Caldas llega a 100 incendios y 835 hectáreas afectadas en agosto: autoridades piden extremar la prevención

Ambiente & Ruralidad

Caldas registra 100 incendios y 835 hectáreas afectadas en agosto, mientras se suspenden las quemas abiertas controladas en zonas rurales.

El Gobierno de Caldas pidió reforzar la prevención de incendios forestales luego de reportar 100 eventos y cerca de 835 hectáreas afectadas durante agosto. La alerta coincide con la suspensión nacional de las quemas abiertas controladas y busca reducir nuevos daños sobre ecosistemas, calidad del aire y comunidades.

El fuego ya deja una huella considerable en Caldas

Agosto termina con una cifra que obliga a mirar con atención la situación ambiental y de gestión del riesgo en Caldas: 100 reportes de incendios y cerca de 835 hectáreas afectadas durante el mes.

El balance fue dado a conocer por la Secretaría de Medio Ambiente de Caldas, a través de la Jefatura de Gestión del Riesgo, que hizo un llamado a la ciudadanía para extremar las medidas de prevención y evitar acciones que puedan generar o propagar incendios, particularmente en las zonas rurales y áreas con cobertura vegetal.

Más allá de cada evento individual, el acumulado muestra la dimensión del problema. Son aproximadamente 8,35 hectáreas afectadas por cada uno de los 100 eventos reportados, aunque la distribución real de las áreas impactadas puede variar considerablemente entre incendios.

Por eso, para las autoridades departamentales la prevención vuelve a ocupar un lugar central.

Las quemas están bajo especial vigilancia

Uno de los puntos que más preocupa a la Jefatura de Gestión del Riesgo es el uso del fuego en actividades que pueden terminar convirtiéndose en incendios.

Fogatas, quemas de residuos, rastrojos o material vegetal y la utilización del fuego para preparar o limpiar terrenos representan riesgos que pueden aumentar cuando las condiciones favorecen la propagación de las llamas.

La recomendación para las comunidades rurales, productores y propietarios de predios es directa: evitar cualquier tipo de quema, incluso aquellas que tradicionalmente se han considerado controladas para desarrollar actividades agrícolas.

A esto se suma una decisión adoptada recientemente por el Gobierno nacional.

Suspendidas las quemas abiertas controladas en zonas rurales

El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible expidió la Resolución 1070 del 21 de agosto de 2026, mediante la cual se suspendieron temporalmente en todo el territorio nacional las quemas abiertas controladas en áreas rurales.

La medida busca disminuir los riesgos asociados al uso del fuego y prevenir impactos sobre los ecosistemas, la calidad del aire y la salud de las comunidades.

Para Caldas, donde durante agosto ya se acumularon 100 eventos y alrededor de 835 hectáreas afectadas, la disposición adquiere especial relevancia.

La Jefatura de Gestión del Riesgo pidió a las comunidades acatar la medida y evitar que las prácticas tradicionales de manejo de terrenos se conviertan en nuevos puntos de propagación del fuego.

Un incendio puede comenzar con una acción cotidiana

La prevención también apunta a comportamientos que pueden parecer insignificantes, pero que en determinadas circunstancias pueden desencadenar un incendio.

Entre las recomendaciones entregadas por las autoridades están:

  • No arrojar colillas de cigarrillo en zonas rurales, bosques, carreteras o áreas con vegetación.
  • Evitar dejar vidrios, residuos u otros elementos que puedan contribuir a generar un incendio.
  • No encender fogatas.
  • No realizar quemas de residuos, rastrojos o material vegetal.
  • No utilizar fuego para la preparación o limpieza de terrenos.
  • Mantener los predios libres de acumulaciones de material vegetal seco.
  • Informar oportunamente sobre columnas de humo, conatos o incendios.

El llamado cobra mayor importancia en las comunidades que viven o trabajan cerca de áreas con cobertura vegetal, donde una pequeña fuente de ignición puede convertirse rápidamente en una emergencia de mayores proporciones.

Reportar, no exponerse

Las autoridades también hicieron énfasis en una recomendación fundamental: la ciudadanía no debe intentar controlar por cuenta propia un incendio cuando hacerlo implique poner en riesgo su integridad o la de otras personas.

Ante la presencia de humo, un conato o un incendio, lo adecuado es realizar el reporte y entregar información precisa sobre el lugar donde se presenta la emergencia.

La ubicación puede marcar la diferencia entre una respuesta oportuna y una situación que termine extendiéndose sobre una superficie mayor.

Para estos casos, la ciudadanía debe comunicarse de inmediato con la línea 123 del SISEC y suministrar la información disponible sobre la ubicación del evento, de manera que puedan activarse los organismos de respuesta.

Gestión del riesgo mantiene articulación con los municipios

La respuesta frente a los incendios no depende únicamente de la actuación departamental.

La Jefatura de Gestión del Riesgo de Caldas mantiene articulación con los consejos municipales de gestión del riesgo y los organismos de socorro para realizar seguimiento a los eventos y fortalecer las acciones de respuesta.

Paula Marcela Villamil Rendón, jefe de Gestión del Riesgo de Caldas

Esta coordinación resulta especialmente importante en un departamento donde las condiciones de los territorios rurales son diversas y donde la atención de una emergencia puede requerir la movilización de diferentes organismos.

El objetivo es que un reporte pueda convertirse rápidamente en una operación de respuesta antes de que las llamas alcancen una extensión mayor.

835 hectáreas que también representan una advertencia ambiental

El dato de 835 hectáreas afectadas en agosto no solamente debe leerse como una estadística de emergencias.

Cada hectárea afectada por un incendio puede representar pérdida de cobertura vegetal, afectación de hábitats, deterioro del suelo y emisiones derivadas de la combustión. Dependiendo del lugar y de la intensidad del evento, también pueden generarse impactos sobre fuentes de agua, actividades productivas y comunidades cercanas.

Por eso, la prevención planteada por las autoridades tiene una dimensión que va más allá de evitar nuevos reportes.

Se trata también de reducir el impacto acumulado sobre el territorio.

Con 100 eventos contabilizados en agosto, el mensaje de la Jefatura de Gestión del Riesgo apunta a cortar la cadena antes de que aparezca el siguiente incendio: menos fuego utilizado de manera innecesaria significa menos posibilidades de que una emergencia termine afectando ecosistemas, viviendas, cultivos o personas.

La prevención empieza antes de ver el humo

El llamado del Gobierno de Caldas llega cuando el departamento acumula una cifra considerable de incendios y áreas afectadas, pero también cuando existe una medida nacional específica que restringe temporalmente las quemas abiertas controladas.

La combinación de ambos factores deja una conclusión clara: el momento para prevenir no es cuando aparece el incendio, sino antes de encender el fuego.

Evitar una fogata, no realizar una quema, retirar material vegetal seco de un predio y reportar rápidamente una columna de humo son acciones sencillas frente a la magnitud que puede alcanzar una emergencia.

En este escenario, la protección del territorio depende tanto de la capacidad de respuesta de los organismos de socorro como de las decisiones cotidianas de quienes habitan y trabajan en las zonas rurales de Caldas.

El dato: Durante agosto de 2026, Caldas registra 100 eventos relacionados con incendios y cerca de 835 hectáreas afectadas. Para reportar una emergencia, la ciudadanía puede comunicarse con la línea 123 del SISEC.

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