Cultura viva en Manizales: literatura, patrimonio e identidad toman la palabra

Cultura Viva & Patrimonio

Literatura, patrimonio republicano y arte mural marcan una agenda cultural que conecta creación, memoria e identidad.

Manizales tiene en estos días tres escenarios distintos para hablar de cultura: los libros que acaban de ser reconocidos por el Concurso Literario Manizales del Alma 2026, los inmuebles del Centro Histórico que enfrentan el reto de recuperar su patrimonio republicano y una nueva obra mural que comienza a transformar la Casa de la Cultura Palogrande.

Aunque se trata de iniciativas diferentes, las tres tienen un punto de encuentro: la relación entre creación artística, memoria e identidad. Mientras el concurso destina recursos públicos a escritores, el diálogo sobre patrimonio pone en discusión las condiciones para conservar y recuperar edificaciones con valor histórico y arquitectónico. En Palogrande, el arte urbano incorpora fauna, flora y tradiciones locales a un espacio destinado al encuentro cultural.

Cuatro reconocimientos para la creación literaria

La Secretaría de Cultura y Civismo de Manizales dio a conocer los resultados definitivos del Concurso Literario Manizales del Alma 2026, mediante la Resolución No. 1276 del 25 de septiembre de 2026.

El acto administrativo acogió la recomendación de los jurados encargados de evaluar las propuestas y conformó el banco de obras elegibles del certamen. En total, los estímulos asignados ascienden a $30 millones.

El concurso fue lanzado el 20 de marzo de 2026 y abrió su periodo de postulaciones entre el 10 de abril y el 4 de mayo. Durante ese periodo fueron recibidas 13 propuestas a través del correo institucional de la Red de Bibliotecas Públicas de Manizales.

Posteriormente se desarrolló la revisión documental y un periodo para subsanar documentos mediante el Comunicado 01 del 19 de mayo. El 17 de junio se publicaron las postulaciones habilitadas mediante el Comunicado 02 y, posteriormente, las propuestas fueron evaluadas de acuerdo con los criterios establecidos en los términos de referencia.

La resolución registra las calificaciones obtenidas por los 13 participantes:

Puesto en la calificación generalIdentificaciónPuntaje
1105376666090
2105383082387,3
3105384507987
41712619079,5
5237365774
61023447673,5
77510640072,5
8105456936471,5
91495853764
103039236963,5
11100508720853
123040527651,5
13100556866141,5

Los resultados definitivos se distribuyeron entre las dos categorías establecidas en la convocatoria.

Los ganadores

En la categoría de novela, el primer puesto fue para la propuesta identificada con el número 1053766660, que obtuvo 90 puntos y recibirá un estímulo de $10 millones.

El segundo puesto correspondió a la propuesta 1053830823, con 87,3 puntos y un estímulo de $5 millones.

En la categoría de texto reflexivo o ensayo periodístico, el primer puesto fue para la propuesta 1053845079, con 87 puntos y un estímulo de $10 millones.

El segundo puesto correspondió a la propuesta 17126190, con 79,5 puntos y un reconocimiento de $5 millones.

De esta manera, los cuatro estímulos completan los $30 millones destinados por la Administración Municipal al concurso.

La Resolución No. 1276 establece que el estímulo será entregado en un único desembolso, previa verificación y aprobación de la documentación requerida y de acuerdo con la disponibilidad de los recursos conforme al Programa Anual de Caja.

Conoce aquí la Resolución No. 1276 del 25 de septiembre.

Los recursos tienen respaldo en el Certificado de Disponibilidad Presupuestal No. 162025 del 29 de enero de 2026.

El acto administrativo también establece que, si alguno de los ganadores renuncia al reconocimiento, podrá realizarse la asignación al siguiente participante de la lista cuando corresponda. De no ser posible, el dinero será reintegrado al presupuesto general de la Secretaría de Cultura y Civismo.

Los ganadores deberán además atender las recomendaciones de seguimiento, acompañamiento y verificación que formule la Secretaría de Cultura y Civismo respecto al cumplimiento de los objetivos acordados y brindar los créditos correspondientes a la Alcaldía de Manizales en las actividades derivadas del reconocimiento.

La resolución señala igualmente que contra el acto procede recurso de reposición por escrito ante la Secretaría de Cultura y Civismo dentro de los diez días hábiles siguientes a su publicación.

Literatura como política cultural

El concurso hace parte del Programa de Estímulos Culturales de la Administración Municipal y se encuentra relacionado con las políticas de fomento a la creación artística y literaria.

La propia resolución recuerda que el marco del concurso se sustenta, entre otras disposiciones, en los artículos 2, 7, 8, 70 y 71 de la Constitución Política de Colombia, la Ley 397 de 1997 —Ley General de Cultura— y el Decreto Nacional 1080 de 2015.

También incorpora el marco institucional de la Secretaría de Cultura y Civismo y las orientaciones del Plan de Desarrollo Municipal 2024-2027, “Ciudad con mejor calidad de vida”, particularmente los propósitos asociados a “Ciudad Amable” y “Manizales Cultural”.

Más allá de los cuatro reconocimientos, el proceso deja además un banco de obras elegibles derivado de la evaluación de las 13 propuestas que participaron en la convocatoria.

La apuesta, según la Administración Municipal, busca mantener recursos públicos destinados a la creación artística y fortalecer la circulación de talentos regionales en escenarios nacionales e internacionales.

El patrimonio republicano entra en discusión

Mientras los escritores conocen los resultados del concurso, la recuperación del patrimonio construido ocupa otro espacio dentro de la agenda cultural de Manizales.

Durante el Mes del Patrimonio Cultural, la Secretaría de Cultura y Civismo realizó el conversatorio “El patrimonio es memoria, identidad y futuro”, un encuentro dedicado a analizar el estado de los Bienes de Interés Cultural del Centro Histórico y los retos relacionados con su intervención y recuperación.

La jornada reunió a representantes de la Administración Municipal, academia, expertos en arquitectura y restauración, curaduría urbana, propietarios y comunidad.

El contexto de la conversación estuvo marcado además por las afectaciones que sufrió la ciudad y por la necesidad de abordar los procesos de restauración, intervención y recuperación de los inmuebles patrimoniales.

Uno de los objetivos fue poner en común las inquietudes de quienes tienen relación directa con estas edificaciones y revisar las rutas técnicas y administrativas necesarias para intervenirlas sin perder las características que sustentan su condición patrimonial.

Academia, expertos y Administración

María Fernanda Meza, líder de la Unidad de Patrimonio de la Secretaría de Cultura y Civismo, destacó el encuentro como un espacio para conectar diferentes conocimientos y actores vinculados con la conservación.

“Este conversatorio nos permitió tener una vinculación importante entre la academia, la curaduría y expertos en arquitectura y restauración para que juntos podamos aunar esfuerzos y trabajar por la reestructuración”.

La participación académica estuvo representada, entre otros actores, por Carolina Suárez Valencia, decana de la Facultad de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad Católica de Manizales.

La académica destacó que el proceso también plantea responsabilidades para la Administración y para la ciudadanía:

“Este es un escenario muy importante de conversación que nos deja planteados algunos retos que claramente la Administración conoce y ha venido trabajando en ellos, pero que la ciudadanía también nos recuerda”.

Uno de los aspectos señalados durante el encuentro fue la necesidad de fortalecer el control urbano y acompañar a los propietarios durante los procesos de reconstrucción y mejoramiento.

La intervención de edificaciones patrimoniales requiere considerar las condiciones arquitectónicas que sustentan su declaratoria como Bienes de Interés Cultural. Por eso, el diálogo no se limitó al estado físico de los inmuebles, sino que abordó también los procedimientos y las rutas que deben seguir quienes participan en su recuperación.

El conversatorio permitió reunir esas perspectivas y plantear la necesidad de mantener una articulación entre instituciones, academia, especialistas, propietarios y comunidad.

Un mural para contar Manizales desde Palogrande

La identidad cultural también está tomando forma en las paredes de la Casa de la Cultura Palogrande, escenario que actualmente adelanta adecuaciones para abrir nuevos espacios al público y fortalecer su oferta cultural.

En uno de estos espacios, el artista Fernán David Mejía “Otis” desarrolla un mural que reúne elementos de la fauna, la flora y las tradiciones de Manizales y Caldas.

La propuesta incorpora tres aves, plantas y orquídeas. Entre estas últimas aparece la Miltonia vexillaria, especie reconocida como insignia de la Asociación Caldense de Orquideología.

La composición incluye además personajes relacionados con las expresiones culturales de la región.

Una mujer representa a la chapolera, mientras que un joven con guitarra hace referencia a la música y al arte como elementos vinculados con la identidad de Manizales.

Para el artista, la obra busca precisamente reunir diferentes componentes de esa identidad local:

“Esta intervención busca resaltar nuestra cultura, la cultura caldense y manizaleña, nuestro orgullo de ciudad. El mural encierra un poco lo que es fauna y flora de la ciudad”.

La intervención hace parte de las adecuaciones que se adelantan en la Casa de la Cultura Palogrande para contar con espacios renovados destinados al desarrollo de actividades culturales y al encuentro con la comunidad.

En ese sentido, el mural no funciona únicamente como una intervención decorativa. Se incorpora al proceso de transformación física de un escenario cultural y utiliza elementos reconocibles de la región para construir una representación visual de la ciudad.

Fauna, flora, música, personajes tradicionales y referencias a la naturaleza aparecen así reunidos en una misma obra.

Tres formas de construir memoria cultural

Los tres procesos tienen escalas y objetivos diferentes, pero permiten observar distintas formas en que la cultura se desarrolla en Manizales.

El Concurso Literario Manizales del Alma utiliza recursos públicos para estimular la creación escrita y reconoce cuatro propuestas en las categorías de novela y texto reflexivo o ensayo periodístico.

El encuentro sobre patrimonio republicano pone el énfasis en la conservación de una parte construida de la memoria urbana y en la necesidad de coordinar conocimientos, procedimientos y responsabilidades para intervenir los Bienes de Interés Cultural del Centro Histórico.

Y el mural de la Casa de la Cultura Palogrande lleva elementos de la identidad local a un espacio público cultural mediante una obra que combina naturaleza, personajes, música y tradiciones.

Son tres lenguajes distintos: la palabra escrita, la arquitectura y las artes visuales. También son tres maneras de relacionarse con la memoria de una ciudad.

En el concurso, esa memoria puede convertirse en novela o ensayo. En el patrimonio construido permanece en edificaciones que requieren procesos de conservación y recuperación. En el mural aparece convertida en imágenes y símbolos reconocibles para quienes habitan la región.

La agenda cultural de septiembre reúne así creación contemporánea, patrimonio construido y expresión artística en espacios diferentes de Manizales.

Una cultura que también se administra

Los documentos oficiales relacionados con estas iniciativas muestran además que la cultura no se limita a la programación de eventos o a la presentación de obras.

El concurso literario está respaldado por una resolución, un presupuesto específico, un proceso de evaluación y unas condiciones de seguimiento.

La recuperación patrimonial requiere procedimientos técnicos, administrativos y urbanísticos, además de la participación de propietarios, expertos, instituciones y comunidad.

Y la intervención mural se desarrolla dentro de las adecuaciones de un escenario cultural que busca ampliar sus posibilidades de uso.

En los tres casos existe una relación entre la creación y la gestión pública.

El resultado visible puede ser un libro reconocido, una edificación recuperada o un mural terminado, pero detrás de cada proceso existen convocatorias, evaluaciones, recursos, acompañamiento técnico, decisiones administrativas y participación de diferentes actores.

Por eso, la agenda cultural de Manizales también permite mirar cómo la ciudad decide qué crea, qué conserva y cómo representa aquello que considera parte de su identidad.

La resolución y sus condiciones

La Resolución No. 1276 del 25 de septiembre de 2026 establece formalmente los ganadores del Concurso Literario Manizales del Alma 2026 y conforma el banco de obras elegibles.

El documento determina además las condiciones para el desembolso, seguimiento y reconocimiento de los estímulos, así como los derechos de los ganadores y las disposiciones aplicables a los participantes que no aparecen en el listado definitivo.

La resolución fue firmada por Paula Londoño Vallejo, secretaria de Despacho de la Secretaría de Cultura y Civismo.

El documento establece que los recursos destinados al concurso corresponden al Certificado de Disponibilidad Presupuestal No. 162025 del 29 de enero de 2026.

De acuerdo con el acto administrativo, el primer puesto de cada categoría recibe $10 millones y el segundo $5 millones.

Así queda cerrado el proceso de selección del concurso de 2026, mientras las otras dos iniciativas culturales continúan desarrollándose en espacios de patrimonio y creación artística de la ciudad.

Cultura Viva & Patrimonio

La literatura, el patrimonio y las artes visuales muestran tres dimensiones de una misma conversación sobre Manizales: qué historias escribe la ciudad, qué edificios conserva y qué símbolos utiliza para reconocerse.

Los resultados del concurso dejan nuevas obras literarias en el horizonte. El diálogo sobre patrimonio abre discusiones sobre la recuperación de edificaciones que forman parte del Centro Histórico. Y el mural de Palogrande convierte una pared de la Casa de la Cultura en un espacio para representar elementos de la naturaleza, las tradiciones y la cultura local.

En conjunto, las iniciativas hacen parte de una agenda cultural que conecta creación, conservación y representación.

No se trata de una sola manera de entender el patrimonio o la cultura. En Manizales conviven la palabra de los escritores, la memoria de sus edificios y las imágenes con las que artistas contemporáneos interpretan aquello que identifica a la ciudad.

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