Arte, pedagogía y participación ciudadana se tomaron el corazón de la ciudad para promover entornos más seguros para las mujeres.

En una ciudad donde miles de personas recorren diariamente el Centro Histórico, las calles dejaron de ser únicamente espacios de tránsito para convertirse en escenarios de reflexión colectiva. Huellas pintadas en el suelo, intervenciones artísticas, conversaciones espontáneas con peatones y ejercicios de construcción comunitaria transformaron por unas horas el paisaje cotidiano de Manizales en una gran aula abierta sobre igualdad, respeto y prevención de las violencias basadas en género.
La iniciativa, liderada por la Alcaldía de Manizales a través de la Secretaría de las Mujeres y Equidad de Género en articulación con la Secretaría de Cultura y Civismo, llevó al espacio público una estrategia diferente: utilizar el arte como vehículo de sensibilización y la participación ciudadana como herramienta para construir una ciudad más segura para las mujeres.
La jornada reunió a colectivos ganadores de la Convocatoria de Estímulos Culturales 2026, quienes con propuestas creativas buscaron acercar a los ciudadanos a una conversación que continúa siendo una de las principales preocupaciones sociales en Colombia: la violencia de género y la necesidad de fortalecer las rutas de atención para quienes la enfrentan.
🎨 | Cuando el arte deja de ser espectador y se convierte en protagonista
Las campañas institucionales suelen desarrollarse mediante charlas, talleres o piezas informativas.

Esta vez la apuesta fue distinta.
El escenario principal fueron las calles.
Los protagonistas fueron artistas, ciudadanos y transeúntes.
La herramienta elegida fue la cultura.
A través de expresiones como:
🎭 Performance.
🎨 Intervenciones urbanas.
👣 Acciones simbólicas.
🗣️ Diálogo ciudadano.
🏙️ Apropiación del espacio público.
Los colectivos culturales llevaron mensajes que buscaban generar preguntas, provocar reflexiones y abrir conversaciones sobre las diferentes formas de violencia que afectan a las mujeres.
La estrategia hizo parte de una visión más amplia que busca transformar los espacios urbanos en escenarios de prevención y construcción de ciudadanía.
👣 | «Huellas que Hablan»: caminar también puede ser un acto de conciencia
Una de las iniciativas que llamó la atención de quienes transitaban por el Centro Histórico fue «Huellas que Hablan», proyecto artístico y cultural ganador de la Convocatoria de Estímulos Culturales 2026.

La propuesta utilizó el performance y las expresiones escénicas para visibilizar situaciones de violencia que muchas veces pasan desapercibidas en la vida cotidiana.
Su objetivo era sencillo pero profundo: lograr que las personas identificaran comportamientos normalizados que pueden constituir formas de violencia o discriminación.
Durante la actividad, los artistas interactuaron directamente con los ciudadanos, invitándolos a reflexionar sobre la importancia de reconocer, prevenir y denunciar cualquier manifestación de violencia basada en género.
Juan José, representante de la iniciativa, destacó el propósito de la intervención:
«Estamos aquí en el Centro Histórico haciendo un performance para sensibilizar a las personas acerca de los tipos de violencia que existen. ‘Huellas que Hablan’ es un proyecto artístico y cultural originado precisamente con ese fin: prevenir estas violencias en la comunidad».
Además, agradeció el respaldo institucional que permitió llevar la propuesta al espacio público.
«Quiero dar un agradecimiento a la Alcaldía de Manizales, a la Secretaría de Cultura y a la Secretaría de la Mujer y Equidad de Género por permitirnos brindar estos espacios tan necesarios a toda la ciudadanía».
🗺️ | Las calles también cuentan historias
Más allá del componente artístico, la jornada incorporó una metodología participativa para comprender cómo las mujeres viven y perciben determinados espacios urbanos.
Allí apareció otro de los proyectos protagonistas: «Las Calles Hablan».
La iniciativa combinó urbanismo social, participación ciudadana y enfoque de género para construir una radiografía colectiva sobre el acoso callejero y la seguridad en el espacio público.
La herramienta utilizada fue la cartografía social, una metodología que permite a los ciudadanos identificar lugares, experiencias y percepciones relacionadas con fenómenos que afectan la vida cotidiana.
En otras palabras, fueron los propios habitantes quienes ayudaron a dibujar el mapa emocional de la ciudad.
🚶♀️ Descubriendo dónde se sienten seguras las mujeres
La intervención permitió recoger información sobre experiencias relacionadas con:
📍 Percepción de seguridad.
📍 Acoso callejero.
📍 Espacios de confianza.
📍 Lugares que generan temor.
📍 Dinámicas de movilidad femenina.
📍 Transformación de entornos urbanos.
El ejercicio se articuló con la estrategia municipal «A Movernos Seguras», que busca promover entornos protectores para las mujeres en diferentes escenarios de la ciudad.
Sharon Flórez, representante de «Las Calles Hablan», explicó el alcance de la propuesta:
«Estamos realizando una intervención que consiste principalmente en crear una cartografía social junto con la ciudadanía, para visibilizar pero también transformar el acoso callejero en la ciudad, especialmente en el Centro Histórico».
La líder destacó además que esta actividad corresponde a la quinta de seis intervenciones programadas en Manizales dentro del proyecto.
«Agradecemos a la Alcaldía por este estímulo que impulsa proyectos que construyen ciudadanía y cambian positivamente el territorio a través de la construcción social».
💜 | La información también salva vidas
La jornada no estuvo enfocada únicamente en la sensibilización.
Uno de los componentes más importantes fue acercar a la ciudadanía información práctica sobre los mecanismos de atención existentes para mujeres que enfrentan situaciones de violencia.
Mientras los colectivos desarrollaban sus actividades artísticas, equipos de la Secretaría de las Mujeres y Equidad de Género realizaron labores pedagógicas orientadas a socializar las rutas institucionales de acompañamiento.
Muchas mujeres conocen los riesgos.
Muchas identifican las violencias.
Pero no siempre saben dónde acudir.
Por ello, durante la actividad se entregó información relacionada con:
✅ Atención psicológica.
✅ Orientación jurídica.
✅ Mecanismos de denuncia.
✅ Acompañamiento institucional.
✅ Servicios de apoyo disponibles en el municipio.
La estrategia buscó recordar un mensaje fundamental: ninguna mujer debe enfrentar sola una situación de violencia.
🌆 El Centro Histórico como laboratorio de transformación social
Durante años, los debates sobre seguridad y convivencia se han concentrado en infraestructura, vigilancia o presencia institucional.

Sin embargo, iniciativas como esta plantean una mirada complementaria.
Transformar una ciudad también implica transformar las conversaciones que ocurren dentro de ella.
Implica resignificar espacios.
Implica escuchar a quienes los habitan.
Implica construir confianza.
Y, sobre todo, implica generar herramientas para que las personas puedan identificar situaciones de riesgo y actuar frente a ellas.
✨ Cuando la cultura se convierte en política pública
La jornada realizada en el Centro Histórico demuestra cómo el arte puede trascender los escenarios tradicionales para convertirse en una herramienta de prevención, educación y construcción de ciudadanía.

Lo ocurrido no fue simplemente una intervención cultural.
Fue una invitación colectiva a reflexionar sobre la forma en que las mujeres experimentan la ciudad, sobre las responsabilidades compartidas para prevenir las violencias y sobre la importancia de que las rutas de atención sean conocidas por toda la comunidad.
Porque detrás de cada performance, cada conversación y cada mapa construido con los ciudadanos hay una idea poderosa: una ciudad más segura no se construye únicamente con normas o instituciones.
También se construye cuando sus habitantes aprenden a reconocer, respetar y proteger los derechos de quienes la recorren todos los días.

