Empresarios y emprendedores afectados por el sismo buscan reactivar sus negocios con apoyo institucional y consumo local.


Empresarios y emprendedores afectados por el sismo del 10 de agosto participaron en una jornada de ‘Es Natural Ayudar a Caldas’, liderada por la Gobernación de Caldas, Telecafé y gremios regionales, para visibilizar sus negocios y activar mecanismos de recuperación económica mediante un censo empresarial, un Fondo Solidario, una vitrina digital, distritos de reactivación y Territorio LAB.

La recuperación también pasa por comprar
Después de un desastre, la solidaridad suele asociarse con donaciones, ayudas humanitarias y recursos destinados a atender las necesidades inmediatas de las familias afectadas.
Pero cuando el impacto alcanza a comerciantes, empresarios, emprendedores y productores, existe otra forma de ayudar que puede resultar determinante: mantener funcionando la economía local.
Ese fue el mensaje central de la jornada especial de ‘Es Natural Ayudar a Caldas’, en la que empresarios y emprendedores afectados por el sismo del pasado 10 de agosto tuvieron un espacio para mostrar sus productos, contar sus historias y explicar qué necesitan para recuperar sus actividades.
La jornada fue liderada por la Secretaría de Desarrollo, Empleo e Innovación de Caldas, en articulación con Telecafé y los gremios de la región.
Juanita Espeleta Noreña, secretaria de Desarrollo, Empleo e Innovación de Caldas, explicó: “Es Natural Ayudar a Caldas es una iniciativa que busca conectar diferentes soluciones para acompañar la recuperación económica del departamento y acompañar la reparación que han tenido los empresarios y los emprendedores a causa del terremoto del 10 de agosto”.
La propuesta parte de una idea concreta: la recuperación económica no puede esperar a que termine la reconstrucción física de los territorios.
Mientras se reparan edificaciones y se atienden las afectaciones estructurales, cientos de negocios necesitan continuar vendiendo, produciendo y generando ingresos.
Por eso, en este escenario, una compra local, una visita a un municipio o la decisión de consumir un producto de la región dejan de ser únicamente actos comerciales.
Pueden convertirse también en una forma cotidiana de solidaridad.
Un sector productivo golpeado por el sismo
Los primeros datos recopilados por la Gobernación muestran que las afectaciones al sector productivo se concentran especialmente en tiendas de ropa y almacenes, establecimientos gastronómicos y actividades relacionadas con el turismo.
A esto se suman daños en infraestructura, pérdida de mobiliario y productos y dificultades para mantener la actividad comercial en algunos sectores.
Por su parte, Santiago Osorio, director de Gestión Empresarial de Acopi, seccional Caldas, hizo un llamado a sumar esfuerzos desde todos los sectores: “La responsabilidad de la reconstrucción de Caldas es de todos. Que aportemos un poco y que hagamos el trabajo mancomunadamente sobre la base de la universidad, la empresa, el Estado y la sociedad civil”.
El impacto económico de un sismo no siempre se mide únicamente por el valor de una estructura dañada.
Un establecimiento puede permanecer físicamente en pie y, aun así, enfrentar dificultades para operar. Puede perder inventario, mobiliario, clientes, proveedores o capacidad de generar ingresos.
También puede ocurrir que un municipio afectado vea disminuir temporalmente el flujo de visitantes, precisamente cuando sus restaurantes, hoteles, comercios y productores necesitan mayores niveles de actividad.
La recuperación, por tanto, tiene una dimensión empresarial que requiere respuestas específicas.
Cinco herramientas para reactivar
‘Es Natural Ayudar a Caldas’ plantea varias herramientas para acompañar ese proceso.
Una de ellas es un censo para conocer las afectaciones del sector productivo, que permitirá contar con información más precisa sobre los daños y las necesidades de empresarios y emprendedores.
También está el Fondo Solidario, concebido como uno de los mecanismos para canalizar apoyos hacia quienes han sufrido las consecuencias económicas del sismo.
A estas iniciativas se suma una vitrina digital para empresarios y emprendedores, que busca ampliar la visibilidad de sus productos y servicios.
La estrategia contempla además distritos de reactivación económica que llegarán a diferentes municipios.
Y aparece nuevamente Territorio LAB, iniciativa que busca conectar conocimiento, capacidades y soluciones con necesidades concretas de los territorios afectados.
No se trata, entonces, de una única medida.
La Gobernación está construyendo un conjunto de instrumentos que pretende abordar diferentes dimensiones de la recuperación: información, financiación, visibilidad comercial, articulación territorial e innovación.
Los gremios: reconstruir es una tarea colectiva
La participación de los gremios introduce otro elemento fundamental.
La recuperación económica difícilmente puede ser responsabilidad exclusiva de las administraciones públicas.
Empresas, universidades, organizaciones sociales, comerciantes, productores y consumidores forman parte de un mismo ecosistema.
Desde el Comité Intergremial de Caldas se destacó precisamente la necesidad de mantener activa la economía, favorecer la llegada de turistas a Manizales y promover el consumo en establecimientos gastronómicos y municipios del departamento.
Mónica Londoño, directora ejecutiva del Comité Intergremial de Caldas, resaltó la importancia de articular esfuerzos para mantener activa la economía del departamento:
“Los mecanismos que nos entrega la Gobernación de Caldas van a permitir que las empresas puedan estar operando, que los turistas lleguen a Manizales, que la gente salga y disfrute del sector gastronómico y que podamos disfrutar con tranquilidad de los pueblos de Caldas”, señaló.
La lógica es sencilla: un negocio que vende puede seguir funcionando; un negocio que funciona puede conservar empleos; y una empresa que conserva empleos contribuye a que una comunidad mantenga capacidad de recuperación.
Por eso, la reactivación económica tiene un efecto multiplicador.
El dinero que permanece circulando dentro del territorio puede pasar de un comercio a un proveedor, de un proveedor a un productor y de allí nuevamente a otros negocios y trabajadores.
La recuperación no ocurre en compartimentos separados.
Universidad, empresa, Estado y sociedad
Acopi Caldas también puso sobre la mesa una idea que amplía la conversación.
La reconstrucción del departamento requiere la participación conjunta de universidad, empresa, Estado y sociedad civil.
Esta visión coincide con la filosofía de las estrategias de innovación que la Gobernación está impulsando después del sismo.
Cada sector tiene capacidades diferentes.
La universidad aporta conocimiento e investigación.
La empresa conoce el mercado y tiene capacidad productiva.
El Estado puede articular políticas, recursos e instituciones.
La sociedad civil aporta organización, participación y conocimiento del territorio.
Cuando esas capacidades se conectan, una emergencia puede convertirse también en un escenario para construir nuevas formas de cooperación.
La pregunta deja de ser únicamente cuánto dinero se necesita para reparar los daños y comienza a incluir otra dimensión: qué capacidades pueden movilizarse para que la recuperación sea sostenible.
Leonel Cardona: el café como acto de solidaridad
Entre los empresarios que participaron en la jornada estuvo Leonel Cardona, emprendedor del sector cafetero.
“La única colaboración que pedimos es que consuman nuestro producto. Caficultura de Caldas, caficultura de Manizales. Solamente con esas compras es mucha la ayuda que nosotros recibimos. Consumamos lo interno, que esto hace que nosotros como caficultores podamos salir y surgir nuevamente”, expresó.
Su mensaje resumió de manera sencilla una de las herramientas más inmediatas para apoyar la recuperación: consumir los productos de la región.
Para un productor, recibir una compra significa mucho más que una venta puntual.
Significa mantener activa su cadena productiva, darle salida a su producto y generar ingresos que posteriormente regresan al territorio.
En el caso de la caficultura, además, el consumo conecta al comprador con una actividad económica profundamente vinculada con la identidad de Caldas.
Por eso, la invitación de Cardona puede leerse como una propuesta de solidaridad cotidiana: comprar también puede ser una forma de ayudar.
No siempre se necesita una gran donación.
En determinados momentos, elegir un producto local, visitar un restaurante, reservar un alojamiento, comprar en un comercio de la región o recomendar un emprendimiento puede contribuir a sostener una actividad económica afectada por la emergencia.
El turismo también necesita volver
El sector turístico aparece entre los afectados por el sismo y, al mismo tiempo, entre los que pueden convertirse en motores de recuperación.
La actividad turística depende de que las personas se desplacen, consuman, se hospeden, coman, compren y recorran los territorios.
Cuando disminuye la llegada de visitantes, el impacto puede extenderse mucho más allá de los hoteles.
Restaurantes, cafés, transportadores, artesanos, comerciantes, productores y operadores turísticos forman parte de la misma cadena.
Por eso, el llamado de los gremios a visitar Manizales y los municipios de Caldas tiene una dimensión económica concreta.
Volver a los territorios también es una forma de contribuir a su recuperación, siempre que las condiciones de seguridad y habitabilidad permitan hacerlo.
La reactivación turística, en ese sentido, no consiste simplemente en recuperar cifras de visitantes.
Se trata de volver a poner en movimiento una red de actividades que depende de ese flujo.
Una vitrina para volver a ser visibles
Uno de los problemas que enfrentan los negocios después de una emergencia es la pérdida de visibilidad.
Los consumidores pueden desconocer qué establecimientos continúan funcionando, cuáles resultaron afectados o dónde pueden encontrar nuevamente sus productos.
La vitrina digital planteada dentro de ‘Es Natural Ayudar a Caldas’ intenta responder precisamente a esa dificultad.
Dar visibilidad a empresarios y emprendedores permite acercarlos nuevamente a consumidores y potenciales compradores.
Y esa visibilidad puede ser especialmente importante para pequeños negocios que no cuentan con grandes presupuestos de publicidad o herramientas propias para promocionarse.
La reconstrucción económica necesita recursos, pero también clientes.
De la solidaridad espontánea a una estrategia
Una emergencia puede generar una enorme ola de solidaridad durante los primeros días.
El desafío aparece cuando esa solidaridad debe transformarse en procesos sostenidos.
‘Es Natural Ayudar a Caldas’ busca precisamente llevar el concepto de ayuda hacia mecanismos más permanentes.
Un censo permite saber quién necesita apoyo.
Un fondo puede canalizar recursos.
Una vitrina puede generar ventas.
Los distritos de reactivación pueden llevar instrumentos a los municipios.
Territorio LAB puede conectar conocimiento y soluciones.
Y el consumo local puede mantener circulando recursos dentro del departamento.
Son piezas diferentes de una misma estrategia.
El verdadero reto será lograr que esas piezas funcionen de manera articulada y lleguen efectivamente a quienes enfrentan mayores dificultades para recuperar su actividad.
Reconstruir el tejido empresarial
El sismo dejó daños visibles en distintos territorios, pero también afectaciones menos evidentes.
Cuando un negocio cierra, no desaparece solamente un establecimiento.
Puede desaparecer temporalmente un empleo, una relación con proveedores, una fuente de ingresos familiar y un punto de encuentro dentro de una comunidad.
Por eso, proteger el tejido empresarial significa también proteger parte del tejido social.
La recuperación económica tiene entonces una dimensión humana.
Detrás de cada tienda, restaurante, hotel, finca cafetera o emprendimiento hay personas que necesitan volver a producir y vender para recuperar cierta normalidad.
De allí que el mensaje de esta jornada no sea simplemente “compre local”.
Es, en realidad, una invitación a entender que las decisiones económicas cotidianas pueden tener consecuencias colectivas.
Caldas necesita volver a moverse
El sismo del 10 de agosto modificó temporalmente muchas dinámicas del departamento.
Ahora comienza una etapa diferente: la de recuperar la confianza, reconstruir infraestructura, reactivar negocios y volver a poner en movimiento los territorios.
Para que eso ocurra se necesitarán recursos públicos y privados, acompañamiento institucional, financiación, conocimiento, innovación y cooperación.
Pero también consumidores.
Porque mientras las grandes estrategias de recuperación requieren tiempo para materializarse, existe una herramienta disponible desde ahora: seguir comprando, visitando y recomendando lo que produce Caldas.
La recuperación económica no se construirá solamente desde los despachos institucionales.
También ocurrirá en una tienda, en una cafetería, en un restaurante, en un hotel, en una finca productora o en cualquier negocio que consiga abrir sus puertas nuevamente.
Y allí está el mensaje más sencillo de ‘Es Natural Ayudar a Caldas’:
ayudar también puede ser elegir dónde comprar.

