Del café a los animales: Manizales conecta territorio, ruralidad y cultura del cuidado

Ambiente & Ruralidad

Café Fest celebra la cultura cafetera mientras las acciones ambientales recuerdan que cuidar el territorio también implica proteger a sus animales.

Manizales tiene una relación con el territorio que puede leerse desde muchos lugares. Está en las montañas cafeteras, en las fincas donde se produce uno de los productos que identifica a Colombia ante el mundo, en los espacios donde se encuentran productores y consumidores y también en las decisiones cotidianas que determinan cómo convivimos con otros seres vivos.

Dos iniciativas desarrolladas durante septiembre ponen en primer plano esas relaciones.

Por un lado, la ciudad se prepara para recibir Café Fest 2026, una feria que entre el 2 y el 4 de octubre reunirá en Expoferias productores, emprendedores, baristas, aficionados, familias y visitantes alrededor de la cultura cafetera.

Por otro, la Secretaría de Medio Ambiente desarrolla acciones de sensibilización sobre tenencia responsable y protección animal, recordando que la relación con los animales de compañía también implica responsabilidades concretas sobre alimentación, salud, seguridad y bienestar.

A primera vista son asuntos diferentes. Uno gira alrededor del café y una gran feria; el otro, alrededor del cuidado de los animales.

Pero ambos permiten observar una misma dimensión del territorio: la manera como las personas se relacionan con aquello que las rodea, con los productos que hacen parte de su identidad y con los seres vivos que comparten sus espacios.

Café Fest: una ciudad que se encuentra alrededor de una taza

Entre el viernes 2 y el domingo 4 de octubre, Expoferias será el escenario de Café Fest 2026, una celebración de la cultura cafetera organizada por la Alcaldía de Manizales y la Promotora de Eventos y Turismo.

La programación está diseñada para reunir diferentes públicos alrededor del café.

No se trata únicamente de degustar una bebida.

La feria propone acercarse a los procesos que ocurren antes de que el café llegue a la taza, conocer diferentes métodos de preparación, observar competencias, participar en talleres y conferencias y encontrarse con productores y emprendedores vinculados al sector.

La entrada será gratuita durante los tres días.

También habrá transporte gratuito para facilitar el desplazamiento entre El Cable y Expoferias mediante una ruta circular.

La propuesta convierte a Expoferias en un punto de encuentro entre la cultura cafetera y el público urbano.

En una ciudad profundamente vinculada con el café, esa conexión tiene una dimensión económica, cultural y territorial.

Detrás de una taza existen productores, procesos agrícolas, conocimientos técnicos, formas de preparación, emprendimientos, competencias y consumidores que han construido diferentes maneras de relacionarse con el producto.

Café Fest busca reunir parte de esa cadena en un mismo espacio.

De la raíz a la taza

Una de las experiencias programadas durante las tres jornadas será “Burbuja, Raíz y Taza”, a cargo de La Iguana Café.

La propuesta permitirá conocer diferentes momentos del proceso mediante actividades relacionadas con tostión, análisis sensorial y preparación.

Se realizarán diez presentaciones diarias.

El recorrido propuesto permite entender que el café no aparece simplemente cuando se sirve una bebida caliente.

Antes de llegar a la taza existen procesos de producción y transformación que determinan características, aromas, sabores y formas de consumo.

La experiencia también acerca al público a una dimensión de conocimiento que normalmente queda oculta detrás del producto terminado.

La feria busca precisamente abrir esa puerta.

Conocer cómo se tuesta, cómo se analiza sensorialmente o cómo puede prepararse el café permite que el consumidor tenga una relación más consciente con aquello que está tomando.

Y, al mismo tiempo, pone en escena los conocimientos de quienes trabajan alrededor de la cadena cafetera.

Un festival para diferentes generaciones

La programación de Café Fest no estará concentrada exclusivamente en especialistas o aficionados.

La tarima principal tendrá actividades dirigidas a diferentes públicos.

Entre ellas aparecen Filtra Kids, el Campeonato Regional de AeroPress, un concurso de fotografía y presentaciones de trova a cargo de Remolino, además de otros espacios de encuentro y participación.

La presencia de Filtra Kids incorpora a los niños en una celebración que también puede funcionar como transmisión cultural.

El café, en este contexto, deja de ser solamente un producto para convertirse en una experiencia alrededor de la cual se encuentran generaciones diferentes.

La fotografía, la música, las competencias y las actividades familiares amplían el universo de la feria y permiten que personas con intereses distintos encuentren alguna forma de vincularse.

La cultura cafetera, de esa manera, aparece como algo más amplio que la preparación de una bebida.

La apertura será el viernes 2 de octubre

La programación oficial comenzará el viernes a las 4 de la tarde con el acto inaugural y las palabras de bienvenida y apertura oficial del alcalde de Manizales, Jorge Eduardo Rojas Giraldo.

Después de la inauguración habrá un show musical a cargo de Arabela Espectáculos y la Coffee Party de La Iguana Café.

La programación continuará durante el sábado 3 y el domingo 4 de octubre con las diferentes actividades previstas en Expoferias.

La feria también contará con demostraciones de motoserrismo en la zona exterior, con dos presentaciones cada día, gracias a El Corral Agro Caldas – STIHL.

El conjunto de actividades busca mostrar diferentes dimensiones relacionadas con el mundo cafetero y rural, incluyendo prácticas, herramientas, experiencias y formas de encuentro alrededor de una actividad que continúa siendo parte importante de la identidad regional.

Llegar a Expoferias también hace parte de la experiencia

La organización dispuso transporte gratuito con la ruta Cable–Expoferias–Cable.

El viernes 2 de octubre, los recorridos desde El Cable comenzarán a las 3 de la tarde y se realizarán cada hora hasta las 7:30 de la noche.

El sábado 3 y el domingo 4, el servicio comenzará a las 11 de la mañana, con recorridos cada hora hasta las 7 de la noche.

La medida busca facilitar el acceso de quienes quieran participar en la feria y reducir una de las barreras habituales para asistir a eventos que se realizan fuera de las zonas de mayor concentración urbana.

Así, el encuentro entre la ciudad y la cultura cafetera no depende exclusivamente del vehículo particular.

La invitación está abierta tanto a manizaleños como a visitantes.

El café como historia, territorio y trabajo

La programación de Café Fest también permite detenerse en una dimensión que suele perderse cuando el café aparece únicamente como producto terminado.

Cada taza contiene una historia territorial.

Hay un paisaje donde se cultiva, personas que trabajan en las diferentes etapas, conocimientos acumulados durante generaciones y procesos de transformación que determinan las características del producto.

Cuando una feria reúne productores, emprendedores y consumidores, esa cadena puede hacerse visible.

El público puede pasar de beber café a preguntarse de dónde viene, cómo se transforma, quién lo produce y qué conocimientos hacen posible que diferentes preparaciones tengan características particulares.

Ese acercamiento resulta especialmente pertinente para una región cuya identidad está estrechamente relacionada con la caficultura.

La celebración, por tanto, también puede leerse como una forma de reconocer el trabajo rural que sostiene buena parte de esa cultura.

La otra cara del cuidado está en casa

Mientras Expoferias se prepara para recibir una celebración alrededor del café, la Secretaría de Medio Ambiente trabaja en otro aspecto de la relación cotidiana con el territorio: la responsabilidad frente a los animales de compañía.

Una jornada de sensibilización realizada en las instalaciones del DANE estuvo orientada a promover la tenencia responsable y entregar información sobre la ruta de atención ante posibles casos de maltrato animal.

La actividad partió de un principio básico: convivir con un animal implica asumir responsabilidades permanentes.

Alimentación, salud, seguridad, espacio adecuado, controles veterinarios y condiciones dignas hacen parte de esas obligaciones.

No se trata solamente de proporcionar alimento.

La tenencia responsable exige comprender que las decisiones de los cuidadores tienen consecuencias directas sobre el bienestar de los animales.

Tener un animal también es una responsabilidad

La convivencia con un animal de compañía puede comenzar con una decisión sencilla: incorporarlo al hogar.

Pero esa decisión tiene efectos de largo plazo.

Un animal necesita alimentación adecuada, atención veterinaria, espacios seguros y protección frente a situaciones que puedan poner en riesgo su vida o su bienestar.

También requiere tiempo y compromiso.

Por eso, la educación cumple un papel importante en la prevención del abandono y el maltrato.

La sensibilización realizada por la Secretaría de Medio Ambiente busca precisamente que las personas comprendan esas responsabilidades antes y durante la convivencia con sus animales.

El mensaje no se limita a quienes ya tienen una mascota.

También resulta pertinente para quienes están considerando incorporar un animal a su hogar.

La decisión implica asumir una responsabilidad que no desaparece cuando cambian las circunstancias personales, económicas o familiares.

No guardar silencio ante el maltrato

Otro de los componentes de la jornada estuvo relacionado con la actuación ante situaciones de riesgo o posibles casos de maltrato.

La orientación institucional hizo énfasis en la importancia de no guardar silencio y reportar oportunamente este tipo de situaciones.

La protección animal no depende únicamente de las personas que tienen animales de compañía.

También involucra a la comunidad.

Un vecino puede identificar una situación de abandono.

Una persona puede observar señales de maltrato.

Alguien puede encontrar un animal en condiciones de riesgo.

En esas circunstancias, conocer la ruta de atención permite transformar la preocupación en una acción concreta.

La responsabilidad comunitaria aparece así como una extensión de la tenencia responsable.

Del paisaje cafetero a la convivencia cotidiana

El café y los animales parecen pertenecer a conversaciones diferentes.

Uno remite a la ruralidad productiva, la economía, la cultura y la identidad regional.

Los otros hacen parte de la vida cotidiana de los hogares y de la convivencia urbana y rural.

Sin embargo, ambos están relacionados con una idea central: el cuidado de las relaciones que construimos con nuestro entorno.

La cultura cafetera depende de un territorio y de quienes trabajan en él.

La protección animal depende de personas capaces de asumir responsabilidades frente a otros seres vivos.

En ambos casos, la educación cumple una función importante.

Café Fest propone aprender sobre procesos de tostión, análisis sensorial y preparación.

La Secretaría de Medio Ambiente propone aprender sobre alimentación, salud, seguridad, bienestar y rutas de atención.

Conocer es una primera forma de cuidar.

Una feria que también acerca la ciudad al campo

Los eventos cafeteros tienen además una función particular: permiten que quienes viven en las ciudades se acerquen a una actividad cuyo origen está en el campo.

El consumidor urbano suele encontrarse con el café cuando ya está empacado, preparado o servido.

Las ferias pueden abrir una ventana hacia las etapas anteriores.

Los productores y emprendedores tienen la posibilidad de mostrar su trabajo.

Los consumidores pueden conocer diferentes procesos.

Los niños pueden aproximarse a una cultura que hace parte de la historia de su territorio.

Los aficionados pueden profundizar en métodos de preparación.

Y quienes llegan desde otras ciudades pueden encontrar una expresión concreta de la identidad regional.

Café Fest se plantea justamente como ese punto de encuentro.

El territorio también se cuida desde las pequeñas decisiones

La protección del entorno no ocurre únicamente en grandes proyectos ambientales.

También se expresa en decisiones cotidianas.

Elegir responsablemente asumir la convivencia con un animal es una de ellas.

Evitar el abandono es otra.

Reportar un posible caso de maltrato también.

Reconocer el trabajo de quienes producen los alimentos y bebidas que consumimos puede formar parte de la misma conversación.

La relación con el territorio está presente en acciones aparentemente pequeñas.

Una taza de café puede conectar al consumidor con una cadena productiva rural.

Un animal de compañía puede recordar que la convivencia implica obligaciones.

Una actividad pedagógica puede modificar una conducta.

Una feria puede generar conocimiento.

Una jornada de sensibilización puede activar una ruta de protección.

En conjunto, estas acciones ayudan a construir una cultura del cuidado que no se limita a un solo ámbito.

Manizales entre la ruralidad y la ciudad

La identidad de Manizales no puede separarse completamente de la ruralidad que la rodea y atraviesa.

La ciudad forma parte de una región cafetera y, al mismo tiempo, concentra buena parte de los espacios donde se comercializa, transforma, promociona y consume aquello que viene del campo.

Café Fest hace visible esa conexión mediante una celebración pública.

La actividad permite que productores, emprendedores, especialistas, familias y visitantes se encuentren alrededor de un producto que funciona como una de las principales referencias culturales de Colombia.

Las acciones de protección animal muestran otra dimensión del mismo territorio: la responsabilidad de quienes lo habitan.

Entre una feria cafetera y una jornada de sensibilización sobre mascotas aparece una ciudad que necesita aprender continuamente a relacionarse con aquello que la rodea.

Una cultura del cuidado que también es rural

Hablar de ruralidad no significa hablar únicamente de cultivos.

También significa hablar de relaciones con animales, paisajes, recursos, actividades productivas, conocimientos y formas de vida.

El café representa una parte fundamental de esa relación.

Pero el cuidado de los animales también forma parte de la manera como una sociedad entiende su responsabilidad frente al entorno.

Por eso, las dos iniciativas pueden leerse desde una perspectiva más amplia.

Café Fest invita a conocer y valorar una cultura productiva que conecta campo y ciudad.

La sensibilización sobre tenencia responsable invita a comprender que los animales no son objetos, sino seres cuyo bienestar depende de las decisiones humanas.

En ambos casos, la educación aparece como una herramienta para construir relaciones más conscientes.

Una taza puede contar mucho más de lo que parece

Entre el grano y la taza existe una cadena de personas, conocimientos y territorios.

Entre una mascota y su familia existe una relación de cuidado que implica tiempo, recursos y responsabilidad.

Ambas situaciones recuerdan que las cosas que forman parte de nuestra vida cotidiana tienen detrás historias y obligaciones que no siempre vemos.

Café Fest ofrece una oportunidad para descubrir parte de esa historia cafetera.

La Secretaría de Medio Ambiente, por su parte, llama la atención sobre otra relación cotidiana que necesita conocimiento y responsabilidad.

En ambos casos, el mensaje puede resumirse de una manera sencilla: conocer mejor aquello con lo que convivimos también permite cuidarlo mejor.

Del campo a la taza.

De la casa al territorio.

De una feria a una jornada de sensibilización.

Manizales continúa construyendo su relación con el entorno desde múltiples escenarios, algunos multitudinarios y otros mucho más pequeños, pero todos capaces de aportar a una cultura en la que producir, consumir, convivir y cuidar forman parte de una misma conversación.


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