Norcasia y Samaná concentran la mayoría de los contagios, mientras las autoridades insisten en que detectar las lesiones a tiempo puede evitar complicaciones.


🦟 La leishmaniasis rara vez ocupa titulares nacionales, pero continúa siendo una enfermedad que afecta silenciosamente a comunidades rurales colombianas. En Caldas, el panorama volvió a encender las alertas sanitarias: el departamento ya registra 50 casos confirmados durante 2026, concentrados principalmente en municipios con amplias zonas boscosas, donde el insecto transmisor encuentra las condiciones ideales para reproducirse.
Aunque la forma más frecuente identificada en el departamento no suele poner en riesgo inmediato la vida de los pacientes, los especialistas advierten que ignorar las primeras señales puede traducirse en lesiones permanentes, secuelas funcionales e incluso deformaciones evitables. Por eso, la Dirección Territorial de Salud de Caldas (DTSC) reforzó el llamado a la prevención, el autocuidado y la consulta médica temprana.
🟨 Lo que debe saber
📍 50 casos confirmados en Caldas.
📍 Norcasia y Samaná concentran la mayoría de los reportes.
📍 La lesión suele empezar como una pequeña herida que no cicatriza.
🌳 Un problema que tiene geografía
Los datos entregados por la Dirección Territorial de Salud muestran que la enfermedad mantiene un patrón muy definido.
Los municipios de Norcasia y Samaná concentran aproximadamente 16 casos cada uno, convirtiéndose en las zonas con mayor incidencia del departamento. A ellos se suman Pensilvania y Victoria, donde también se han reportado pacientes, aunque en menor proporción.
No es una coincidencia.
La distribución responde al hábitat natural del insecto transmisor, conocido como flebótomo o, popularmente, «palomilla», cuya presencia es mucho más frecuente en áreas boscosas, selváticas y de abundante vegetación.
Esto explica por qué quienes viven o trabajan diariamente en estos entornos presentan una mayor exposición.
🦟 No la transmite un mosquito común
A diferencia de enfermedades como el dengue o el chikunguña, la leishmaniasis no es transmitida por el mosquito Aedes aegypti.
Su vector es un pequeño insecto del género flebótomo, cuya picadura puede inocular un parásito capaz de producir diferentes formas clínicas de la enfermedad.
El epidemiólogo del programa de Enfermedades Transmitidas por Vectores (ETV) de la DTSC, John Echeverri Morales, explicó que la enfermedad puede presentarse de tres maneras:
- 🩹 Leishmaniasis cutánea.
- 👃 Leishmaniasis mucosa.
- ❤️ Leishmaniasis visceral.
Cada una tiene comportamientos y riesgos diferentes.
🩺 La forma más común en Caldas no suele doler… y ahí está el peligro
En el departamento, la gran mayoría de los pacientes desarrolla la leishmaniasis cutánea.
Su característica principal es la aparición de lesiones sobre la piel que muchas personas suelen subestimar porque, en la mayoría de los casos, no producen dolor.
Sin embargo, la ausencia de molestias no significa que la enfermedad sea inofensiva.
Las lesiones pueden crecer de forma progresiva, convertirse en úlceras de gran tamaño y dejar secuelas permanentes si no reciben tratamiento oportuno.
Como explicó John Echeverri Morales:
«La leishmaniasis presenta tres formas clínicas: visceral, mucosa y cutánea. En Caldas, la más frecuente es la leishmaniasis cutánea, caracterizada por la aparición de lesiones en la piel que, aunque generalmente no producen dolor, pueden crecer progresivamente, formar úlceras de gran tamaño y generar afectaciones funcionales y estéticas si no reciben tratamiento oportuno».
🟨 Una herida que no cicatriza nunca debe ignorarse
Si una lesión permanece durante semanas sin sanar, la recomendación es acudir inmediatamente al servicio de salud.
⚠️ La forma más grave no está presente en Caldas, pero sigue siendo una amenaza en Colombia
Una de las noticias tranquilizadoras entregadas por la Dirección Territorial de Salud es que la leishmaniasis visceral, considerada la variante con mayor riesgo de mortalidad, no registra casos en Caldas.
Según explicó el epidemiólogo, esta presentación suele encontrarse principalmente en regiones como Montes de María y otras zonas del sur del país.
La situación también es distinta para la leishmaniasis mucosa, que compromete tejidos de nariz y boca.
En el departamento únicamente se notifican uno o dos casos al año, una frecuencia considerablemente menor frente a la variante cutánea.
Aun así, las autoridades insisten en que cualquier forma de la enfermedad requiere diagnóstico oportuno para impedir complicaciones.
👨🌾 Los trabajadores rurales son quienes enfrentan el mayor riesgo
Debido a que el flebótomo habita principalmente en zonas de bosque y vegetación abundante, controlar completamente su presencia resulta prácticamente imposible.
Por ello, las estrategias sanitarias están enfocadas principalmente en la prevención individual.
Las autoridades recomiendan especialmente estas medidas para:
- 🌾 Campesinos.
- 🚜 Trabajadores rurales.
- 🪖 Soldados.
- 🌲 Personas que permanecen con frecuencia en áreas boscosas o selváticas.
Entre las acciones preventivas más importantes se encuentran:
- ✅ Aplicar repelentes que contengan dietiltoluamida (DEET).
- 🛏️ Dormir bajo toldillos cuando se permanezca en zonas de riesgo.
- 👕 Utilizar ropa de manga larga y prendas que cubran la mayor parte del cuerpo.
- 🌿 Reducir la exposición directa durante actividades prolongadas en áreas de vegetación.
Para los especialistas, el autocuidado continúa siendo la herramienta más efectiva mientras no sea posible eliminar el vector de manera permanente.
💊 Caldas cuenta con medicamentos para tratar la enfermedad
Además de insistir en la prevención, la Dirección Territorial de Salud confirmó que el departamento dispone actualmente de los cuatro medicamentos utilizados para el tratamiento de la leishmaniasis.
La selección del medicamento depende tanto del tipo de parásito identificado como de las condiciones particulares de cada paciente.
Esto permite adaptar la atención médica a la evolución clínica de cada caso y mejorar las probabilidades de recuperación.
No obstante, la disponibilidad de tratamientos solo resulta efectiva cuando las personas consultan oportunamente.
🩹 El tiempo puede marcar la diferencia
Para los epidemiólogos, el mayor desafío no es únicamente reducir el número de contagios.
También consiste en evitar que las personas permanezcan semanas o incluso meses conviviendo con lesiones que nunca cicatrizan.
Cada consulta temprana permite iniciar tratamiento antes de que aparezcan úlceras extensas, secuelas funcionales o afectaciones estéticas permanentes.
En un departamento donde buena parte de la población mantiene contacto cotidiano con ecosistemas rurales y forestales, reconocer una lesión sospechosa puede ser tan importante como usar un casco en carretera o un cinturón de seguridad: una decisión sencilla capaz de evitar consecuencias mucho más graves.

