Dos iniciativas de octubre acercan la escritura, la lectura y la creación literaria a niños y personas con discapacidad en distintos escenarios de Manizales.


La palabra puede ser una herramienta para aprender, imaginar, expresar experiencias y encontrar nuevas maneras de relacionarse con los demás. En Manizales, octubre comienza con dos iniciativas que tienen precisamente ese punto de encuentro: la promoción de la lectura y la escritura como espacios de participación, creatividad e inclusión.
Por un lado, la sexta edición del concurso “La discapacidad no es un cuento” invita a personas con discapacidad a convertir sus ideas y experiencias en relatos, mediante un proceso que incluye creación literaria y reconocimiento de sus capacidades y talentos. Por otro, la Red de Bibliotecas Públicas de Manizales prepara una programación gratuita para niños y niñas de 8 a 11 años en la Biblioteca Pública Satélite de La Enea, con talleres de oralidad, escritura y lectura.
Aunque las propuestas tienen públicos y dinámicas diferentes, ambas parten de una idea común: acercarse a las palabras no solamente para aprender a leer o escribir, sino también para desarrollar capacidades de expresión, imaginación y comunicación.
En un caso, la escritura se convierte en escenario para que personas con discapacidad cuenten desde sus propias voces. En el otro, los niños tendrán la posibilidad de jugar con sonidos, palabras, símbolos, libros y relatos.
“La discapacidad no es un cuento” llega a su sexta edición
El concurso “La discapacidad no es un cuento” completa cinco años consecutivos de realización y en 2026 llega a su sexta edición.




La iniciativa es promovida con el acompañamiento de la Alcaldía de Manizales, a través de las Secretarías de Educación, Movilidad, Cultura y Civismo y la Oficina de Atención a Personas con Discapacidad, junto con la asociación Abre tus ojos.
El propósito es abrir un espacio para que las personas con discapacidad puedan expresar ideas y experiencias mediante la escritura. Para ello, el proceso contempla talleres de creación literaria y espacios orientados al reconocimiento de capacidades y talentos.
La propuesta parte de la creación de cuentos como vehículo de expresión. La literatura permite construir personajes, imaginar escenarios, organizar recuerdos, formular preguntas y comunicar experiencias desde perspectivas particulares.
En este concurso, esa posibilidad adquiere además una dimensión de participación. Las historias no son planteadas desde una mirada externa sobre la discapacidad, sino desde quienes participan directamente en la convocatoria y ponen sus propias ideas en el papel.
El jueves 1 de octubre está prevista la presentación de las bases del concurso por parte de la asociación Abre tus ojos. En esa jornada también se darán a conocer las fechas correspondientes a inscripción, evaluación y premiación.
Tres categorías para participar
La sexta versión del concurso establece tres categorías de participación, organizadas de acuerdo con la edad.
Junior: de 7 a 14 años.
Joven: de 15 a 27 años.
Adulto: 28 años en adelante.
La división permite que los cuentos sean presentados teniendo en cuenta diferentes etapas de desarrollo y experiencias de vida. La escritura de un niño, un adolescente, un joven o un adulto puede abordar temas, lenguajes y formas narrativas diferentes.
La convocatoria establece que los participantes deben ser personas naturales con discapacidad y demostrar compromiso, habilidades y destrezas en la creación de cuentos.
Los relatos, además, deben ser producto de una idea original de la persona inscrita. Las bases señalan que la narración no debe relacionarse con ningún tipo de violencia o maltrato hacia ningún ser vivo.
Este último criterio establece una condición temática para las obras que participen en el concurso y orienta las historias hacia contenidos compatibles con las reglas establecidas para la convocatoria.
Dos formas de presentar los cuentos
Los participantes podrán presentar sus cuentos mediante dos modalidades: escrita a mano o digital.
Cuando el cuento sea elaborado a mano, deberá entregarse en un sobre de manila debidamente marcado en la Oficina de Atención a Personas con Discapacidad de la Alcaldía de Manizales, ubicada en el segundo piso.
Quienes opten por la modalidad digital deberán presentar el cuento con letra Arial 12 e interlineado 1,0. El texto será enviado mediante WhatsApp al número 3042008190.
Estas alternativas permiten que la participación no dependa de un único formato de producción. La posibilidad de entregar el cuento escrito a mano o digitalmente abre diferentes caminos para que los participantes presenten sus trabajos de acuerdo con sus posibilidades.
El proceso de evaluación estará a cargo de jurados definidos para la calificación y revisión de los cuentos. Según las bases divulgadas, los jurados tendrán en cuenta los criterios de evaluación establecidos para el concurso.
Una historia puede convertirse en una forma de participación
La escritura creativa tiene una característica particular: permite que quien escribe decida qué contar, cómo contarlo y desde qué perspectiva hacerlo.
En un concurso como “La discapacidad no es un cuento”, esa posibilidad adquiere especial importancia porque las personas participantes pueden construir sus relatos desde sus propias experiencias, intereses e imaginación.
El ejercicio no se limita al resultado final del cuento. El proceso de creación también implica pensar en una idea, desarrollar una narración, organizar personajes o situaciones y encontrar las palabras para comunicar aquello que se quiere expresar.
Por eso, los talleres de creación literaria vinculados a la iniciativa cumplen una función que va más allá de preparar una obra para concursar. Pueden servir como espacios para descubrir habilidades, fortalecer la comunicación escrita y explorar diferentes formas de contar.
La propia convocatoria resume ese propósito al plantear la iniciativa como “Una oportunidad para contar historias desde distintas voces y miradas.”
Esa frase funciona también como una de las claves para entender el sentido de la propuesta: reconocer que la ciudad puede enriquecerse cuando diferentes personas encuentran espacios para narrar desde sus propias perspectivas.
En La Enea, octubre también se escribe y se lee
Mientras el concurso de literatura inclusiva abre su sexta convocatoria, la Biblioteca Pública Satélite de La Enea prepara durante octubre una programación dirigida a otro público: niños y niñas de 8 a 11 años.




La Secretaría de Cultura y Civismo, mediante la Red de Bibliotecas Públicas, presenta el “Espacio de Lectura y Creatividad”, una serie de talleres gratuitos que busca acercar a los más pequeños a la oralidad, la escritura y la lectura.
La propuesta está diseñada alrededor de tres talleres diferentes. Cada uno aborda una dimensión específica de la relación de los niños con las palabras.
El objetivo no es solamente que los participantes lean o escriban. La programación busca que jueguen con el lenguaje, reconozcan formas y símbolos, produzcan sonidos y desarrollen habilidades relacionadas con la expresión, la comprensión y la creatividad.
Los encuentros se realizarán en la Biblioteca Pública Satélite de La Enea durante octubre.
Oralidad: jugar con los sonidos y las palabras
El primer taller está dedicado a la Oralidad.
La actividad se concentrará en la producción de sonidos que posteriormente evolucionan hacia rimas, trabalenguas y adivinanzas.
Los encuentros están programados para los días 13 y 20 de octubre, de 3:30 a 4:15 de la tarde.
Trabajar la oralidad desde edades tempranas permite acercar a los niños al lenguaje de una manera lúdica. Las rimas y los trabalenguas pueden ayudar a experimentar con sonidos, palabras y ritmos, mientras que las adivinanzas introducen elementos de descripción, asociación e interpretación.
El juego verbal convierte el lenguaje en una experiencia activa. Los niños no solamente reciben palabras: las producen, las combinan, las repiten y descubren sus posibilidades.
Este tipo de ejercicios también puede favorecer la expresión oral y la confianza para comunicar ideas frente a otras personas.
Escritura: reconocer formas y símbolos
El segundo taller estará dedicado a la Escritura.
Se realizará los días 14 y 21 de octubre, igualmente entre las 3:30 y las 4:15 de la tarde.
La propuesta busca que los participantes aprendan a escribir y reconozcan formas y símbolos.
El acercamiento temprano a la escritura no se reduce al aprendizaje mecánico de letras. También implica descubrir que los símbolos permiten representar ideas, objetos, sonidos, acciones y relatos.
Cuando un niño comienza a comprender esa relación entre lenguaje y representación, la escritura puede convertirse progresivamente en una herramienta para organizar y comunicar su pensamiento.
En este espacio, la biblioteca plantea la escritura desde una perspectiva creativa, en conexión con las demás actividades del programa.
La oralidad, la escritura y la lectura no aparecen como habilidades aisladas. Forman parte de un mismo proceso de comunicación en el que los niños pueden pasar de escuchar y producir sonidos a reconocer símbolos, construir palabras y posteriormente comprender historias.
Lectura: acercarse a los libros desde la creatividad
El tercer taller será el de Lectura.
Los encuentros tendrán lugar los días 15 y 22 de octubre, de 3:30 a 4:15 de la tarde.
La actividad busca fomentar el gusto por los libros y fortalecer habilidades de expresión, comprensión y creatividad.
La lectura infantil cumple una función que va más allá del aprendizaje académico. Los libros pueden convertirse en espacios para conocer otros personajes, lugares y situaciones, ampliar el vocabulario y desarrollar la capacidad de interpretar lo que sucede dentro de una historia.
En edades tempranas, además, el acompañamiento y la posibilidad de relacionar los libros con actividades creativas pueden contribuir a que la lectura sea percibida como una experiencia cercana y disfrutable.
El taller de la Biblioteca Satélite de La Enea propone precisamente ese acercamiento: descubrir el placer de leer mientras se fortalecen capacidades relacionadas con la comprensión y la expresión.
Tres talleres, una ruta alrededor de las palabras
La programación de octubre tiene una característica que vale la pena destacar: los tres talleres están organizados consecutivamente alrededor de diferentes dimensiones del lenguaje.
13 y 20 de octubre — Oralidad
De 3:30 a 4:15 p. m.
14 y 21 de octubre — Escritura
De 3:30 a 4:15 p. m.
15 y 22 de octubre — Lectura
De 3:30 a 4:15 p. m.
La secuencia permite aproximarse al lenguaje desde diferentes experiencias. Primero aparecen los sonidos y el juego oral; después, la representación mediante formas y símbolos; finalmente, el encuentro con los libros y la comprensión de historias.
No se trata de un curso formal dividido en niveles, sino de una programación de talleres gratuitos diseñada para acercar a los niños a estas tres dimensiones.
Los interesados pueden acercarse directamente a la Biblioteca Pública Satélite de La Enea en las fechas y horarios establecidos para cada actividad.
La biblioteca como espacio de encuentro
La existencia de programas de este tipo también permite observar una función más amplia de las bibliotecas públicas.
Una biblioteca no es únicamente un lugar donde se almacenan libros. Puede funcionar como escenario de encuentro comunitario, formación, creación y participación.
Cuando una biblioteca abre sus puertas para talleres dirigidos a niños, está ofreciendo un espacio donde el acceso al conocimiento se combina con actividades culturales y creativas.
En el caso de La Enea, la programación de octubre busca acercar a los niños de 8 a 11 años a los libros y al lenguaje mediante actividades gratuitas.
Esto resulta especialmente significativo porque la gratuidad elimina una barrera económica para la participación. Las familias interesadas pueden acceder a los talleres sin que el costo sea un requisito para formar parte de la experiencia.
La biblioteca se convierte así en un lugar donde leer, escribir y jugar con las palabras pueden formar parte del tiempo libre de los niños.
Dos iniciativas que ponen la palabra en el centro
El concurso “La discapacidad no es un cuento” y el “Espacio de Lectura y Creatividad” tienen diferencias evidentes.
Uno está dirigido a personas con discapacidad y plantea una convocatoria de creación literaria con categorías por edad, modalidades de entrega y un proceso de evaluación y premiación.
El otro está dirigido específicamente a niños y niñas de 8 a 11 años y propone seis encuentros distribuidos durante octubre para trabajar oralidad, escritura y lectura.
Pero ambos comparten un elemento central: la palabra como posibilidad.
En el concurso, la palabra permite que las personas con discapacidad construyan relatos desde sus propias voces y miradas.
En la biblioteca, las palabras se convierten en sonidos, rimas, trabalenguas, símbolos, historias y libros para que los niños exploren nuevas formas de expresión.
Son dos caminos diferentes hacia un mismo territorio: el de la creatividad.
Educación también significa abrir espacios para expresarse
Cuando se habla de educación suele pensarse inmediatamente en aulas, profesores, asignaturas, tareas y evaluaciones. Sin embargo, los procesos de aprendizaje también ocurren en bibliotecas, talleres, concursos y espacios culturales.
La capacidad de leer y escribir no se desarrolla únicamente mediante ejercicios académicos. También crece cuando una persona encuentra motivos para leer, historias que quiere conocer y razones para escribir.
En el caso de los niños, los talleres de La Enea buscan precisamente crear ese vínculo desde actividades lúdicas.
En el caso de las personas con discapacidad, el concurso propone que la escritura sea un espacio para reconocer capacidades y talentos.
Ambas experiencias muestran una dimensión de la educación que tiene que ver con la posibilidad de participar, crear y comunicar.
Octubre con más historias para contar
La agenda de estas dos iniciativas comienza el 1 de octubre con la presentación de las bases del concurso “La discapacidad no es un cuento” y continúa durante el mes con los talleres de lectura y creatividad en La Enea.
Para quienes quieran participar en el concurso, será necesario conocer las fechas de inscripción, evaluación y premiación que serán anunciadas por la asociación Abre tus ojos.
Para las familias interesadas en los talleres infantiles, la programación ya tiene fechas y horarios definidos: oralidad los días 13 y 20, escritura los días 14 y 21 y lectura los días 15 y 22 de octubre, siempre entre las 3:30 y las 4:15 de la tarde.
La ciudad tendrá así dos escenarios diferentes donde las palabras ocuparán el centro de la actividad.
En uno, personas con discapacidad podrán convertir sus ideas y experiencias en cuentos.
En otro, niños y niñas podrán descubrir que una palabra también puede ser un sonido, una rima, un símbolo, una pregunta, una historia o la puerta de entrada a un libro.
Y quizá allí está la conexión más sencilla entre ambas propuestas: leer y escribir no son solamente habilidades escolares. También son maneras de encontrar una voz, imaginar otros mundos y contar el propio.
Fuente: Alcaldía de Manizales, Secretaría de Cultura y Civismo, Secretaría de Educación, Secretaría de Movilidad, Oficina de Atención a Personas con Discapacidad, Comité Municipal de la Discapacidad y asociación Abre tus ojos.
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