reúne participantes de diferentes territorios. Durante la apertura, el alcalde destacó la presencia de más de 170 expositores de Manizales, 44 provenientes de los municipios del área metropolitana y nueve del resto de Caldas.

También mencionó participantes de Risaralda, Quindío, Valle del Cauca, Cundinamarca, Antioquia, Cauca y Boyacá.

La presencia de marcas de diferentes procedencias amplía las posibilidades de intercambio entre productores, empresarios y consumidores. Para los participantes locales, representa una oportunidad de mostrar sus productos frente a visitantes que pueden descubrir propuestas diferentes a las que encuentran habitualmente en los canales comerciales tradicionales.

Para quienes llegan de otros departamentos, Manizales ofrece un espacio de contacto con compradores y con un público interesado en el café, sus preparaciones y las experiencias que se construyen alrededor de él.

La participación regional también permite reconocer que la economía cafetera no se limita a las fronteras administrativas de un municipio. Las actividades agrícolas, comerciales y turísticas se conectan entre territorios y encuentran en este tipo de encuentros una oportunidad para ampliar su alcance.

La convocatoria tiene, además, una dimensión metropolitana. Los 44 stands mencionados por el alcalde como procedentes de los municipios vecinos muestran la intención de presentar el encuentro como una iniciativa que involucra a una zona económica más amplia que la capital de Caldas.

En ese sentido, Café Fest funciona como un escaparate para el trabajo de productores y emprendedores, pero también como un espacio de reconocimiento de las relaciones que existen entre Manizales, los municipios cercanos y otras regiones cafeteras del país.

Después del terremoto, la actividad comercial vuelve a encontrarse

La apertura de Café Fest estuvo marcada por las consecuencias del sismo del 10 de agosto. En su discurso, el alcalde recordó que la ciudad registró alrededor de 11.500 viviendas impactadas y señaló que el evento se convirtió en una oportunidad para acompañar a los negocios y emprendimientos que resultaron afectados.

La emergencia no tuvo consecuencias únicamente sobre las viviendas. También produjo dificultades para establecimientos comerciales que tuvieron que cerrar, perdieron equipos o enfrentaron daños en sus instalaciones. En las zonas rurales, algunas unidades productivas cafeteras también sufrieron afectaciones.

Durante la rueda de prensa, Rojas Giraldo explicó que aproximadamente el 10 % de las viviendas impactadas correspondía al área rural y que la mayoría de esas afectaciones rurales se concentraba en el sector cafetero.

El mandatario indicó que se adelantaban evaluaciones con ingenieros y arquitectos, con participación de profesionales vinculados a Camacol, para determinar la magnitud de los daños y establecer las necesidades de recuperación.

También explicó que los recursos aprobados por el Concejo Municipal debían avanzar hacia la contratación del empréstito con entidades financieras, con el propósito de disponer de los fondos necesarios para entregar subsidios o aportes destinados a la recuperación patrimonial de los ciudadanos afectados, tanto en la zona urbana como en la rural.

Es importante distinguir estos anuncios de los resultados efectivamente alcanzados: durante la rueda de prensa, el alcalde describió procesos de evaluación y trámites financieros que estaban en curso, sin presentar un balance definitivo de los recursos entregados a cada productor o comerciante.

En este escenario, Café Fest representa una herramienta complementaria de recuperación. No sustituye la reparación de viviendas, la atención de las necesidades sociales ni la reconstrucción de establecimientos afectados, pero permite ofrecer un espacio de comercialización a empresas que necesitan mantener el contacto con sus clientes.

La posibilidad de exhibir productos, realizar ventas y presentar novedades puede contribuir a sostener la actividad de los negocios participantes. Para quienes han enfrentado pérdidas, recuperar parte de sus ingresos y mantener la visibilidad de sus marcas constituye una necesidad concreta.

“Una de las cosas que es vital es recuperarse desde el punto de vista económico. Es no dejar que todo aquel que produce y que vende esté solo”.

Así explicó el alcalde el sentido que la Administración Municipal quiso dar a los eventos de ciudad después de la emergencia.

La idea planteada durante la apertura consiste en mantener espacios de encuentro y comercialización, ajustando su propósito a las circunstancias. En lugar de limitarse a la programación recreativa, estos escenarios también pueden contribuir a que los negocios continúen ofreciendo sus productos.

Los emprendedores, protagonistas de la recuperación

Entre las marcas participantes se encuentra Café Tío Conejo, que llegó a Expoferias con nuevas propuestas alrededor de su producto. Uno de sus representantes destacó el papel de la feria como espacio de exhibición comercial y expresó sus expectativas frente a las ventas y al encuentro con el público.

“Es la vitrina que necesitamos para poder mostrar lo nuevo que tenemos de nuestro cafecito y obviamente recuperarnos de todo lo que ha pasado en este loco año. Tenemos unas expectativas increíbles”.

La declaración muestra una de las funciones concretas que puede cumplir una feria para un emprendimiento: reunir en un mismo lugar la presentación de productos, el contacto directo con los compradores y la posibilidad de dar a conocer novedades.

También participa Rancho Cafetero de Altura 1960, marca de Manizales representada por Carlos Herrera. Durante la apertura, Herrera señaló que la participación en estos escenarios contribuye a la visibilidad de las marcas y al desarrollo de sus proyectos empresariales.

“Este evento nos ha permitido realzar nuestras marcas. Nuestro objetivo es seguir creciendo, seguir llevando nuestra marca hasta lo más alto con los estándares de calidad”.

Las experiencias de estas dos marcas permiten acercarse a una dimensión importante del festival: la construcción de relaciones comerciales más allá de la transacción inmediata.

Una feria puede facilitar que el consumidor conozca una marca que no había probado, que compare productos, que identifique diferencias entre preparaciones y que encuentre nuevas opciones para llevar a casa. Para los expositores, el contacto directo también permite escuchar preguntas, reconocer preferencias y explicar los atributos de sus productos.

No todos esos contactos se traducen necesariamente en ventas inmediatas. Sin embargo, la posibilidad de mostrar una marca ante un público amplio constituye una oportunidad para fortalecer su reconocimiento y ampliar su presencia en el mercado.

En un periodo marcado por las dificultades económicas de algunos negocios, la visibilidad y el contacto con compradores adquieren un significado adicional.

Del café tradicional a los métodos de especialidad

Café Fest también propone acercamientos al café desde la preparación, la degustación y el conocimiento de sus características.

Una de las experiencias anunciadas es “Burbuja, Raíz y Taza”, espacio destinado a explorar el café de especialidad, sus particularidades y diferentes métodos de preparación.

Estas actividades ayudan a mostrar que el café puede ofrecer experiencias distintas según el grano utilizado, el procesamiento, la tostión, la molienda, el agua y la técnica de extracción.

Durante la rueda de prensa, el alcalde se refirió precisamente a esa evolución de las formas de preparar la bebida. Recordó el consumo tradicional de café hecho en greca y mencionó la diversidad de procedimientos que hoy forman parte de la cultura cafetera.

Consultado por su método de extracción preferido, mencionó el sifón japonés y la prensa francesa.

“Yo el que más gozo, puede que no sea el más fácil de hacer, es el sifón japonés”.

Jorge Eduardo Rojas Giraldo, Alcalde de Manizales.

El mandatario describió el proceso como una preparación que requiere tiempo y atención, y destacó el interés que despierta observar el movimiento del agua y la posterior separación del café preparado.

Más allá de las preferencias personales, la respuesta permite introducir una transformación cultural: el café ha pasado de consumirse principalmente como una bebida cotidiana a convertirse, en determinados espacios, en objeto de experimentación, aprendizaje y apreciación sensorial.

Los métodos de preparación pueden llamar la atención de quienes desean profundizar en los aromas, las texturas y las características de diferentes variedades. Al mismo tiempo, las cafeterías especializadas y los productores encuentran oportunidades para comunicar sus conocimientos y diferenciar sus propuestas.

La programación también incluye el Campeonato AeroPress, con una participación anunciada de hasta 60 competidores durante el sábado y el domingo. La competencia incorpora una dimensión técnica en la que la preparación se convierte en una actividad que exige precisión, práctica y conocimiento.

Para el público, estos espacios ofrecen la posibilidad de observar procedimientos que no siempre hacen parte del consumo diario y comprender mejor la diversidad de experiencias que pueden construirse alrededor de una taza.

Concursos que vinculan calidad, conocimiento y creatividad

La programación de Café Fest incorpora actividades orientadas a diferentes públicos y formas de acercamiento al café.

El primer Concurso Regional de Café Tostado recibió 26 muestras inscritas y cuenta con cinco finalistas en la categoría de café suave lavado, según la información presentada por la organización.

Este concurso pone atención en una etapa fundamental de la transformación del grano. La tostión influye en el desarrollo de aromas y sabores y forma parte de los procesos mediante los cuales cada marca construye su perfil de producto.

La existencia de un concurso regional también abre un espacio de reconocimiento para quienes trabajan en la selección y transformación del café, actividades que requieren conocimiento técnico y cuidado en los procedimientos.

Otro componente es Filtra Kids, dirigido a niños y niñas de entre 7 y 12 años. La iniciativa incorpora a los más pequeños en las experiencias del festival y permite que el aprendizaje alrededor del café encuentre un espacio adaptado a sus edades.

La programación incluye, además, un concurso de fotografía que recibió 67 inscritos y 104 imágenes. De acuerdo con la información suministrada por la Alcaldía, los tres primeros lugares recibirán premios de $2,5 millones, $1,5 millones y $1 millón, respectivamente.

La fotografía introduce otra forma de narrar la cultura cafetera. Los paisajes rurales, los procesos de producción, las personas que trabajan en el sector y las experiencias de consumo pueden convertirse en imágenes que documentan la relación entre el territorio y el producto.

En conjunto, los concursos y las actividades permiten que Café Fest reúna diferentes intereses: la calidad del café tostado, las técnicas de preparación, la participación infantil y la expresión visual.

La programación no se limita, por tanto, a una sucesión de stands comerciales. También propone actividades para aprender, observar, participar y conocer otras dimensiones de la cultura cafetera.

La gratuidad como herramienta para acercar compradores y vendedores

Uno de los elementos destacados por la Administración Municipal es que la feria no cobra entrada al público y tampoco cobra a los expositores por participar, de acuerdo con lo señalado por el alcalde durante la apertura.

La organización también dispuso una ruta circular de transporte que conecta el sector del Cable, sobre la avenida Santander, con Expoferias, con una frecuencia anunciada de una salida cada hora. El mandatario mencionó igualmente la disponibilidad de parqueadero gratuito.

Estas condiciones buscan reducir algunas de las barreras que pueden limitar la asistencia. La entrada gratuita permite que las personas recorran la feria sin tener que asumir el costo de un tiquete, mientras que el transporte facilita el desplazamiento hacia el recinto.

Desde la perspectiva de los expositores, la gratuidad del espacio de participación representa una condición que puede ayudar a contener los gastos asociados a la presencia en el evento. Cada negocio, sin embargo, conserva sus propios costos de transporte de mercancías, personal, preparación de productos y demás necesidades operativas.

El propósito de la estrategia es facilitar el encuentro entre quienes ofrecen productos y quienes pueden comprarlos.

Por esa razón, el alcalde insistió en que la solidaridad con los empresarios y emprendedores también puede expresarse mediante decisiones de consumo.

“La mejor manera de ser solidario es comprarle al que es berraco y está de pie y sigue vendiendo”.

La frase resume la invitación comercial del festival: recorrer los stands, conocer las marcas y comprar productos de los participantes.

Lo que viene para la actividad comercial de Manizales

Durante la rueda de prensa, el alcalde también se refirió a otras iniciativas previstas para los meses siguientes, enmarcadas en la intención de mantener la actividad comercial después del terremoto.

Una de ellas es una feria empresarial anunciada para noviembre, en la que se espera reunir a 500 emprendedores. Según lo expuesto por Rojas Giraldo, más del 30 % correspondería a personas que sufrieron afectaciones a raíz del sismo.

El mandatario presentó este encuentro como parte de una estrategia de reactivación comercial que busca ofrecer nuevas oportunidades de visibilidad y venta a los emprendimientos afectados.

También mencionó un plan de actividades para diciembre, diseñado con Camacol, Fenalco y otros representantes gremiales, con el propósito de atraer visitantes durante la temporada de alumbrados navideños.

De acuerdo con sus declaraciones, las actividades se concentrarían especialmente en sectores comerciales que sufrieron consecuencias por el terremoto. El alcalde anticipó una programación amplia de alumbrados y acciones para estimular las compras en esos establecimientos.

Estos anuncios describen una agenda que pretende conectar diferentes momentos del calendario comercial: Café Fest en octubre, la feria empresarial en noviembre y las actividades navideñas en diciembre.

Su alcance efectivo dependerá de la ejecución de los programas, la participación de los negocios, la asistencia del público y la capacidad de convertir la convocatoria en ventas e ingresos. Por ahora, lo expuesto durante la apertura corresponde a las iniciativas anunciadas por la Administración Municipal.

Una ciudad que encuentra en el café parte de su identidad

Café Fest Manizales 2026 reúne varias dimensiones de una misma actividad económica. Es una feria comercial, una vitrina para marcas, un espacio de aprendizaje y una oportunidad para reconocer el trabajo de productores, tostadores, comerciantes y emprendedores.

La convocatoria también muestra cómo un producto agrícola puede relacionarse con otros sectores, como el turismo, la gastronomía, la preparación especializada de bebidas y las experiencias culturales.

En esta cuarta edición, la feria incorpora además un contexto marcado por las dificultades que dejó el sismo del 10 de agosto. La presencia de empresarios que continúan trabajando después de sufrir daños en sus negocios o unidades productivas conecta la celebración con una necesidad concreta: mantener abiertos los canales de comercialización mientras avanzan los procesos de recuperación.

Los 254 expositores representan la diversidad de propuestas reunidas en Expoferias. El crecimiento de las ediciones anteriores, desde los 60 participantes de 2024 hasta la convocatoria actual, documenta la expansión del evento durante sus primeros años.

La asistencia prevista de más de 23.000 visitantes constituye una meta anunciada por el alcalde, no un resultado confirmado al momento de la apertura.

Hasta el domingo 4 de octubre, Café Fest ofrece al público la posibilidad de recorrer los espacios, conocer marcas, participar en las actividades programadas y comprar productos de la cadena cafetera.

La invitación de la Administración Municipal es abierta: acercarse a Expoferias, descubrir la oferta y respaldar a quienes encuentran en el café una forma de trabajo, emprendimiento y desarrollo empresarial.

La feria deja planteada una idea que trasciende sus tres jornadas: en una región cuya historia está estrechamente vinculada al café, el fortalecimiento de los negocios también depende de los espacios que permiten conectar a productores y consumidores.

En esta ocasión, ese encuentro tiene una dimensión adicional. Después de las dificultades del terremoto, comprar, conocer y visibilizar las marcas participantes se convierte en una forma concreta de acompañar a quienes siguen trabajando para recuperar sus actividades.

Café Fest Manizales 2026 abrió sus puertas con ese propósito: reunir a la cadena cafetera, acercarla a los ciudadanos y ofrecer un escenario para que el trabajo de productores y emprendedores encuentre nuevas oportunidades de comercialización.

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