Ciencia y Tecnología Patente para innovación que permite cultivar tomates y lechugas en casa con 90 % menos agua Manizales13 de marzo de 2026

El mobiliario que cultiva comida: innovación de la UNAL logra producir alimentos en casa con 90 % menos agua

Educación, Ciencia & Futuro

Un sistema con inteligencia artificial permite cultivar tomates, lechugas y hierbas dentro de apartamentos.

Una innovación creada en la Universidad Nacional de Colombia, sede Manizales, acaba de recibir patente por una idea que parece salida de la ciencia ficción: un sistema doméstico capaz de cultivar alimentos dentro del hogar usando hidroponía e inteligencia artificial, reduciendo hasta en un 90 % el consumo de agua frente a la agricultura tradicional.


Un jardín inteligente que cabe en la sala

El dispositivo se llama Kotiria y fue desarrollado por el profesor Víctor Germán Quintero Toro, de la Facultad de Ingeniería y Arquitectura de la UNAL Manizales.

La tecnología obtuvo Patente de Invención otorgada por la Superintendencia de Industria y Comercio, reconocimiento que protege el sistema como una innovación tecnológica aplicada al cultivo urbano.

La idea es sencilla pero poderosa: transformar muebles cotidianos —incluso una mesa de centro o un elemento decorativo del hogar— en pequeñas estaciones de producción de alimentos.

🌱 En lugar de tierra, las plantas crecen en agua enriquecida con nutrientes y controlada por sensores inteligentes.


Agricultura de precisión dentro de casa

El sistema funciona mediante hidroponía, un método de cultivo en el que las raíces de las plantas se desarrollan en una solución acuosa rica en minerales.

Kotiria incorpora:

  • sensores que monitorean riego, pH del agua, iluminación y dióxido de carbono
  • algoritmos de inteligencia artificial
  • bombas de circulación de agua
  • sistemas de iluminación de bajo consumo

Con estos datos, el dispositivo ajusta automáticamente las condiciones del cultivo, lo que permite que cualquier persona pueda cultivar alimentos sin conocimientos previos de agricultura.

“La idea surgió de una inquietud personal porque yo quería tener plantas en casa, pero sin tener que saber de agricultura. Entonces pensé en construir una máquina que se encargara de cultivar las plantas automáticamente”, explica el profesor Quintero.


Cómo funciona el sistema de cultivo

Las semillas se colocan en un sustrato elaborado con fibra de coco y caucho natural, materiales que sostienen la planta mientras permiten que el agua y los nutrientes lleguen a las raíces.

Uno de los factores más críticos para el crecimiento vegetal es el pH del agua.

Este indicador científico mide si una sustancia es:

  • Ácida (valores menores a 7)
  • Neutra (valor 7)
  • Alcalina (valores mayores a 7)

Mantener el pH en rangos adecuados es clave porque determina la capacidad de las plantas para absorber nutrientes.

Además, el sistema regula automáticamente la presencia de nutrientes esenciales conocidos como NPK:

  • Nitrógeno: estimula el crecimiento de hojas y tallos
  • Fósforo: favorece raíces y flores
  • Potasio: fortalece la planta y mejora la formación de frutos

Esta combinación convierte al dispositivo en una forma de agricultura de precisión aplicada al hogar.


Menos agua, menos energía

Uno de los mayores aportes del sistema es su eficiencia en el uso del agua.

Según explica el investigador:

“En los cultivos tradicionales gran parte del agua se pierde en el suelo o por evaporación, mientras que en estos sistemas el agua circula continuamente, lo que permite aprovecharla mucho mejor”.

Gracias a este mecanismo de recirculación, el consumo hídrico puede reducirse hasta en un 90 % frente a métodos agrícolas convencionales.

El consumo energético también es mínimo.
Las estimaciones indican que en una vivienda de estrato 6 en Manizales el costo anual de energía del sistema sería de aproximadamente 19.000 pesos.


El contexto global: agua, pesticidas y producción de alimentos

El desarrollo de tecnologías de cultivo más eficientes ocurre en un escenario mundial marcado por desafíos ambientales.

Según la Organización Mundial de la Salud:

  • existen más de 1.000 tipos de pesticidas utilizados en la agricultura
  • cada año se aplican más de 4,4 millones de toneladas de estos productos

Entre los compuestos más conocidos se encuentran:

  • herbicidas como glifosato
  • insecticidas como clorpirifos
  • compuestos para malezas como 2,4-D

Diversos estudios científicos han señalado que la exposición prolongada a algunos de estos compuestos podría relacionarse con alteraciones neurológicas u hormonales bajo determinadas condiciones.

A esto se suma otro factor crítico: el uso intensivo del agua.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura estima que el 70 % del agua dulce disponible del planeta se utiliza en la agricultura.

Para dimensionar ese consumo, los investigadores utilizan el concepto de huella hídrica, que mide el agua necesaria para producir alimentos.

Ejemplos aproximados:

  • 🍅 1 kg de tomate: entre 180 y 300 litros de agua
  • 🥬 1 kg de lechuga: entre 130 y 200 litros
  • 🥔 1 kg de papa: cerca de 250 litros

Cultivos urbanos para el futuro de la alimentación

El sistema Kotiria ya ha demostrado resultados en diferentes cultivos domésticos:

  • lechuga
  • albahaca
  • perejil
  • tomillo
  • tomate

Los ciclos de crecimiento varían entre:

  • 1 mes para algunas plantas aromáticas
  • hasta 2 meses y medio para cultivos como el tomate.

Pero más allá de la innovación tecnológica, el proyecto apunta a un desafío estructural del sistema alimentario.

“Cada vez menos personas quieren trabajar en el campo y los jóvenes quieren vivir en las ciudades. Si esa tendencia continúa, en unos años tendríamos menos personas produciendo alimentos”, advierte el profesor Quintero.

En ese escenario, tecnologías que permitan cultivar alimentos dentro de casas o apartamentos podrían convertirse en un complemento estratégico para la agricultura tradicional.

🌍 El futuro de la seguridad alimentaria podría empezar, literalmente, en la sala de la casa.


Fuente: Patente para innovación que permite cultivar tomates y lechugas en casa con 90 % menos agua. UNAL Manizales, 13 de marzo de 2026

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