Café y recuperación rural: Caldas fortalece el campo mientras atiende las zonas afectadas por el sismo

Ambiente & Ruralidad

Una inversión de $2.178 millones respaldará a pequeños caficultores, mientras Manizales mantiene visitas a las comunidades rurales afectadas.

El campo enfrenta dos retos al mismo tiempo

El sector rural de Caldas avanza en dos frentes que hoy tienen especial importancia para las comunidades campesinas: mantener la productividad de la caficultura y atender las afectaciones ocasionadas por el sismo del 10 de agosto.

Mientras la Gobernación de Caldas, el Comité de Cafeteros y 23 municipios productores acordaron una inversión de $2.178 millones para apoyar la renovación y nuevas siembras de café, equipos de la Alcaldía de Manizales continúan recorriendo corregimientos y veredas para identificar daños en viviendas y acompañar a las familias afectadas.

Las dos acciones ocurren en territorios donde la actividad agropecuaria hace parte fundamental de la economía y de la vida cotidiana de miles de familias.

$2.178 millones para fortalecer la caficultura

La Gobernación de Caldas, a través de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, el Comité de Cafeteros de Caldas y 23 de los 25 municipios cafeteros del departamento socializaron un convenio por $2.178 millones destinado a incentivar la renovación y las nuevas siembras de café, fortalecer la productividad y contribuir a la sostenibilidad de la cadena.

Los recursos tendrán tres fuentes.

La Gobernación de Caldas aportará $500 millones; el Comité de Cafeteros, a través del Fondo Nacional del Café, destinará $839 millones, y los municipios participantes aportarán otros $839 millones.

El acuerdo constituye el tercer año consecutivo de trabajo conjunto entre la administración departamental, el Comité de Cafeteros y las alcaldías para respaldar a los pequeños productores.

En 2024 se destinaron $1.770 millones, con beneficio para cerca de 3.000 pequeños caficultores.

En 2025 la inversión aumentó a $1.910 millones, también con impacto aproximado en 3.000 productores.

Para 2026, el secretario de Agricultura y Desarrollo Rural de Caldas, Marino Murillo Franco, señaló que los recursos acumulados durante los tres años se acercan a los $5.000 millones.

“Cerca de $5.000 millones le hemos entregado a la cadena productiva del café entre el 2024 y 2026”.

Marino Murillo Franco, secretario de Agricultura y Desarrollo Rural de Caldas

Fertilizantes, nuevas siembras y equipos para el beneficio

El convenio contempla la entrega de fertilizantes como incentivo para pequeños caficultores de 23 municipios.

La iniciativa llegará a productores de Aguadas, Anserma, Aranzazu, Belalcázar, Chinchiná, Filadelfia, La Merced, Manzanares, Marmato, Marquetalia, Marulanda, Neira, Pácora, Palestina, Pensilvania, Riosucio, Risaralda, Salamina, Samaná, San José, Supía, Victoria y Villamaría.

Además, se realizará un concurso de calidad de café en Villamaría, orientado a promover las buenas prácticas y mejorar la calidad de la producción.

El convenio también incluye incentivos para adquirir maquinaria o infraestructura destinada al beneficio del café en Marmato, Marulanda, Victoria y Villamaría.

Con estos componentes se busca intervenir no solamente la producción en los cafetales, sino también procesos posteriores relacionados con la transformación y la agroindustria.

2.500 caficultores y 900 hectáreas

La Gobernación de Caldas estima que la iniciativa beneficiará a 2.500 caficultores y permitirá la renovación y nueva siembra de aproximadamente 900 hectáreas de café.

El propósito es contribuir a la sostenibilidad y competitividad del sector y, al mismo tiempo, mejorar las condiciones de las familias que dependen de esta actividad.

La importancia del café para el departamento se refleja en sus cifras productivas.

Caldas cuenta actualmente con 57.911 hectáreas cultivadas y 32.720 caficultores.

Del total de productores, el 95,6 % son pequeños caficultores.

La estructura muestra el peso que tienen las unidades productivas de menor escala dentro de la caficultura departamental y explica la importancia de los programas dirigidos específicamente a este grupo.

El agro como soporte de las comunidades

En municipios como Pácora, la actividad agropecuaria tiene un peso considerable en la economía local.

El alcalde Juan Camilo Isaza González señaló que aproximadamente el 75 % de la economía municipal depende del agro y destacó el apoyo a los pequeños caficultores en un año marcado por la emergencia ocasionada por el sismo.

Juan Camilo Isaza, alcalde de Pácora

Desde la perspectiva municipal, fortalecer la producción agrícola también significa respaldar la permanencia de las familias en el territorio.

Fabio Andrés Ramírez Giraldo, alcalde de Belalcázar

La directora ejecutiva del Comité de Cafeteros de Caldas, Natalia Yepes Jaramillo, relacionó el convenio con el proceso de reactivación económica posterior a la emergencia del 10 de agosto.

Natalia Yepes Jaramillo, directora Ejecutiva del Comité de Cafeteros de Caldas

Según explicó, el propósito es mantener el trabajo conjunto y respaldar a los caficultores del departamento.


La atención también llega a las veredas de Manizales

En Manizales, entretanto, la respuesta al sismo continúa en la zona rural.

Funcionarios de las secretarías de Desarrollo Social y Agricultura, junto con la Coordinación Social, recorren corregimientos y veredas para verificar directamente las condiciones de las viviendas y establecer las necesidades de las familias.

Uno de los sectores visitados corresponde al corregimiento El Remanso, con recorridos por La Garrucha, Lisboa y Mina Rica.

Posteriormente, los equipos se desplazaron hacia el corregimiento Colombia y el Kilómetro 41.

Durante las visitas se identifican viviendas afectadas y se determina qué tipo de intervención requiere cada familia.

Entre los casos encontrados hay viviendas que necesitan demolición y otras cuyo nivel de deterioro hace necesaria la evacuación preventiva de sus habitantes.

Conocer el daño directamente en el territorio

Carlos Humberto Orozco Téllez, coordinador Social de la Alcaldía de Manizales, explicó que los equipos municipales mantienen el acompañamiento y la entrega de ayudas a las familias afectadas.

“Hemos identificado algunas viviendas que están para demolición y otras que tienen un nivel de deterioro que exige la evacuación”.

El funcionario señaló además que la administración está asesorando y acompañando a las personas que atraviesan esta situación.

La presencia institucional en las veredas permite complementar los registros existentes con la observación directa de las condiciones de las familias y de sus viviendas.

En una emergencia que también alcanzó zonas rurales, ese trabajo implica recorrer caminos y sectores alejados del área urbana para establecer qué ocurre en cada comunidad.

Las comunidades participan en la identificación de necesidades

Los recorridos también han permitido fortalecer el contacto entre los habitantes de las veredas y los funcionarios municipales.

Gildardo Castañeda López, edil del corregimiento La Cristalina, destacó la importancia de que la Administración Municipal se desplace directamente hasta las comunidades.

“Me parece espectacular que se descentralice la Administración y venga hacia el corregimiento y nos visite”.

Para los representantes comunitarios, la presencia institucional facilita que las condiciones de cada sector sean conocidas directamente y que las necesidades puedan ser verificadas sobre el terreno.

Sandra Milena Caicedo Soto, presidenta de la Junta de Acción Comunal del Kilómetro 41, señaló que las visitas permiten verificar las condiciones de los lugares afectados y establecer las ayudas que requieren las familias.

Recuperación y productividad avanzan en paralelo

Las dos líneas de trabajo muestran una realidad común del campo caldense después del sismo.

Mientras algunas familias necesitan atención por daños en sus viviendas, las actividades productivas deben continuar.

En la caficultura, el convenio departamental busca estimular nuevas siembras, renovar cultivos y mejorar procesos de beneficio.

En las zonas rurales de Manizales afectadas por el terremoto, los equipos municipales trabajan en la identificación de daños, la evacuación preventiva cuando corresponde y la definición de ayudas.

Así, la recuperación rural no se limita a reparar infraestructura.

También implica proteger las actividades económicas que sostienen a las familias campesinas y mantener el acompañamiento institucional en los territorios donde ocurrió la emergencia.

Un campo que necesita producir y recuperarse

Caldas tiene una estructura rural estrechamente ligada al café y a pequeños productores. Los 57.911 hectáreas cultivadas, los 32.720 caficultores y el 95,6 % de pequeños productores dan una dimensión del alcance de esta actividad.

La inversión de $2.178 millones busca intervenir parte de esa estructura mediante fertilización, renovación, nuevas siembras, calidad y fortalecimiento de infraestructura para el beneficio.

En Manizales, los recorridos rurales cumplen otra tarea: determinar qué ocurrió con las viviendas y qué necesitan las familias después del sismo.

Ambas acciones tienen lugar sobre el mismo territorio rural y apuntan a mantener las condiciones para que las comunidades puedan permanecer, producir y avanzar en su recuperación.

El café aporta una parte fundamental de la actividad económica de los municipios productores; la atención posterior al sismo busca que las familias afectadas puedan superar las consecuencias de la emergencia.

Entre la renovación de una hectárea de café y la revisión de una vivienda afectada hay una misma necesidad de fondo: que el campo caldense pueda seguir adelante con sus comunidades, sus actividades productivas y sus territorios.

Deja una respuesta