Pico y placa, modernización semafórica y pedagogía ciudadana marcan la agenda de movilidad de Manizales.
Manizales mantiene medidas extraordinarias de movilidad mientras avanza la recuperación tras el sismo y transforma sectores estratégicos de la ciudad. La Alcaldía extendió el pico y placa temporal hasta el 15 de septiembre, moderniza la red semafórica con nuevos dispositivos y desarrolla pedagogía vial en La Estrella para ordenar la circulación.
Manizales ajusta su movilidad entre la emergencia, la tecnología y los nuevos espacios urbanos
La movilidad de Manizales atraviesa una etapa de cambios simultáneos. Mientras la ciudad continúa atendiendo las consecuencias del sismo del 10 de agosto, algunos sectores avanzan en grandes intervenciones urbanas y la infraestructura tecnológica que regula el tránsito incorpora nuevos dispositivos.
En ese escenario, la Secretaría de Movilidad desarrolla tres líneas de acción que tienen un punto en común: adaptar la circulación de la ciudad a las condiciones actuales y preparar el sistema para los cambios que vienen.
La primera es una medida extraordinaria: la extensión del pico y placa para vehículos particulares durante los primeros 15 días de septiembre. La segunda apunta a la infraestructura tecnológica, con la instalación de nuevos contadores regresivos, cabezas semafóricas y dispositivos peatonales con señal sonora. La tercera ocurre directamente en las calles, mediante jornadas de pedagogía con comerciantes, líderes y actores viales de La Estrella.
Son tres intervenciones diferentes, pero conectadas por una misma necesidad: hacer que la movilidad responda a una ciudad que está recuperándose y, al mismo tiempo, transformando su infraestructura.
El pico y placa seguirá durante la primera mitad de septiembre
La emergencia sísmica continúa teniendo consecuencias sobre la movilidad de Manizales.

Las labores de demolición, retiro y transporte de escombros, evaluación de estructuras, intervención de puntos críticos y recuperación de vías y espacios peatonales todavía requieren condiciones especiales de circulación.
Por esta razón, la Alcaldía extendió el pico y placa temporal para vehículos particulares hasta el martes 15 de septiembre de 2026.
La restricción funcionará todos los días durante este periodo, incluidos sábados, domingos y festivos, entre las 5:00 de la mañana y las 10:00 de la noche.
La medida conserva el carácter temporal y excepcional adoptado durante la emergencia y busca disminuir la presión sobre la infraestructura vial disponible, además de facilitar el desplazamiento de los equipos que participan en las labores de recuperación.
Así queda el pico y placa temporal
La programación establecida para los primeros 15 días de septiembre es:
| Fecha | Placas |
|---|---|
| Martes 1 | 7 y 8 |
| Miércoles 2 | 9 y 0 |
| Jueves 3 | 1 y 2 |
| Viernes 4 | 3 y 4 |
| Sábado 5 | 5 y 6 |
| Domingo 6 | 7 y 8 |
| Lunes 7 | 9 y 0 |
| Martes 8 | 1 y 2 |
| Miércoles 9 | 3 y 4 |
| Jueves 10 | 5 y 6 |
| Viernes 11 | 7 y 8 |
| Sábado 12 | 9 y 0 |
| Domingo 13 | 1 y 2 |
| Lunes 14 | 3 y 4 |
| Martes 15 | 5 y 6 |
La restricción aplica a los vehículos particulares según el último dígito de la placa. Los automóviles eléctricos e híbridos también están incluidos, mientras que las motocicletas continúan exceptuadas.
Las excepciones previamente establecidas se mantienen para vehículos y servicios como organismos de seguridad y socorro, atención de emergencias, servicios médicos, servicios públicos, transporte público, vehículos de carga, transporte de alimentos, personas con discapacidad, medios de comunicación y otras categorías contempladas en la medida.
Pero existe una precisión importante: una excepción al pico y placa no significa autorización para ingresar a una vía cerrada.
Si un corredor permanece restringido por razones de seguridad, evaluación estructural, demolición, retiro de escombros o intervención de organismos de emergencia, ningún vehículo puede asumir que su excepción al pico y placa le permite acceder.
La misma lógica aplica para las vías nacionales que atraviesan la ciudad: estar exceptuadas del pico y placa no las hace inmunes a cierres, desvíos o restricciones de seguridad.
La movilidad también se moderniza desde los semáforos
Mientras la ciudad mantiene restricciones extraordinarias, la infraestructura que organiza el tránsito también está cambiando.

La Secretaría de Movilidad instaló 20 módulos LED de 200 milímetros con contador regresivo en semáforos vehiculares existentes.
La diferencia para el usuario es sencilla, pero relevante: el dispositivo permite conocer cuánto tiempo resta antes del cambio de fase del semáforo.
A esta intervención se sumó la instalación de ocho nuevas cabezas semafóricas de 300 milímetros, que reemplazan estructuras anteriores y buscan mejorar las condiciones de visibilidad y operación.
La red también incorporó dos nuevos semáforos peatonales con contador regresivo y señal sonora, una intervención que agrega información y condiciones de accesibilidad para las personas con discapacidad visual.
El secretario de Movilidad de Manizales, Juan Felipe Álvarez Castro, manifestó: “cada contador regresivo representa una herramienta para que el conductor pueda anticipar el cambio de la señal y tomar decisiones con mayor seguridad. Hemos comprobado que brindar información clara al usuario mejora el comportamiento en las intersecciones y contribuye a disminuir maniobras riesgosas. Estas intervenciones hacen parte del proceso de modernización tecnológica que desarrolla la ciudad para seguir fortaleciendo la seguridad vial y proteger la vida de todos los actores viales”.
Tecnología para anticipar, no para correr
El contador regresivo introduce un elemento adicional de información en las intersecciones.
Para quien conduce, conocer el tiempo restante de una fase puede facilitar la anticipación de una maniobra y reducir la incertidumbre frente al cambio de señal.
Pero el objetivo no es incentivar al conductor a acelerar para alcanzar el semáforo.
La tecnología busca precisamente lo contrario: que la información permita tomar decisiones más seguras y evitar maniobras riesgosas.
Los nuevos dispositivos fueron instalados en diferentes puntos de la ciudad, entre ellos sectores ubicados frente al comercio informal en sentido Centro-Cable, Agustinos en sentido Parque del Agua-Centro, la entrada al barrio Villahermosa, la avenida Paralela con calle 50, El Triángulo y el Estadio, además de otros corredores priorizados.
Las intervenciones hacen parte del proceso de modernización progresiva del sistema semafórico administrado desde el Centro de Gestión de Movilidad, donde se combinan mantenimiento, reposición de componentes y actualización tecnológica.
La Estrella: una obra también cambia los hábitos
La transformación de la movilidad no depende únicamente de señales, semáforos o restricciones.


En La Estrella, la Secretaría de Movilidad desarrolla jornadas de cultura ciudadana con comerciantes, líderes comunitarios y diferentes actores viales, justamente mientras el sector atraviesa una transformación física asociada a la construcción del Bulevar de La Estrella.
Aquí el problema es diferente.
Las calles cambian, los recorridos se modifican y los espacios disponibles pueden reducirse temporalmente durante las obras. En esas condiciones, una conducta como estacionar indebidamente puede tener un efecto mayor sobre la circulación.
Por eso las jornadas de pedagogía buscan reforzar tres comportamientos básicos: parquear adecuadamente, respetar los espacios peatonales y mantener despejadas las vías.
El peatón también hace parte de la movilidad
Mantener libre un corredor no significa únicamente facilitar el paso de automóviles.
Un vehículo estacionado sobre un espacio destinado al peatón puede obligar a las personas a caminar por la calzada, generar conflictos con otros usuarios y afectar especialmente a quienes tienen mayores dificultades para desplazarse.
Por eso, la pedagogía que se desarrolla en La Estrella incorpora una visión de movilidad en la que conductores, comerciantes y peatones comparten responsabilidades.
La transformación urbana del sector exige también modificar algunas prácticas cotidianas.
No basta con construir nuevos espacios si estos terminan ocupados indebidamente por vehículos o actividades que impiden su utilización para el propósito con el que fueron diseñados.
Tres respuestas para una ciudad que está cambiando
Las tres acciones muestran diferentes maneras de gestionar la movilidad en un momento excepcional para Manizales.
El pico y placa temporal responde a una emergencia que todavía demanda espacio y condiciones operativas para desarrollar trabajos de recuperación.
La modernización semafórica apunta a mejorar la información, la accesibilidad y la operación de las intersecciones, al tiempo que prepara la infraestructura para incorporar nuevas tecnologías de gestión del tránsito.
Y la pedagogía en La Estrella busca que los comportamientos ciudadanos acompañen una transformación física que está modificando las dinámicas habituales del sector.
Son medidas de naturaleza distinta, pero tienen una coincidencia: la movilidad no se resuelve únicamente con más infraestructura.
También necesita regulación, información, tecnología y comportamiento ciudadano.
Una movilidad en transición
La ciudad todavía tiene pendientes derivados de la emergencia del 10 de agosto, mientras algunas obras de transformación urbana continúan avanzando.
En ese contexto, las condiciones para desplazarse por Manizales seguirán cambiando durante las próximas semanas.
Para los conductores, esto significa revisar el pico y placa antes de cada viaje y verificar las condiciones de las vías. Para los peatones, respetar los espacios habilitados y prestar atención a las modificaciones generadas por las obras. Para comerciantes y residentes de los sectores intervenidos, mantener despejadas las áreas de circulación.
Y para todos, entender que las restricciones, los nuevos semáforos y las jornadas de pedagogía forman parte de una misma transición: una ciudad que intenta recuperar su normalidad mientras modifica la manera en que sus calles funcionan.
El dato
El pico y placa temporal para vehículos particulares estará vigente en Manizales hasta el 15 de septiembre de 2026, todos los días entre las 5:00 a. m. y las 10:00 p. m. Durante este periodo también continúan vigentes las restricciones de acceso a las vías que permanezcan cerradas por razones de seguridad asociadas a la emergencia.

