Una historia de resistencia campesina conecta memoria, tierra y futuro productivo en el Magdalena Medio caldense.





En las montañas del Magdalena Medio de Caldas, donde el campo ha sido escenario de desplazamientos, luchas campesinas y nuevos comienzos, la vida de Gonzalo Gamboa Trujillo parece cerrar un ciclo. A los seis años fue obligado a abandonar su tierra por la violencia; hoy, con 59, acompaña a decenas de familias que vuelven a sembrar futuro en 416 hectáreas del municipio de Victoria, gracias a un proceso de acceso a la tierra impulsado por la Agencia Nacional de Tierras.
🌱 La semilla que dejó la infancia
Antes de convertirse en líder campesino o dirigente asociativo, Gonzalo fue simplemente un niño criado entre cultivos y trabajo rural.
Creció en una familia numerosa dedicada al campo. La tierra era parte del ritmo cotidiano: sembrar, cuidar, cosechar. Una forma de vida transmitida de generación en generación.
Pero esa infancia cambió abruptamente.
Cuando tenía seis años, un grupo armado obligó a su familia a abandonar su finca en Puerto Boyacá. Sus padres y 12 hermanos tuvieron que reconstruir la vida lejos de su territorio, instalándose en Honda, Tolima.
Aun así, su padre se empeñó en mantener viva la relación con el campo.
“Mi familia es campesina. Por eso a uno le queda la semilla en la sangre”, recuerda Gonzalo, evocando esos años en los que trabajar la tierra dejó de ser solo una actividad y se convirtió en identidad.
🌾 Del trabajo rural al liderazgo campesino
La experiencia del desplazamiento no lo alejó del campo. Por el contrario, fortaleció su compromiso con las comunidades rurales.
A los 18 años comenzó a participar activamente en procesos organizativos ligados a la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (ANUC). Primero fue secretario y luego presidente en iniciativas de organización campesina en Honda.
Allí empezó a acompañar a comunidades rurales en la defensa de sus derechos y en la búsqueda de mejores condiciones para el campesinado.
Con el tiempo entendió que la formación también era una herramienta para fortalecer esas luchas.
Por eso decidió estudiar:
- Administración de Empresas Agropecuarias
- Especialización en Administración de Empresas
Su objetivo era claro: fortalecer la organización campesina con conocimiento técnico y gestión.
Sin embargo, durante años el camino fue difícil.
“Los anteriores gobiernos no nos prestaban atención. Tocaba insistir mucho para que escucharan a los campesinos”, afirma.
🧑🌾 Una nueva etapa en Caldas
Hace cerca de diez años, Gonzalo decidió trasladarse con su familia —su esposa Martha y sus hijos Zuleima y Farid— al municipio de Victoria, Caldas.
Allí, junto a otros líderes rurales, retomó con fuerza el trabajo organizativo.
De esa iniciativa nació la Asociación Agropecuaria Semilleros de Paz Construyendo Campo (Asasdepaz).
La organización surgió con una convicción clara:
- que la unión campesina abre oportunidades
- que la organización comunitaria permite acceder a tierra y proyectos productivos
Hoy la asociación cuenta con 72 afiliados, mientras otros 60 campesinos esperan nuevas oportunidades de acceso a la tierra.
📍 La oportunidad inesperada: 416 hectáreas para producir
La oportunidad que cambiaría la historia llegó de forma casi inesperada.
El año pasado, mientras Gonzalo acompañaba a un grupo de pescadores en un proceso de entrega de tierras en Victoria, surgió una información clave: en la zona existía la finca Buenos Aires, parte de un conjunto de predios que podía convertirse en oportunidad para más familias rurales.
De ese proceso nació el proyecto Los Cedros.
Se trata de la unión de cuatro fincas que hoy suman 416 hectáreas, destinadas a proyectos productivos impulsados por la Agencia Nacional de Tierras (ANT) en el marco de la Reforma Agraria.
El nuevo territorio productivo reúne:
- 28 pescadores
- 12 familias campesinas de Asasdepaz
Cada pescador recibió seis hectáreas para trabajar, mientras que las familias campesinas avanzan hacia un modelo de granja integral con vivienda y producción agrícola.
🚜 Empezar de nuevo… incluso cuando todo se pierde
El inicio del proyecto no estuvo exento de dificultades.
Para poner en marcha la producción, los campesinos sembraron 500 colinos de plátano. Transportarlos hasta la finca fue un desafío logístico: los cultivos tuvieron que subir a lomo de mula por caminos rurales.
El esfuerzo parecía empezar a dar frutos.
Hasta que ocurrió un imprevisto.
Un ganado entró al cultivo y se comió gran parte de la siembra.
Las pérdidas económicas fueron significativas.
Pero no suficientes para detener el proyecto.
“Perdimos plata, pero seguimos firmes”, resume Gonzalo con serenidad.
🌳 La apuesta por una granja integral campesina
A pesar de los tropiezos, el proyecto avanza.
Las familias trabajan actualmente en la formulación de una propuesta para participar en Sembrando Vida, un programa de la Agencia Nacional de Tierras que busca fortalecer iniciativas productivas rurales.
La meta es construir una granja integral campesina, que combine distintos cultivos estratégicos:
- cacao
- aguacate
- plátano
Pero el proyecto no se limita a producir alimentos.
También busca crear un banco de material vegetal, que permita reproducir semillas y fortalecer la producción agrícola regional.
“La idea es construir un banco de producción de material vegetal que permita fortalecer la granja integral y ampliar las oportunidades productivas en la región”, explica Gonzalo.
🕊️ Tierra, memoria y paz rural
La experiencia en Los Cedros refleja uno de los objetivos centrales de la Reforma Agraria impulsada por el Gobierno del presidente Gustavo Petro: ampliar el acceso a la tierra para campesinos que históricamente han vivido del campo.
Para Gonzalo, el proceso tiene un significado mucho más profundo que una adjudicación de tierras.
Es la posibilidad de cerrar una historia marcada por el desplazamiento.
Es la oportunidad de transformar la memoria del desarraigo en arraigo productivo.
Hoy, a sus 59 años, vuelve a caminar el campo con una sensación que había quedado suspendida desde la infancia.
La de volver a sembrar.
Porque para él —y para muchas familias rurales— la tierra no es solo un espacio de producción.
Es el lugar donde la vida vuelve a empezar.
Fuente: | Crónica | La historia de Gonzalo Gamboa, el hombre que se resistió a dejar el campo. Victoria (Caldas). 9 de marzo de 2026. @AgenciaTierras.

