Caldas quiere convertir sus orquídeas en una ruta turística internacional

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Caldas y México exploran una ruta internacional de orquídeas para impulsar el turismo de naturaleza y la recuperación económica.

Caldas y México avanzan en la construcción de una Ruta Internacional de las Orquídeas tras la visita de expertos de Coatepec y del Museo de las Orquídeas de México a distintos destinos del departamento, con el propósito de integrar naturaleza, café, aviturismo y bienestar en una nueva oferta turística que contribuya a la recuperación económica.


Una alianza con expertos de México busca transformar la riqueza de orquídeas de Caldas en una experiencia de turismo de naturaleza capaz de conectar municipios, paisajes y otros atractivos del departamento.

Durante tres días, los bosques, paisajes y territorios de Caldas fueron escenario de una exploración que podría abrir una nueva posibilidad para el turismo departamental: convertir la extraordinaria diversidad de orquídeas de la región en el eje de una Ruta Internacional de las Orquídeas, con conexiones entre Caldas y México.

La iniciativa tomó forma a partir de la visita de Sarahi Valdivia, directora del Museo de las Orquídeas de México, y Óscar Espino, director de Turismo de Coatepec, Veracruz, fundador del Museo de la Orquídea de Coatepec y uno de los principales impulsores del turismo especializado alrededor de estas plantas.

El recorrido permitió a los visitantes conocer parte de la riqueza natural de Caldas y, al mismo tiempo, identificar posibilidades para convertirla en una experiencia turística con proyección internacional.

La apuesta adquiere especial relevancia en un departamento que busca alternativas para recuperar su actividad económica después del terremoto. En ese escenario, el turismo de naturaleza aparece como una posibilidad para atraer visitantes, fortalecer emprendimientos y conectar diferentes servicios locales alrededor de una misma experiencia.

De una colección de flores a una experiencia turística

La propuesta no consiste simplemente en llevar visitantes a observar orquídeas.

El recorrido realizado por la región Centro Sur permitió explorar cómo esta riqueza natural puede articularse con otros atractivos que ya forman parte de la identidad turística de Caldas. Finca Romelia, la reserva Bosques de la Pradera, Buencafé y Hacienda La Gaviota estuvieron entre los lugares visitados durante esta primera aproximación.

La intención es que una futura ruta pueda integrar la observación de orquídeas con actividades relacionadas con el aviturismo, el turismo de bienestar, el termalismo y las experiencias alrededor del café.

Esa combinación puede ser precisamente uno de los elementos diferenciadores de la propuesta: que la orquídea no sea un atractivo aislado, sino la puerta de entrada a un territorio mucho más amplio.

Para Óscar Espino, el recorrido permitió comprobar que existen condiciones para avanzar más allá de una idea inicial.

“Me voy muy feliz y emocionado de Caldas. Hemos encontrado un potencial enorme. Hay una riqueza extraordinaria de orquídeas, unos paisajes maravillosos y muchas posibilidades de desarrollar una experiencia turística alrededor de ellas”.

Óscar Espino, director de Turismo de Coatepec

El representante mexicano destacó que la visita también sirvió para identificar posibilidades concretas de trabajo conjunto.

“Nos llevamos a México el firme propósito de seguir trabajando para que esta ruta sea una realidad. Queremos continuar este intercambio y construir ese puente entre Coatepec y Caldas”.

La expresión “construir ese puente” resume una de las características más interesantes del proyecto: la intención de conectar dos territorios que comparten una relación particular con el mundo de las orquídeas y que podrían utilizar ese patrimonio natural como elemento para generar intercambio turístico y conocimiento especializado.

El turismo como herramienta de recuperación

La propuesta llega además en un momento en el que la recuperación económica de Caldas necesita nuevas alternativas.

El terremoto dejó afectaciones en diferentes sectores y obligó a pensar no solamente en la atención inmediata de la emergencia, sino también en mecanismos para recuperar la actividad de empresarios, emprendedores y prestadores de servicios.

En ese contexto, desarrollar nuevos productos turísticos puede significar algo más que aumentar el número de visitantes.

Una ruta especializada puede distribuir el gasto turístico entre diferentes municipios y actividades: alojamiento, alimentación, transporte, guianza, experiencias de naturaleza, comercio y productos locales.

Esa es una de las razones por las que la Gobernación de Caldas identifica el turismo de naturaleza como una oportunidad dentro del proceso de recuperación.

“Esta visita nos confirma que tenemos un potencial enorme que debemos seguir desarrollando. Después del terremoto, tenemos el reto de generar nuevas oportunidades para nuestros empresarios y prestadores de servicios turísticos, y el turismo de naturaleza es, sin duda, una de ellas”, explicó Juanita Espeleta Noreña, secretaria de Desarrollo, Empleo e Innovación de Caldas.

Juanita Espeleta Noreña, secretaria de Desarrollo, Empleo e Innovación de Caldas

La funcionaria planteó una visión que va más allá de la especie que da nombre a la iniciativa.

“Queremos que quien llegue a Caldas pueda encontrarse con nuestras orquídeas, pero también con nuestras aves, nuestro café, nuestros termales, nuestros paisajes y todo aquello que hace único al departamento”.

La apuesta, por tanto, busca construir una oferta integrada. Un visitante podría llegar atraído inicialmente por las orquídeas y encontrar, en el mismo territorio, otras experiencias capaces de prolongar su estadía.

Ese modelo puede ser especialmente importante para un departamento cuya fortaleza turística está precisamente en la diversidad de sus paisajes y actividades.

Una conexión que comenzó en México

La visita de los expertos mexicanos no surgió de manera espontánea.

El primer contacto se produjo durante la participación de la Secretaría de Desarrollo, Empleo e Innovación de Caldas en la Feria de Cafés Especiales de Coatepec, Veracruz, una misión institucional gestionada en alianza con la Embajada de Colombia en México.

Ese encuentro permitió establecer una relación que ahora se traduce en una exploración sobre el potencial de las orquídeas como producto turístico.

El siguiente paso será convertir las posibilidades identificadas durante la visita en una propuesta que pueda ser estructurada, articulada y promocionada.

Todavía no existe una ruta internacional consolidada. Lo que existe es una alianza en construcción, un intercambio de conocimiento y una primera identificación de territorios y experiencias que podrían integrarla.

Ese matiz es importante.

La iniciativa no debe entenderse como un producto turístico terminado, sino como el comienzo de un proceso que requiere definir recorridos, actores, experiencias, servicios, promoción y mecanismos de articulación entre los territorios involucrados.

Caldas, un territorio para mirar hacia la naturaleza

Las orquídeas pueden convertirse así en mucho más que un atractivo para especialistas o aficionados.

Su potencial está en funcionar como un hilo conductor para contar otra historia de Caldas: la de sus bosques, reservas naturales, paisajes cafeteros, aves, aguas termales, fincas y comunidades que encuentran en el turismo una fuente de ingresos.

La posible Ruta Internacional de las Orquídeas representa, en ese sentido, una apuesta por diversificar la oferta turística del departamento y encontrar nuevos motivos para que viajeros nacionales e internacionales incluyan a Caldas entre sus destinos.

Después de una emergencia, la recuperación suele medirse en obras, recursos y ayudas. Pero también necesita nuevas oportunidades para que los territorios vuelvan a producir, emprender y recibir visitantes.

En esa búsqueda, una flor puede terminar cumpliendo un papel inesperadamente grande.

Las orquídeas ya están en los bosques de Caldas. El desafío ahora es conseguir que esa riqueza natural pueda convertirse, de manera responsable y sostenible, en una experiencia turística capaz de generar conocimiento, intercambio internacional y oportunidades económicas para el territorio.

Por ahora, Caldas y Coatepec han dado el primer paso. La ruta todavía está por construirse.

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