Educación y tecnología: Caldas prepara nuevos espacios y herramientas para el futuro

Educación, Ciencia & Futuro

Una institución educativa renueva sus ambientes de formación mientras el turismo incorpora ciencia, innovación e inteligencia artificial.

La educación también se transforma cuando cambian los espacios donde ocurre y las herramientas con las que se construye conocimiento.

En Manizales, la Escuela Normal Superior de Caldas avanza en un proceso de mejoramiento de su infraestructura con una inversión de $380 millones, destinada a renovar fachadas, aulas, unidades sanitarias y zonas de recreación en su sede principal y en la sede A.

En paralelo, Caldas prepara una jornada para explorar cómo la tecnología, la innovación y la inteligencia artificial pueden modificar la manera de promocionar, gestionar y desarrollar el turismo departamental.

Son dos procesos que ocurren en escenarios diferentes, pero que permiten observar una misma preocupación: preparar a las nuevas generaciones, a las instituciones y a los sectores productivos para un entorno en transformación.

Uno comienza por los espacios físicos donde estudian niños, niñas, adolescentes y futuros maestros.

El otro mira hacia las herramientas digitales, la ciencia y la inteligencia artificial que empiezan a incorporarse a las actividades económicas y a las nuevas formas de relacionarse con el conocimiento.

La Escuela Normal transforma los espacios donde se aprende

La Escuela Normal Superior de Caldas adelanta obras de mejoramiento en su sede principal y en la sede A, como parte de una inversión de $380 millones realizada por la Alcaldía de Manizales.

Las intervenciones buscan mejorar las condiciones físicas de los espacios donde diariamente se desarrollan procesos de formación.

La infraestructura educativa no es únicamente una cuestión de apariencia.

Una institución necesita aulas funcionales, instalaciones eléctricas adecuadas, unidades sanitarias en buenas condiciones, cubiertas que cumplan su función y espacios de recreación que permitan desarrollar las diferentes dimensiones de la vida escolar.

Por eso, las obras abarcan varios componentes de la institución.

En la sede principal ya finalizaron trabajos de mejoramiento de fachada, instalación de reflectores, construcción de zócalo, limpieza de bajantes y canales y recorrido de cubierta.

También se realizaron intervenciones en el interior del establecimiento.

Entre ellas estuvieron la instalación de cielo raso, adecuaciones de redes eléctricas para iluminación y pintura de muros.

Actualmente se encuentra en ejecución la intervención de la fachada de transición.

La sede A también cambia

Las obras no se concentran únicamente en la sede principal.

En la sede A se adelantan intervenciones de fachada, enchape de paredes y pisos y pintura de puertas metálicas en los baños.

También se instaló un juego infantil acompañado de grama y una zanja colectora.

Estos trabajos tienen una dimensión funcional y otra relacionada con el bienestar de los estudiantes.

Los espacios de recreación hacen parte de la experiencia educativa tanto como las aulas.

Un ambiente adecuado permite que las actividades escolares se desarrollen en mejores condiciones y que los estudiantes dispongan de lugares apropiados para el descanso, el juego y la convivencia.

La intervención de la sede A incorpora así elementos que van más allá del mantenimiento físico de las edificaciones.

Una nueva cara para la institución

La rectora de la Escuela Normal Superior de Caldas, María Eugenia Bedoya Marín, destacó el cambio que representan las intervenciones.

“Queremos presentar esta nueva cara de nuestra institución, embellecida, intervenida de una manera muy oportuna en sus fachadas, en algunas unidades sanitarias, en la cubierta y en otros espacios donde era necesario darle mantenimiento y una nueva presentación”.

La expresión “nueva cara” resume una transformación que puede verse en los espacios, pero que tiene como propósito final acompañar la actividad educativa.

La Escuela Normal tiene además una particularidad: no solo forma estudiantes, sino que participa en la preparación de futuros maestros.

Por eso, las condiciones de sus ambientes de aprendizaje tienen una repercusión que va más allá de quienes actualmente ocupan sus aulas.

Los futuros docentes también se forman en esos espacios y allí construyen parte de las experiencias que posteriormente pueden influir en su propia manera de entender la educación.

El espacio también educa

La rectora lo expresó directamente al referirse a la relación entre infraestructura y formación:

“Los espacios de aprendizaje son básicos para que se dé esa formación que la institución quiere seguir ofreciendo a los maestros en formación”.

La frase pone en primer plano una relación que a veces queda escondida detrás de los contenidos académicos.

Aprender no ocurre en un lugar abstracto.

Sucede en aulas, laboratorios, patios, bibliotecas, escenarios deportivos, corredores y otros espacios donde los estudiantes pasan buena parte de su jornada.

La calidad y funcionalidad de esos lugares pueden facilitar determinadas experiencias educativas.

Un aula iluminada adecuadamente, una instalación sanitaria en buenas condiciones o una zona recreativa segura forman parte del ambiente en el que se desarrolla la formación.

Por eso, mejorar infraestructura también significa crear condiciones para enseñar y aprender.

De la infraestructura física a las herramientas del futuro

Mientras la Escuela Normal concentra esfuerzos en sus espacios físicos, otro proceso en Caldas pone el foco en las herramientas tecnológicas que pueden transformar sectores productivos.

Con motivo del Día Mundial del Turismo, la Gobernación de Caldas, a través de la Secretaría de Desarrollo, Empleo e Innovación, realizará el martes 29 de septiembre una jornada dedicada a explorar el papel de la tecnología, la innovación y la inteligencia artificial en el turismo.

El encuentro tendrá lugar de 2 de la tarde a 6 de la tarde en el Auditorio del Parque Tecnológico Futura, en Villamaría.

El tema central será “Agenda digital e inteligencia artificial para rediseñar el turismo”.

La propuesta parte de una pregunta que cada vez atraviesa más actividades económicas: cómo utilizar las nuevas tecnologías para convertir conocimiento e innovación en herramientas concretas para empresas, instituciones y territorios.

La inteligencia artificial entra en la conversación turística

La secretaria de Desarrollo, Empleo e Innovación de Caldas, Juanita Espeleta Noreña, explicó el propósito de la jornada:

“Caldas tiene talento, destinos y una oferta turística con enormes posibilidades. Hoy queremos poner la tecnología, la innovación y la inteligencia artificial al servicio de ese potencial, para que nuestros empresarios encuentren nuevas herramientas, mejoren sus procesos y podamos seguir posicionando al departamento como un destino competitivo y atractivo”.

Juanita Espeleta Noreña, secretaria de Desarrollo, Empleo e Innovación de Caldas

El planteamiento vincula tres elementos.

El primero es el territorio y su oferta turística.

El segundo es el talento de quienes trabajan en el sector.

El tercero corresponde a las herramientas tecnológicas que pueden utilizarse para mejorar procesos y crear nuevas experiencias.

La inteligencia artificial aparece entonces no como un tema aislado, sino como parte de una conversación sobre la manera en que empresas y destinos pueden adaptarse a nuevas formas de producción, promoción y consumo de información.

Un aula para el sector turístico

La jornada tendrá características propias de un espacio de formación.

Habrá conferencias, una feria tecnológica, un panel empresarial, una charla sobre ciencia, tecnología e innovación y espacios de networking.

La agenda comenzará con el lanzamiento de caldasesnatural.travel, nueva plataforma destinada a descubrir y promocionar la oferta turística de Caldas.

También se realizará la entrega del Manual de Marca “Caldas es Natural”, dirigido a empresarios vinculados a la estrategia de promoción turística del departamento.

Ambas iniciativas muestran que la transformación digital no se limita a utilizar una nueva herramienta.

También implica organizar información, construir identidad, mejorar la manera de presentar un destino y crear canales que permitan acercarlo a potenciales visitantes.

Ciencia y turismo: una conversación que se amplía

Uno de los espacios de la jornada será la charla “La ciencia y el turismo”, a cargo de Sofía Lopera, científica ambiental de la Universidad de Manchester, en el Reino Unido.

La inclusión de una científica ambiental dentro de una jornada dedicada al turismo amplía la conversación.

Un destino turístico no está compuesto únicamente por hoteles, restaurantes, atractivos y campañas de promoción.

También depende de sus ecosistemas, su territorio, sus recursos naturales, sus comunidades y el conocimiento que permite comprenderlos.

La ciencia puede aportar herramientas para estudiar esos elementos y para diseñar experiencias que tengan en cuenta las características del territorio.

La conexión entre ciencia y turismo abre así una perspectiva que va más allá de la promoción.

Una feria para conocer soluciones

La agenda incluirá además la feria “Turismo y Tecnología”, concebida como un espacio para conocer iniciativas, herramientas y soluciones de tecnología e innovación aplicadas al sector.

Para empresarios y prestadores de servicios, estos espacios pueden funcionar como una ventana hacia tecnologías que de otra manera pueden parecer lejanas o difíciles de incorporar.

La transformación digital ocurre en múltiples niveles.

Puede estar en una plataforma de promoción.

En sistemas para organizar información.

En herramientas de análisis de datos.

En mecanismos para comunicarse con visitantes.

En soluciones para mejorar procesos internos.

En aplicaciones de inteligencia artificial.

El reto está en identificar cuáles de esas herramientas tienen una utilidad concreta para cada empresa o territorio.

Empresarios que ya están innovando

El programa también contempla el panel “Empresarios Caldenses que inspiran”, una conversación alrededor de experiencias empresariales que incorporan innovación y nuevas formas de hacer turismo.

Este espacio introduce un elemento importante: la innovación no se presenta únicamente como una idea futura.

También puede observarse en experiencias empresariales que ya están ocurriendo.

Compartir esos casos permite que otros empresarios conozcan procesos, dificultades, aprendizajes y posibilidades de adaptación.

El conocimiento circula así entre quienes participan en la misma cadena de valor.

TerritorioLAB: conocimiento para reactivar

Otro componente será TerritorioLAB, una charla sobre ciencia, tecnología e innovación como herramientas para la promoción y reactivación económica de Caldas, con María Alejandra Cuervo.

El concepto vuelve a conectar tecnología y territorio.

Las herramientas digitales no tienen valor únicamente por ser nuevas.

Su utilidad aparece cuando pueden responder a necesidades concretas de las comunidades, las empresas y las instituciones.

Aplicar innovación al turismo implica preguntarse qué problemas se quieren resolver, qué oportunidades existen y qué capacidades necesita el territorio para aprovecharlas.

Esa perspectiva evita que la tecnología sea entendida como una colección de dispositivos y la convierte en una herramienta para tomar decisiones.

El conocimiento también necesita conexiones

La programación terminará de articularse con un espacio de café y networking.

Allí podrán encontrarse empresarios, prestadores de servicios, instituciones, academia y otros actores de la cadena turística.

La conexión entre sectores es relevante porque muchas innovaciones nacen precisamente del intercambio de conocimientos diferentes.

Una empresa puede conocer una herramienta tecnológica.

Una universidad puede aportar investigación.

Una institución pública puede facilitar conexiones.

Un prestador turístico puede identificar una necesidad concreta.

Un emprendedor puede convertir esa necesidad en una solución.

El encuentro entre esas capacidades puede abrir oportunidades que difícilmente aparecen cuando cada actor trabaja de manera aislada.

Dos maneras de preparar el futuro

La renovación de la Escuela Normal Superior de Caldas y la jornada sobre inteligencia artificial aplicada al turismo parecen pertenecer a mundos diferentes.

Una ocurre entre fachadas, aulas, baños, cubiertas y zonas de recreación.

La otra se mueve entre plataformas digitales, inteligencia artificial, ciencia, innovación y herramientas para empresarios.

Pero ambas parten de una misma necesidad: crear mejores condiciones para enfrentar el futuro.

En la institución educativa, la apuesta comienza por el lugar donde se forman estudiantes y futuros maestros.

En el sector turístico, comienza por acercar a empresarios y prestadores de servicios al conocimiento y las tecnologías que están transformando diferentes actividades económicas.

Una prepara el entorno físico.

La otra fortalece las capacidades para utilizar nuevas herramientas.

Formar maestros también es pensar en el futuro

La Escuela Normal Superior de Caldas tiene un papel particular dentro de este panorama porque su comunidad educativa incluye futuros maestros.

La renovación de sus espacios ocurre, por tanto, en una institución que participa directamente en la formación de personas que posteriormente estarán frente a nuevas generaciones de estudiantes.

Las experiencias vividas durante su formación pueden convertirse en referentes para su futuro ejercicio profesional.

Un maestro no solamente transmite contenidos.

También construye ambientes de aprendizaje, utiliza herramientas, interpreta cambios sociales y tecnológicos y ayuda a sus estudiantes a relacionarse con un mundo que cambia rápidamente.

Por eso, invertir en los espacios donde se forman los docentes también puede entenderse como una inversión en las condiciones futuras de la educación.

La inteligencia artificial también exige aprendizaje

En el otro extremo, la incorporación de inteligencia artificial al turismo plantea una necesidad similar.

Las herramientas pueden cambiar rápidamente, pero las capacidades para utilizarlas deben construirse.

No basta con tener acceso a una tecnología.

Es necesario comprender qué puede hacer, qué problemas puede resolver, cómo incorporarla a un proceso de trabajo y qué conocimientos humanos siguen siendo indispensables.

Por eso, una jornada como la propuesta en el Parque Tecnológico Futura también puede funcionar como espacio de alfabetización tecnológica para el sector turístico.

Empresarios y prestadores de servicios podrán acercarse a nuevas tendencias, escuchar experiencias y establecer conexiones con otros actores.

El futuro no ocurre solamente en los laboratorios

Cuando se habla de ciencia y tecnología, es común imaginar laboratorios, computadores o grandes desarrollos industriales.

Pero la transformación tecnológica también ocurre en sectores como el turismo.

Una plataforma digital puede cambiar la manera de promocionar un destino.

Una herramienta de inteligencia artificial puede modificar procesos.

El análisis de información puede ayudar a comprender visitantes y mercados.

Una solución tecnológica puede facilitar la gestión de una empresa.

La ciencia puede aportar conocimiento sobre los ecosistemas y territorios que hacen posible una experiencia turística.

Por eso, conectar ciencia, tecnología y sectores productivos permite que el conocimiento salga de espacios especializados y encuentre aplicaciones concretas.

Educación, innovación y territorio

Los dos procesos también tienen un punto de encuentro en la relación entre conocimiento y territorio.

La Escuela Normal forma personas que desarrollarán su actividad profesional en comunidades concretas.

La agenda turística busca fortalecer empresas y destinos ubicados en municipios específicos de Caldas.

En ambos casos, el conocimiento adquiere sentido cuando se relaciona con las necesidades del lugar donde será utilizado.

La educación necesita responder a los contextos donde viven los estudiantes.

La tecnología necesita responder a los problemas y oportunidades de las empresas y territorios.

La ciencia necesita conectarse con preguntas reales.

Y la innovación necesita producir resultados que puedan ser utilizados.

Prepararse antes de que llegue el cambio

Renovar una institución educativa y discutir el impacto de la inteligencia artificial son acciones distintas, pero ambas tienen algo en común: anticiparse.

Una infraestructura deteriorada necesita intervención antes de convertirse en una barrera para la formación.

Una transformación tecnológica necesita preparación antes de que las empresas queden desconectadas de las nuevas formas de trabajar.

En ese sentido, el futuro no consiste solamente en esperar nuevas tecnologías.

También implica preparar personas, instituciones y espacios capaces de utilizarlas.

La Escuela Normal lo hace desde sus ambientes físicos.

Caldas busca hacerlo desde el conocimiento y la innovación aplicados al turismo.

Dos inversiones que hablan de capacidades

Los $380 millones destinados a la Escuela Normal Superior de Caldas representan una inversión visible en infraestructura educativa.

La jornada de tecnología e inteligencia artificial representa otra clase de inversión: la destinada a acercar conocimiento, conexiones y herramientas a quienes participan en un sector productivo.

Una puede medirse en obras terminadas.

La otra puede generar resultados en capacidades, contactos, ideas y nuevas aplicaciones.

Ambas muestran que construir futuro no depende de una sola acción.

Se necesitan espacios adecuados para aprender, personas preparadas para enseñar, conocimiento científico, capacidades tecnológicas, empresas dispuestas a innovar y territorios capaces de conectar esas piezas.

Un futuro que comienza en el presente

En la Escuela Normal Superior de Caldas, los cambios ya pueden observarse en fachadas, cubiertas, aulas, baños y zonas de recreación.

En Villamaría, la conversación sobre turismo, ciencia, tecnología e inteligencia artificial se prepara para reunir a empresarios, academia, instituciones y otros actores.

Son dos escenas diferentes de una misma región.

Una muestra cómo se transforma el lugar donde se aprende.

La otra, cómo se exploran herramientas para transformar la manera de trabajar.

En ambas aparece una idea fundamental: el futuro no llega de repente.

Se construye en las decisiones que se toman hoy sobre educación, infraestructura, conocimiento, ciencia, tecnología e innovación.

Y en Caldas, esas conversaciones ya están encontrando espacios concretos para comenzar.


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