El Festival Internacional de Teatro y Cultura en la Calle conectan escenarios, barrios y comunidades alrededor del arte y el patrimonio.


Manizales tiene estos días dos formas de vivir la cultura que parten de un mismo principio: acercarla a la ciudadanía. Mientras el 58.º Festival Internacional de Teatro convierte salas, parques, calles y espacios públicos en escenarios para compañías de Colombia y otros países, la estrategia Cultura en la Calle lleva arte, lectura, patrimonio y formación ciudadana directamente a los barrios.
Son dos escalas de una misma agenda cultural. Una proyecta a Manizales hacia el país, el continente y el mundo a través de las artes escénicas; la otra recorre los territorios de la ciudad para que niños, jóvenes, adultos y familias puedan acceder a actividades culturales cerca de sus comunidades.
El teatro vuelve a ocupar la ciudad
El 58.º Festival Internacional de Teatro abrió sus escenarios para nueve días de funciones, encuentros y expresiones artísticas que tienen a Manizales como uno de sus principales puntos de encuentro.
La celebración reúne a artistas, ciudadanos y visitantes alrededor de las artes escénicas y extiende la programación más allá de las salas tradicionales.


La Administración Municipal participa a través de la Secretaría de Cultura y Civismo, la Promotora de Eventos y Turismo e Infimanizales, como parte de una apuesta por fortalecer los espacios de encuentro mediante el arte y la cultura.
El Festival también representa una oportunidad para que Manizales reciba visitantes y artistas provenientes de diferentes lugares de Colombia y del mundo.
30 agrupaciones llegan a la ciudad
La edición 2026 reúne 30 agrupaciones: 12 internacionales, 13 nacionales y 5 locales.


La programación internacional cuenta con compañías provenientes de Brasil, España, Portugal, México, Argentina, Uruguay y República Dominicana, entre otros lugares, mientras que las agrupaciones nacionales y locales completan una programación que conecta diferentes miradas y lenguajes de las artes escénicas.
El Festival también lleva el teatro a espacios públicos, con espectáculos diseñados para acercar las expresiones artísticas a ciudadanos de diferentes edades.
Así, la ciudad no solamente recibe espectadores dentro de sus salas: también convierte sus calles y espacios abiertos en lugares para encontrarse alrededor de las historias, las representaciones y las distintas formas de hacer teatro.
Una celebración que supera los límites de Manizales
La programación también se extiende por otros municipios y ciudades de la región.


Entre los lugares vinculados aparecen Anserma, Neira y Chinchiná, además de Armenia y Dosquebradas.
Esta expansión permite que las artes escénicas alcancen nuevos públicos y que el Eje Cafetero participe de una celebración que tiene a Manizales como uno de sus principales escenarios.
Hasta el 4 de octubre, la ciudad continuará viviendo una programación que combina funciones, encuentros y actividades culturales, con el teatro como punto de conexión entre artistas, espectadores y territorios.
La invitación de la Administración Municipal es a consultar la programación y participar en las funciones para que las artes escénicas ocupen tanto los espacios habituales como las calles y lugares públicos de la ciudad.
Del gran Festival al barrio Sinaí
Mientras los escenarios del Festival reciben compañías internacionales, la estrategia Cultura en la Calle desarrolla otra manera de acercar la cultura a los ciudadanos.



La iniciativa llegó al barrio Sinaí con una jornada que puso a disposición de la comunidad actividades relacionadas con cultura, arte, lectura, patrimonio y formación ciudadana.
Niños, jóvenes, adultos y familias pudieron participar de diferentes actividades y conocer directamente parte de la oferta que la Secretaría de Cultura y Civismo tiene disponible en Manizales.
La jornada reunió propuestas de la Carpa de Civilidad, Patrimonio, Casas de Cultura y la Red de Bibliotecas Públicas, combinando recreación, aprendizaje, participación y encuentro comunitario.
El propósito es que la cultura llegue directamente a los territorios y que los habitantes puedan identificar las posibilidades de formación y participación disponibles en la ciudad.
Cultura, lectura y patrimonio cerca de la comunidad
Cultura en la Calle hace parte de la programación que la Secretaría de Cultura y Civismo desarrolla durante 2026 en diferentes barrios de Manizales.
La estrategia está concebida como un recorrido por barrios y veredas para generar espacios de encuentro alrededor del arte, la lectura, la memoria, el patrimonio y la cultura ciudadana.
En el caso de Sinaí, la presencia de las Casas de Cultura y de la Red de Bibliotecas permitió presentar procesos que no terminan con la jornada.
Estos espacios desarrollan actividades relacionadas con formación artística, lectura, escritura, oralidad, participación y circulación cultural, ampliando las posibilidades de acceso de los ciudadanos a diferentes expresiones y conocimientos.
La jornada también permitió fortalecer los vínculos entre los habitantes del sector y la Administración Municipal mediante una oferta cultural gratuita y cercana.
Para María Delia Alzate, participante de la actividad en Sinaí, el encuentro tuvo precisamente ese componente comunitario:
“Muy buena iniciativa para la recreación”.
Su apreciación resume una de las dimensiones de la estrategia: generar espacios en los que la comunidad pueda reunirse, participar y disfrutar de actividades culturales sin tener que desplazarse hasta los escenarios tradicionales del centro de la ciudad.
Una agenda que continúa
La programación de Cultura en la Calle tendrá nuevas jornadas durante 2026.
La secretaria de Cultura y Civismo, Paula Londoño Vallejo, invitó a la ciudadanía a participar en el próximo encuentro:
“Manizaleños, seguimos cumpliendo con este espacio, disfrutando con toda la comunidad. Los esperamos el 10 de octubre a las 9:00 a. m. en la Plazoleta de la Alcaldía”.
La invitación extiende la estrategia más allá del barrio Sinaí y plantea una programación que busca mantener el contacto directo con las comunidades.
De esta manera, las Casas de Cultura, las bibliotecas, los espacios de patrimonio y las actividades de formación se convierten en herramientas para ampliar la participación cultural.
Dos caminos para una misma ciudad cultural
El Festival Internacional de Teatro y Cultura en la Calle tienen públicos, formatos y escalas diferentes, pero comparten una característica: la cultura sale al encuentro de la ciudadanía.
En el Festival, Manizales recibe compañías nacionales e internacionales y se convierte durante nueve días en un escenario para las artes escénicas. Las salas, parques y calles funcionan como lugares de representación y encuentro, mientras visitantes y habitantes participan de una programación que conecta a la ciudad con otros territorios.
En los barrios, Cultura en la Calle desarrolla una labor distinta y complementaria: acerca la oferta cultural institucional a comunidades que pueden participar de actividades de arte, lectura, patrimonio y formación sin salir de sus propios sectores.
Una estrategia mira hacia la circulación cultural y la proyección de Manizales como ciudad teatral; la otra trabaja en la apropiación cotidiana de la cultura y en el acceso de las comunidades a sus posibilidades de participación.
En ambos casos, el escenario termina siendo la ciudad.
Ya sea frente a una compañía internacional sobre las tablas, en una actividad de lectura, en una jornada de patrimonio o en una presentación desarrollada en un espacio público, la cultura encuentra formas distintas de reunir a los habitantes.
Y esa combinación permite que Manizales viva su identidad cultural no solamente como espectadora de grandes acontecimientos, sino también como participante de procesos que llegan a sus barrios, bibliotecas, casas de cultura, parques y espacios públicos.
Durante estos días, el teatro continuará ocupando Manizales hasta el 4 de octubre, mientras Cultura en la Calle seguirá recorriendo territorios. Dos agendas que, desde escenarios diferentes, mantienen abierta una misma posibilidad: hacer de la cultura un lugar para encontrarse.

