Manizales busca reactivar su economía con cultura, alivios tributarios, inversión pública y oportunidades empresariales.

Manizales impulsa nuevas medidas de recuperación económica tras el sismo del 10 de agosto mediante una activación de la Calle del Tango, un paquete de recursos y alivios tributarios y la quinta Feria Empresarial y de Emprendimiento, con acciones dirigidas a dinamizar sectores comerciales, aliviar obligaciones y generar oportunidades de negocio.
La ciudad combina activaciones culturales, medidas tributarias y una nueva vitrina empresarial para recuperar actividad económica después del sismo del 10 de agosto.
La recuperación económica de Manizales después del sismo del 10 de agosto empieza a tomar diferentes formas. Mientras la Administración Municipal prepara nuevas actividades para devolverle movimiento a sectores tradicionales de la ciudad, también pone en marcha medidas financieras para aliviar a los contribuyentes y abre espacios para que empresarios y emprendedores encuentren nuevos mercados.
Tres decisiones anunciadas recientemente muestran esa estrategia: la reactivación de la Calle del Tango, un paquete de recursos y alivios tributarios y la ampliación de la convocatoria para la quinta edición de la Feria Empresarial y de Emprendimiento Manizales Nos Mueve el Alma.
No son medidas de la misma naturaleza. Una busca recuperar el movimiento de un sector tradicional mediante la cultura; otra intenta facilitar las condiciones financieras de familias y propietarios afectados; y la tercera apunta a generar oportunidades comerciales para empresas y emprendimientos.
Pero todas tienen un mismo telón de fondo: la necesidad de volver a activar la economía local después de una emergencia que alteró la actividad de la ciudad.
La Calle del Tango vuelve a mover el Centro
Entre el 27 y el 30 de agosto, la Calle del Tango volverá a convertirse en escenario de música, baile y cultura.

La Alcaldía de Manizales prepara una activación de cuatro días en este sector tradicional, con una programación relacionada con el tango y otras expresiones culturales.
El objetivo va más allá de ofrecer entretenimiento.
La Administración plantea la actividad como una herramienta para dinamizar la zona y generar oportunidades para artistas, comerciantes y otros actores vinculados al sector.
La lógica económica detrás de este tipo de activaciones es sencilla: cuando un espacio tradicional recupera circulación de personas, también puede aumentar la actividad de los establecimientos y servicios que dependen de ese flujo.
Restaurantes, bares, comercios, artistas, trabajadores culturales y otros negocios pueden beneficiarse de la recuperación de un sector que hace parte de la identidad urbana.
La Calle del Tango, por tanto, aparece como un pequeño laboratorio de la reactivación: recuperar un lugar simbólico mediante actividades que atraigan nuevamente a residentes y visitantes.
Durante cuatro días, la apuesta será que el tango vuelva a poner a circular personas y, con ellas, actividad económica.
El bolsillo también forma parte de la recuperación
El segundo frente tiene una dimensión mucho más financiera.
La Secretaría de Hacienda de Manizales trabaja en una estrategia orientada a respaldar la recuperación de la ciudad mediante recursos para inversión y medidas dirigidas a reducir algunas cargas tributarias.

Uno de los proyectos aprobados en primer debate contempla un cupo de endeudamiento por $220.000 millones.
De ese monto, otros $100.000 millones serían incorporados al presupuesto de 2026, destinados a dinamizar las zonas y familias afectadas por el sismo del 10 de agosto.
La magnitud de estos recursos convierte la decisión en uno de los componentes centrales de la estrategia de recuperación municipal.
Pero el paquete no se limita a buscar recursos.
También contempla medidas para aliviar obligaciones tributarias de personas y propietarios afectados directamente por la emergencia.
Entre las iniciativas que avanzan hacia el debate final en el Concejo están tres alivios específicos.
El primero es la exoneración de estampillas sobre los $220.000 millones aprobados, con el propósito de facilitar la ejecución de los recursos.
El segundo corresponde al Impuesto Predial para familias cuyos predios hayan resultado afectados y deban ser demolidos.
La medida busca evitar que los propietarios tengan que asumir el cobro sobre construcciones que ya no existen mientras se adelantan los procedimientos administrativos correspondientes.
El tercero es un incentivo a la reconstrucción, mediante costo cero en el impuesto de delineación urbana para propiedades que quedaron convertidas en lotes y cuyos propietarios necesiten volver a construir sus viviendas.
Aquí la política económica cambia de escala.
Ya no se trata únicamente de generar actividad en una zona comercial, sino de reducir obstáculos financieros para hogares y propietarios que necesitan recuperar su patrimonio.
Más tiempo para ponerse al día
La estrategia también incluye modificaciones al calendario tributario.
La Secretaría de Hacienda habilitó plazos adicionales para que los contribuyentes puedan ponerse al día con sus obligaciones y estableció acuerdos de pago sin cuota inicial, dirigidos prioritariamente a personas afectadas que tengan procesos de embargo vigentes.
La intención es permitir que puedan reorganizar sus obligaciones y recuperar capacidad financiera en medio de las dificultades generadas por la emergencia.
El calendario también fue ajustado para diferentes obligaciones.
Quienes se acogieron al pago diferido tienen como próximos vencimientos el 30 de septiembre, 31 de octubre y 29 de diciembre de 2026, correspondientes a las cuotas 4, 5 y 6.
Para la ReteICA, las fechas de los últimos bimestres llegan hasta el 13 de octubre, 10 de noviembre de 2026 y 12 de enero de 2027.
También fueron modificados los plazos para la autorretención de ICA, el sector ganadero y comerciantes y el impuesto de Publicidad Exterior Visual.
Estas medidas pueden parecer administrativas, pero tienen una incidencia directa sobre la liquidez.
Para una familia o una empresa que atraviesa una contingencia, disponer de más tiempo para cumplir una obligación puede representar la diferencia entre mantener flujo de caja o asumir una presión financiera adicional.
Emprender también es una forma de reconstruir
El tercer componente de la estrategia mira hacia los empresarios y emprendedores.

La Alcaldía amplió hasta el 11 de septiembre el plazo para postularse como expositor en la quinta edición de la Feria Empresarial y de Emprendimiento Manizales Nos Mueve el Alma, que se realizará del 13 al 16 de noviembre.
La convocatoria busca reunir empresarios y emprendedores de Manizales y el Área Metropolitana en un espacio de exhibición, comercialización y conexión empresarial.
Los participantes tendrán acceso gratuito a espacios comerciales y podrán participar en ruedas de negocios, procesos de formación estratégica y actividades de conexión con nuevos mercados.
El antecedente de la feria permite dimensionar su importancia.
La edición anterior registró 42.000 visitantes, ventas por $21.000 millones, una derrama económica de $26.554 millones y contribuyó a la generación de 1.300 empleos, según las cifras entregadas por la Administración Municipal.
Para los pequeños y medianos empresarios, estos espacios pueden representar algo más que cuatro días de exposición.
Una feria puede permitir que un emprendimiento encuentre nuevos clientes, establezca contactos comerciales, pruebe productos, consiga aliados o abra mercados que difícilmente alcanzaría mediante sus canales habituales.
Por eso, la convocatoria de noviembre tiene una particular importancia dentro del contexto posterior al sismo.
La recuperación económica no depende exclusivamente de los recursos públicos.
También necesita que las empresas puedan vender, los emprendimientos encuentren consumidores y los empresarios tengan escenarios para establecer nuevas relaciones comerciales.
Se anexa link con criterios de evaluación y formulario de inscripción:
https://forms.gle/kB1LNDDqgjLZszwf9
Tres formas de poner la economía en movimiento
La Calle del Tango, los alivios tributarios y la feria empresarial representan tres mecanismos diferentes para intentar recuperar actividad económica.
El primero busca activar el territorio.
El segundo procura proteger la liquidez y facilitar la recuperación financiera.
El tercero apunta a generar oportunidades comerciales.
En el primer caso, el instrumento es la cultura convertida en dinamizadora del espacio urbano.
En el segundo, la política fiscal.
En el tercero, la conexión directa entre oferta, consumidores y mercados.
Esa combinación resulta especialmente relevante después de una emergencia porque la economía local no se recupera mediante una sola medida.
Una ciudad puede necesitar recursos para reconstruir, pero también requiere consumidores, empresas activas, espacios comerciales, trabajadores, emprendimientos y confianza para volver a invertir.
La reactivación necesita algo más que dinero
Los $220.000 millones de cupo de endeudamiento y los $100.000 millones destinados al presupuesto de 2026 constituyen una parte importante de la estrategia institucional.
Pero el verdadero desafío estará en cómo esos recursos se convierten en recuperación efectiva.
La infraestructura debe traducirse en actividad.
Los alivios tributarios deben permitir que familias y propietarios recuperen capacidad de acción.
Y los programas de emprendimiento deben lograr que los negocios encuentren compradores y oportunidades sostenibles más allá de un evento puntual.
En ese sentido, la Calle del Tango y la Feria Empresarial representan dos caras distintas de una misma necesidad: volver a generar movimiento económico.
Una lo hace desde la cultura y el espacio urbano.
La otra desde los negocios y el emprendimiento.
Entre ambas aparece una idea que puede resultar fundamental para la recuperación de Manizales: la economía de una ciudad no está únicamente en sus grandes empresas o en sus proyectos de infraestructura.
También está en el restaurante que vuelve a recibir clientes, en el artista que recupera su escenario, en el comerciante que logra vender, en el emprendedor que encuentra un nuevo comprador y en la familia que consigue reconstruir su vivienda.
De la emergencia a la reactivación
El terremoto del 10 de agosto obligó a Manizales a concentrar buena parte de su capacidad institucional en atender la emergencia.
Ahora comienza una etapa diferente.
La atención inmediata debe convivir con decisiones destinadas a recuperar la actividad económica y social.
En ese tránsito, las medidas anunciadas muestran que la reactivación tendrá varios frentes y diferentes tiempos.
La Calle del Tango tendrá una primera prueba inmediata entre el 27 y el 30 de agosto.
Los alivios tributarios y el paquete financiero deberán avanzar en el Concejo y posteriormente traducirse en medidas concretas para los afectados.
Y la Feria Empresarial y de Emprendimiento, programada para noviembre, ofrece una ventana de mayor plazo para que los negocios locales encuentren nuevos consumidores y oportunidades.
La recuperación, por tanto, no será un único momento.
Será una sucesión de decisiones, actividades, inversiones y oportunidades que deberán conseguir algo esencial: que la ciudad vuelva a producir, vender, consumir, trabajar y encontrarse.
Manizales empieza a recorrer ese camino con una mezcla de finanzas públicas, alivios tributarios, cultura, comercio y emprendimiento.
El desafío será convertir cada una de esas herramientas en resultados visibles para una economía local que todavía está reconstruyéndose después del sismo.

