Caldas enfrenta la recuperación tras el sismo con ayuda humanitaria, tecnología y protección ambiental

Ambiente & Ruralidad

Caldas avanza en la recuperación tras el sismo con ayuda humanitaria, tecnología, apoyo rural y gestión ambiental.

Caldas avanza en la recuperación tras el sismo del 10 de agosto mediante asistencia humanitaria, subsidios, bancos de materiales y herramientas tecnológicas, mientras Manizales ajusta la gestión de residuos y Origen Caldas recupera un espacio comercial para productores rurales, con acciones coordinadas por autoridades departamentales y municipales.

La respuesta a la emergencia avanza entre asistencia a las familias, apoyo al campo, herramientas tecnológicas y nuevas medidas ambientales para la recuperación.

La recuperación de Caldas después del sismo del 10 de agosto avanza por diferentes frentes. Mientras las autoridades departamentales consolidan la asistencia humanitaria y preparan nuevas fases del Plan de Acción Específico, también utilizan herramientas tecnológicas para identificar afectaciones y orientar las decisiones. En Manizales, la gestión ambiental acompaña la recuperación del Centro Histórico con nuevos horarios para la recolección de residuos, mientras los productores rurales recuperan espacios de comercialización afectados por la emergencia.

El escenario combina así respuesta humanitaria, gestión del riesgo, información territorial, ruralidad y cuidado ambiental, cinco componentes que empiezan a definir la etapa posterior a la atención inmediata del terremoto.

La emergencia entra en una nueva etapa

La Secretaría de Medio Ambiente de Caldas y su Jefatura de Gestión del Riesgo presentaron ante la Asamblea Departamental un balance de las acciones adelantadas desde el terremoto y de los pasos que se preparan para las siguientes fases.

La información utilizada para orientar las decisiones proviene de los censos reportados por los municipios a través de los Puestos de Mando Unificado y de la actualización permanente de esos registros.

Estos datos sirven como base para establecer las diferentes líneas de atención contempladas dentro de la calamidad pública y permiten identificar dónde están las necesidades que requieren intervención.

Uno de los componentes corresponde a los subsidios de arrendamiento para familias cuyas viviendas presentan daños irreparables o colapsos totales.

La Gobernación informó que actualmente se verifica la información remitida por los municipios y que durante esta semana comenzaría la expedición de las resoluciones necesarias para transferir los recursos.

“Venimos trabajando en diferentes líneas. Una, en el tema de subsidios de arrendamiento, verificando la información adjunta por cada uno de los municipios y vamos a iniciar esta semana con las resoluciones de transferencia de recursos para atender los municipios”, explicó Paola Andrea Loaiza Cruz, secretaria de Medio Ambiente de Caldas.

Paola Andrea Loaiza Cruz, secretaria de Medio Ambiente de Caldas

El proceso también contempla los bancos de materiales, destinados a coordinar con las administraciones municipales la entrega de elementos a las familias afectadas.

A esto se suman las transferencias destinadas a fortalecer el Fondo Departamental de Gestión del Riesgo y las acciones previstas dentro del Plan de Acción Específico.

Más de 9.800 elementos ya fueron entregados

La respuesta humanitaria constituye uno de los resultados más concretos de esta primera etapa.

De acuerdo con el balance presentado ante la Asamblea, hasta el momento se han entregado 9.832 elementos de asistencia humanitaria.

La distribución comprende:

  • 4.003 kits alimentarios.
  • 4.102 kits de aseo.
  • 113 kits de cocina.
  • 104 frazadas.
  • 218 colchonetas.
  • 1.292 tejas.

A este inventario se suman 800 kilogramos de alimento para animales, destinados a atender también las necesidades relacionadas con los animales de compañía de las familias afectadas.

Los elementos han llegado a través de diferentes fuentes, entre ellas la Federación Nacional de Departamentos, donaciones empresariales como las realizadas por Eternit y ayudas gestionadas desde el Centro Logístico Humanitario.

En este lugar se desarrolla la recepción, clasificación, preparación y distribución de las ayudas hacia los municipios, de acuerdo con las necesidades reportadas.

La operación cuenta con la articulación de la Gobernación de Caldas, la Secretaría de Medio Ambiente, la Jefatura de Gestión del Riesgo y la Cruz Roja Colombiana Seccional Caldas, además de empresas, organizaciones, voluntarios y ciudadanos.

Una protección temporal para 1.657 familias

La emergencia también obligó a buscar soluciones provisionales para viviendas que sufrieron afectaciones.

En ese frente, Productos Químicos Andinos S.A.S. donó cerca de 30.000 kilogramos de película plástica, material destinado a proteger temporalmente viviendas afectadas mientras avanzan las siguientes etapas de recuperación.

La película fue preparada en tramos de 15 metros de largo por 6,50 metros de ancho y calibre 6, de manera que pueda ser instalada directamente por las familias sin requerir procesos adicionales de corte.

La distribución progresiva de este material ha permitido atender a 1.657 familias con viviendas afectadas.

Es una solución temporal, pero responde a una necesidad concreta de la emergencia: proteger las estructuras mientras se determina cuál será la intervención definitiva para cada inmueble.

Acceda a la herramienta aquí: https://www.arcgis.com/apps/dashboards/6bdb6c3e4cc44e7daac6359b1729d9ef

Tecnología para saber dónde intervenir

La gestión del riesgo también está cambiando la manera de observar el territorio.

Durante la sesión ante la Asamblea se presentó un dashboard o tablero de control de las afectaciones ocasionadas por el sismo en Caldas, herramienta que consolida la información reportada desde los municipios y permite visualizar su evolución.

El tablero se actualiza a medida que se realizan nuevos PMU y los municipios modifican sus cifras.

Su función es facilitar el seguimiento de las afectaciones y apoyar el análisis y la toma de decisiones durante la atención de la emergencia y las etapas posteriores.

Esta herramienta se complementa con los censos de personas damnificadas y con la Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades (EDAN).

En Manizales, la tecnología cumple una función similar, aunque con un nivel de detalle territorial diferente.

La Unidad de Gestión del Riesgo desarrolla visores geográficos que integran imágenes satelitales procesadas y modelos tridimensionales para identificar las zonas más afectadas.

El director de la Unidad de Gestión del Riesgo de Manizales, Diego Armando Rivera Gutiérrez, explicó que el trabajo articulado con las secretarías de Planeación e Infraestructura permitió desarrollar dos visores.

El primero integra imágenes satelitales procesadas por talento manizaleño y caldense para generar un modelo 3D de sectores como Chipre, el Centro, la Avenida Santander y Milán.

Según Rivera Gutiérrez, esta herramienta permite identificar rápidamente puntos críticos y priorizar las intervenciones operativas.

El segundo visor se concentra en la evaluación estructural de viviendas, locales comerciales y edificaciones.

Los ingenieros registran las inspecciones en tiempo real mediante la herramienta Survey y clasifican los inmuebles de acuerdo con sus condiciones de habitabilidad y restricciones.

La información alimenta la estructuración del Plan de Acción Específico para la Recuperación y los procesos relacionados con el retorno de las familias.

El campo también necesita volver a vender

La recuperación no ocurre únicamente en las zonas urbanas.

Los productores rurales afectados por la emergencia también necesitan recuperar sus canales de comercialización.

Por eso, la Tienda Origen Caldas reabre sus puertas en Manizales desde el 26 de agosto, después de que su anterior sede en el edificio de la Licorera resultara afectada por el terremoto.

El nuevo punto funcionará en el lugar donde anteriormente operaba el Mercado Campesino Itinerante, en la calle 24 entre carreras 20 y 21, en el centro de la ciudad.

Allí los ciudadanos podrán encontrar bebidas a base de café, snacks, desayunos y productos de los emprendedores vinculados a la estrategia.

La reapertura busca recuperar un espacio de comercialización para agroindustriales, artesanos y asociaciones de productores del departamento.

“Los emprendedores van a tener nuevamente la oportunidad de comercializar y posicionar sus productos como venía funcionando en el edificio de La Licorera. Así que invitamos a toda la ciudadanía para que apoyemos, reactivemos este sector y ayudemos a los agroindustriales, a los artesanos y a las asociaciones de productores de nuestro departamento”, señaló Juan Carlos Grisales Meneses, coordinador de la Estrategia Origen Caldas.

Juan Carlos Grisales Meneses, coordinador de la Estrategia Origen Caldas

El nuevo punto tiene además una función vinculada directamente con la emergencia: allí continúan recibiéndose donaciones para las familias y comunidades rurales afectadas.

Entre los elementos solicitados están alimentos no perecederos, artículos de higiene personal, bebidas hidratantes, colchonetas, cobijas e insumos médicos.

La reapertura termina conectando dos necesidades: que los productores puedan volver a vender y que las comunidades rurales puedan seguir recibiendo apoyo.

El Centro Histórico cambia sus horarios de residuos

En Manizales, la recuperación también tiene una dimensión ambiental.

La Alcaldía, a través de la Secretaría de Medio Ambiente, y Emas by Veolia comenzaron la socialización de los nuevos horarios de recolección de residuos en el Centro Histórico.

La modificación responde a las condiciones actuales del sector después de la emergencia y busca facilitar la movilidad, reducir la congestión vehicular durante el día y acompañar las dinámicas de recuperación de esta zona.

A partir del 31 de agosto de 2026, los usuarios residenciales y comerciales del Centro Histórico tendrán recolección de lunes a domingo, entre las 8:00 p. m. y las 11:00 p. m.

El cambio exige también una modificación en los hábitos de residentes y comerciantes.

Los residuos deberán sacarse únicamente dentro de ese horario y frente a cada vivienda o establecimiento, debido a que el servicio se presta puerta a puerta.

La recomendación de la Administración es evitar depositar bolsas en esquinas, parques, separadores, andenes u otros espacios públicos.

La medida incorpora además un componente de control.

Alcaldía y Emas realizarán revisiones periódicas para verificar tanto el cumplimiento de los horarios como la correcta disposición de los residuos. Las autoridades competentes podrán aplicar las medidas y sanciones correspondientes cuando se identifiquen incumplimientos.

Recuperar también significa prevenir nuevos problemas

La etapa posterior al terremoto no consiste únicamente en reparar aquello que resultó afectado.

También implica ordenar la información, establecer prioridades, proteger temporalmente las viviendas, garantizar asistencia a las familias, recuperar los canales de comercialización rural y mantener las condiciones ambientales de los sectores urbanos.

En ese proceso, la gestión del riesgo se convierte en un puente entre la emergencia y la reconstrucción.

Los censos permiten identificar afectados.

La EDAN aporta información sobre daños y necesidades.

Los tableros y visores permiten visualizar el territorio.

Los bancos de materiales y los subsidios buscan atender necesidades concretas.

Las ayudas humanitarias resuelven necesidades inmediatas.

Y medidas como la reapertura de Origen Caldas o el nuevo esquema de recolección de residuos buscan recuperar actividades que hacen parte de la vida económica y cotidiana de los territorios.

El desafío ahora es convertir toda esa información y esos recursos en una recuperación ordenada.

Una recuperación que incluye al campo y a la ciudad

El terremoto afectó espacios urbanos, viviendas, comercios y comunidades rurales. Por eso, la recuperación tampoco puede reducirse a un solo escenario.

En Manizales, la prioridad pasa por recuperar sectores urbanos y garantizar que las decisiones se basen en información técnica.

En los municipios de Caldas, la atención combina ayudas humanitarias, subsidios, materiales y fortalecimiento institucional.

En el campo, la recuperación también significa volver a poner en circulación los productos de los agricultores, artesanos, agroindustriales y asociaciones de productores.

Y en las ciudades, significa mantener espacios públicos en condiciones adecuadas mientras avanzan las intervenciones.

La respuesta presentada por las autoridades muestra que la emergencia entra progresivamente en una etapa de transición.

Ya no se trata solamente de atender las primeras horas posteriores al sismo.

Ahora el departamento necesita saber con precisión qué ocurrió, quiénes fueron afectados, qué requiere cada territorio y qué recursos serán necesarios para reconstruir.

La tecnología ayuda a mirar.

La gestión del riesgo ayuda a priorizar.

La asistencia humanitaria permite responder.

La ruralidad aporta producción y empleo.

Y la gestión ambiental garantiza que la recuperación cotidiana de las ciudades también tenga condiciones adecuadas.

El siguiente desafío será que esas piezas logren integrarse en una recuperación que no se limite a volver al punto anterior al terremoto, sino que permita a Caldas reconstruir con información, coordinación y capacidad de respuesta frente a futuras emergencias.

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