La empresa centenaria inicia una nueva etapa tras romper récords históricos de ventas y exportaciones en 2025.

La histórica Industria Licorera de Caldas (ILC) abrió un nuevo capítulo en su trayectoria empresarial al presentar la evolución de su imagen corporativa, una apuesta estratégica que busca consolidar su presencia nacional e internacional y posicionarla como una marca que represente a todo el país. La decisión llega después de un 2025 con cifras récord que impulsan a la compañía a proyectarse más allá de su identidad regional.
Un salto empresarial respaldado por cifras históricas 📈
El impulso para este cambio no surge del azar. Durante 2025, la licorera con sede en Manizales alcanzó resultados que marcaron un hito en sus más de 120 años de historia.
Las cifras revelan una expansión contundente:
- 51.464.894 unidades vendidas, un crecimiento del 31 % frente a 2024.
- Ingresos operacionales por $499.478 millones, también con aumento del 31 %.
- Utilidades netas de $85.132 millones, con un incremento del 30 %.
- Exportaciones récord de 2,5 millones de unidades, lo que representa 39,8 % más que el año anterior.
Este desempeño financiero consolida a la empresa como una de las industrias más sólidas del sector licorero colombiano y abre la puerta a un nuevo relato empresarial: dejar de ser percibida únicamente como una gran empresa regional para convertirse en una marca país.
La ambición: convertirse en “la Industria de Colombia”
La visión de esta transformación fue explicada por el gerente general de la compañía, Diego Angelillis Quiceno, quien destacó que el cambio de imagen no es solo estético, sino estratégico.
“Para conquistar el mundo, el primer paso es creer desde adentro. Cada botella producida por la ILC lleva consigo el trabajo, la historia y el orgullo de una región que, con el paso de las generaciones, logró convertir un proyecto local en un símbolo de identidad nacional, gracias a la innovación, sostenibilidad y calidad”, afirmó el directivo.
La empresa busca que su marca corporativa evolucione hacia una identidad más amplia, capaz de representar a Colombia en mercados internacionales sin perder sus raíces en el territorio cafetero.
Más de un siglo de industria que financia salud y educación
Desde su creación, la licorera ha sido parte activa del desarrollo económico de Caldas y del país.
En los últimos dos años, las transferencias derivadas del impuesto al consumo de licores alcanzaron 1,3 billones de pesos, recursos que se destinan directamente a salud y educación en Colombia.
“La empresa no solo ha aportado al desarrollo de Caldas sino al de Colombia a través de las transferencias por impuesto al consumo que en los últimos dos años suman 1,3 billones, recursos para la salud y educación de los colombianos”, señaló Angelillis Quiceno.
Este impacto fiscal refuerza el argumento institucional de que la ILC es mucho más que una compañía productora de bebidas: es una industria con incidencia social y económica nacional.
El rediseño: tradición, territorio y futuro en un solo símbolo 🎨
La renovación de la imagen corporativa respeta los elementos históricos de la marca, pero los proyecta hacia una estética contemporánea.

Entre los cambios más visibles destacan:
- El lacre dorado, uno de los símbolos más reconocibles de la empresa, conserva su forma y color, pero ahora aparece en una versión más realista, sin letras blancas, con mayor profundidad y textura.
- El verde institucional se vuelve más saturado y vibrante, reforzando la conexión con la naturaleza y los bosques del territorio cafetero.
- El nuevo concepto visual busca expresar tres pilares corporativos:
- Naturalidad
- Innovación
- Conexión con el territorio
La apuesta busca comunicar que la tradición no se abandona, sino que se actualiza para dialogar con mercados globales.
Los productos que sostienen la reputación de la marca
El prestigio de la licorera no se explica únicamente por su historia. También está cimentado en productos que han logrado posicionarse en el mercado colombiano.
Entre ellos destacan:
🥃 Ron Viejo de Caldas
- Líder de la categoría en Colombia.
- Participación cercana al 85 % del mercado nacional de ron.
- Elaborado con agua pura de manantial.
- Añejado en barriles de roble blanco colombiano en las montañas andinas.
- Reconocido internacionalmente por su calidad y sabor.
🍸 Aguardiente Amarillo de Manzanares
- Considerado pionero entre los aguardientes colombianos.
- Se ha convertido en uno de los preferidos del país.
- 25.889.974 unidades vendidas en 2025, lo que representa un crecimiento del 87 % frente a 2024.
Para la empresa, estas bebidas representan mucho más que un portafolio comercial.
“Los productos de ILC no son solo bebidas, son símbolos de identidad y celebración nacional. Se trata de sabores que construyen país, pues cada producto impulsa empleo, desarrollo agrícola, ciencia, cultura y cohesión social”, concluyó el gerente.
El plan de expansión que ya mira al Mundial 🌍
Con la nueva identidad en marcha, la compañía definió metas ambiciosas para 2026.
El objetivo principal es alcanzar ventas cercanas a 54 millones de unidades, sumando mercado nacional e internacional.
Para lograrlo, la estrategia contempla:
- Fortalecer la operación productiva para responder con mayor eficiencia a la expansión comercial.
- Potenciar las marcas en mercados foco como Europa y Estados Unidos.
- Lograr alta visibilidad internacional durante el Mundial de Fútbol.
- Abrir dos nuevos mercados estratégicos en el exterior.
- Expandir el portafolio hacia segmentos premium y súper premium de ron.
- Destacar certificaciones ambientales obtenidas en 2025, como:
- huella de agua
- carbono neutralidad
- economía circular
Estas credenciales ambientales buscan diferenciar a la empresa en el mercado global, donde la sostenibilidad se ha convertido en un factor clave de competitividad.
✨ Así, la licorera que nació como un proyecto regional en las montañas del Eje Cafetero se propone ahora un objetivo mayor: convertirse en una industria que represente a Colombia ante el mundo sin renunciar a su origen.

